Mayo de 2020, plena pandemia de coronavirus. En ese contexto, el músico británico Liam Gallagher subió a su cuenta de Instagram un dibujo hecho por un ilustrador argentino.
Maradona, Star Wars y Liam Gallagher: las historias que caben en los dibujos de Costhanzo
Durante varios años fue ilustrador de Olé y reconstruyó en imágenes uno de los goles más famosos de la historia de los Mundiales. También trabajó para Disney, Marvel, grandes diarios internacionales y marcas globales.

Fue tal la sorpresa que ni el propio autor entendió del todo lo que acababa de pasar. Costhanzo estaba en medio de una sesión de Zoom cuando descubrió que el cantante de Oasis había compartido su trabajo.

Ese dibujo (tres versiones del rostro del cantante de Oasis) terminó en remeras solidarias vendidas en Inglaterra. El creador se llama Augusto Costhanzo y esa anécdota, mencionada así, sin presentación previa, resume bastante bien su carrera.
El oficio que se aprende trabajando
Nadie se hace ilustrador en soledad. Costhanzo lo sabe y lo repite cada vez que habla de sus comienzos. A los 19 años, en la redacción de Clarín, tuvo como mentor a Jorge de los Ríos, un respetado dibujante, con mucho oficio.

De él aprendió una idea que terminaría siendo un método de trabajo. Primero el continente, después el contenido. Antes la estructura, el volumen, el lugar que ocupa cada elemento en la hoja; recién después, el sentido.
Esa lección se nota en la precisión con la que arma un rostro, en la distancia calculada entre los elementos de una viñeta, en las manos de sus personajes, un detalle que él pondera en cualquier ilustración de figura humana. Lo contó ante estudiantes de la escuela Da Vinci Primera Escuela de Arte Multimedial, según un artículo de Emilio Gola.

De allí surgió un ilustrador formado en la lógica de la redacción y acostumbrado a investigar rápidamente un hecho o personaje antes de convertirlo en imagen.
Quince años como ilustrador del diario deportivo Olé le dejaron, entre tantas coberturas, una reconstrucción secuencia por secuencia del segundo gol de Diego Maradona a Inglaterra en el Mundial de México 1986, concebida como una suerte de partitura visual.

Una botella, una galaxia y una camiseta
Desde 1989 su trabajo circula por publicaciones que cualquier ilustrador soñaría tener en su currículum: El País de Madrid, Expansión, The Independent, The Guardian, The Wall Street Journal, The New Yorker, Libération.
El mercado local también le reservó hitos propios. En 2016 la marca Absolut lo convocó para pensar, diseñar e ilustrar la botella de edición limitada Absolut Buenos Aires.

"Nos conocimos en un evento y les gustó mi trabajo. Dentro de una paleta de colores y ciertas reglas, les di su gusto y después dibujé mi ciudad", resumió sobre eso.
Con Star Wars, Marvel y Disney Junior tejió una relación de largo plazo y sumó a su cartera de clientes a Motorola y a la aerolínea low cost Flybondi. Hubo también fútbol de por medio. Junto a Umbro diseñó una línea de indumentaria deportiva para el Club Atlético Vélez Sarsfield, equipo del que es hincha.

El laberinto de la Usina del Arte
Hay un vínculo que se mantiene inalterable. Desde la primera edición del Festival Ciudad Emergente, en 2008, Costhanzo estuvo a cargo de sus diseños gráficos e imágenes. El mismo compromiso sostuvo, durante más de diez años, con el Festival de Jazz de Buenos Aires.
Ese recorrido decantó, en septiembre de 2018, en una muestra retrospectiva que la Usina del Arte montó bajo el título "Costhanzo en su laberinto". Treinta años de obra, del papel de diario a las paredes de la Usina del Arte.

El historiador Felipe Pigna firmó el texto curatorial y eligió, para describirlo, una imagen de la mitología griega. Comparó al ilustrador con Ariadna, esa figura capaz de tender un hilo para que los demás encuentren la salida de los laberintos en los que se meten, persiguiendo algún propósito difuso.
Tres caras de Gallagher y una deuda saldada
Con los Gallagher, Costhanzo tenía una cuenta pendiente. Según le contó en 2020 a Infobae, había intentado retratarlos más de una vez, y el resultado nunca lo convenció lo suficiente como para mostrarlo. En cuarentena, sin la excusa de la falta de tiempo, se sentó un fin de semana entero para resolverlo.

Eligió (según le dijo al mismo medio) tres momentos. El primero remite a la portada de "As You Were", el debut solista de Gallagher; el segundo recupera la barba crecida de "Why Me? Why Not"; el tercero, el más libre, imagina al cantante en una zona de "locura del aislamiento", que Costhanzo dice haber reconocido en los videos que el músico subía a sus redes durante el confinamiento.
Después de que Gallagher publicara el dibujo, Costhanzo intentó agradecerle por privado. No obtuvo respuesta, pero sí una catarata de mensajes de fanáticos de la banda de Manchester.

La organización británica CauseWear se sumó pocas horas después con la propuesta de estampar la serie en remeras que se vendían a veinte dólares, con fines benéficos destinados al NHS, el servicio de salud pública británico.
Nuevos soportes
Gran parte de la carrera de Costhanzo transcurrió sobre papel de diario, en un oficio que la digitalización cambió por completo. Lo que para muchos colegas de su generación fue algo traumático, él lo procesó como una mudanza. Y su premisa fue la misma disciplina, aplicada a soportes distintos.

En 2025, en diálogo con el programa radial "La Siesta es Sagrada", de la radio pública bonaerense, sintetizó esa filosofía. "Hay que encontrar otros nuevos soportes para no dejar de dibujar y seguir viviendo de lo que nos gusta".








