Desde mediados de abril, los residentes de la cuadra del 4400 de calle República de Siria conviven con una amenaza constante bajo sus pies. Un socavón de aproximadamente 3,5 por 3,5 metros se ha transformado en una trampa urbana que no solo bloquea el tránsito peatonal, sino que pone en riesgo la infraestructura de las viviendas y la seguridad de las familias del barrio.
Vivir al borde del abismo: se intensifica el drama por el socavón en barrio Alvear de Santa Fe
Vecinos denuncian el abandono ante un socavón de más de 3 metros que dejó expuestos caños de gas y dañó estructuras. Los testimonios de quienes conviven con el miedo a que sus casas se derrumben.

A pesar de los insistentes reclamos a los distintos entes de la ciudad de Santa Fe, las respuestas oficiales se diluyen en un laberinto burocrático mientras la tierra sigue cediendo.
Peligro latente y precariedad
La situación más crítica la atraviesa Luciana, una vecina cuya vivienda se encuentra a escasos centímetros del hundimiento y al abrir la puerta de mi casa es encontrarse directamente con el pozo. La vereda permanece cercada de manera precaria, pero el deterioro es evidente: las baldosas se aflojan día a día y han comenzado a aparecer grietas en las paredes, lo que sugiere que la estructura de la propiedad está trabajando por el movimiento del suelo.
La peligrosidad del escenario se ve agravada por la vida cotidiana del barrio. Niños y mascotas circulan permanentemente por la zona, viéndose obligados a bajar a la calle o caminar por sectores de vereda inestables para evitar caer en la fosa. Ante la falta de una solución técnica definitiva, fueron los propios damnificados quienes, con maderas y chapas conseguidas por su cuenta, intentaron tapar el hueco para minimizar el riesgo de un accidente.

Un laberinto de responsabilidades
El reclamo de los vecinos ha recorrido todas las instancias posibles sin éxito concreto. Se presentaron notas ante Aguas Santafesinas (ASSA), la Municipalidad de Santa Fe y el Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Enress). Según los testimonios, el municipio habría enviado una intimación a la empresa prestadora del servicio de agua, pero la respuesta hacia los vecinos ha sido una constante derivación de responsabilidades entre organismos.

La preocupación escaló a un nivel crítico cuando se constató que el desmoronamiento dejó expuesta la red de Litoral Gas, lo que motivó presentaciones ante dicha empresa para prevenir una posible fuga o rotura de cañerías mayor. Hasta el momento, "solo se habrían limitado a reparar el caño de agua de red que originó el problema inicial, pero la obra de fondo, que incluye el arreglo de los desagües pluviales y el rellenado técnico del terreno, brilla por su ausencia", comentó la vecina.

El temor a las tormentas
Cada pronóstico de lluvia genera desesperación en República de Siria al 4400. "Es muy triste estar todo el tiempo rogando que no llueva fuerte", confiesa Luciana. La falta de compactación y el estado de los pluviales hacen que cualquier precipitación de intensidad amenace con ampliar las dimensiones del socavón y acelerar el daño estructural en las fincas linderas.
Los vecinos denuncian que las autoridades de los distintos entes no terminan de comprender la gravedad de una situación que, de no mediar una intervención urgente, podría terminar en una tragedia evitable. "Es muy peligroso lo que estamos pasando y se ve que no magnifican este problema", concluyó la vecina.








