Cosecha 2026: soja y maíz, con buen potencial pero la falta de lluvias enciende alertas
A semanas de la recolección, el ingeniero Miguel Ángel Cacciurri analizó en el sur santafesino el estado de soja y maíz, el impacto de la seca, el repunte del maíz, la ganadería en feedlot y la escasez de mano de obra.
Soja de primera en R2-R3: buen desarrollo en lotes sembrados temprano.
El inicio de la cosecha de maíz y sojaestá a la vuelta de la esquina, y el ingeniero agrónomo Miguel Ángel Cacciurri, una voz autorizada en la especialidad, brinda su perspectiva sobre cómo se perfilan los cultivos para la campaña 2026. A tan solo un par de meses de comenzar la recolección, la situación parece prometedora, con un récord estimado de 62 millones de toneladas en el caso del maíz, pero con matices dignos de mención.
Según Cacciurri, los cultivos de soja están atravesando una fase crítica: "La soja de primera está en pleno llenado de grano, en la etapa reproductiva R2 y R3, y se observa un buen desarrollo en los lotes sembrados temprano". Mientras tanto, "el maíz, que está en plena floración, se muestra en su mejor momento, especialmente en los lotes sembrados en septiembre, los cuales han tenido muy buenas condiciones", analizó en diálogo con Sur24 y En la Tecla.
Maíz temprano en floración: los cuadros de septiembre muestran el mejor perfil. Foto: Reuters
Mientras tanto, la soja de segunda muestra signos de estrés hídrico debido a la seca. "Hace más de un mes que no tenemos precipitaciones significativas en la región. A pesar de que el pronóstico indicaba algunas lluvias, no fueron suficientes para aliviar la situación", indicó.
La falta de lluvias es un tema recurrente en la región, lo que tiene en alerta a los productores. Aunque algunos lotes recibieron lluvias aisladas -de escaso milimetraje- la falta de una precipitación más generosa está afectando a los cultivos más jóvenes, como las hojas de soja de segunda. "Los cultivos se mantienen por ahora, pero si no llega el agua en los próximos días, podría verse comprometido el rendimiento final", avisó el profesional venadense.
A pesar de estos desafíos climáticos, Cacciurri se muestra optimista respecto a las perspectivas para la cosecha. "La previsión es que, hacia finales de enero o principios de febrero, podamos recibir lluvias más abundantes. Esto podría mejorar significativamente la situación, especialmente para los cultivos de maíz", señaló con esperanza.
Maíz en recuperación
El maíz, que históricamente fue un cultivo clave en la región, experimentó una recuperación en los últimos años. "En nuestra zona, el maíz era el cultivo principal antes de la masificación de la soja en los años 80 y 90. Sin embargo, la rentabilidad de la soja llevó a muchos productores a enfocarse casi exclusivamente en este cultivo", explicó Cacciurri, hasta que en los últimos tiempos, la aparición de algunas malezas resistentes en soja (quintuplicando los costos en herbicidas), volvió más conveniente al maiz en ese aspecto de la comparación.
Cacciurri hizo una evaluación positiva de los cultivos, pero aclaró que se necesitan lluvias en breve. Foto: Gentileza
En este sentido, describió que, en los últimos años, el maíz comenzó a recuperar terreno gracias a la baja de las retenciones y las nuevas tecnologías que permiten un control más efectivo de malezas y plagas. "La baja de retenciones permitió que el maíz vuelva a ser una alternativa rentable, incluso en zonas donde antes no se sembraba. Esto, sumado al hecho de que es una excelente opción para la rotación de cultivos, reavivó su producción en la región", comentó.
A esto se le suma que el clima también acompaña, con condiciones favorables para el cultivo. "El año pasado se registró un clima adecuado para la siembra, lo que se traduce en una cosecha prometedora, siempre y cuando las lluvias no lleguen demasiado tarde", reiteró.
Ganadería en ciernes
Otro aspecto interesante que mencionó el ingeniero Cacciurri es el regreso de la ganadería en la región, especialmente a través de sistemas de feedlot. "La ganadería muestra un regreso tímido, pero sostenido, gracias a los altos precios de la hacienda. Si bien muchos productores optaron por sistemas intensivos de engorde de ganado, la infraestructura necesaria para este tipo de producción sigue siendo una barrera", sostuvo.
La reconversión de campos destinados a la agricultura a campos ganaderos a base de alfalfa requiere una gran inversión en infraestructura, como alambrados internos, aguadas, molinos y corrales, lo que encarece la actividad. "Muchos campos que antes eran ganaderos fueron desmantelados. Hoy, rearmar esta infraestructura es una inversión significativa", explicó.
Feedlot y porcinos: regreso con precios que ayudan, pero con inversión alta.
En cuanto a la producción porcina, un clásico de la zona, el profesional señaló que el mercado sigue siendo atractivo, aunque con observaciones: "La eficiencia en la cría de cerdos es clave para la rentabilidad. Los productores que logran mantener altos índices de parición y buenos controles sanitarios están obteniendo buenos resultados, mientras que otros, que no cuentan con la misma capacidad, enfrentan dificultades", aclaró.
Campo sin mano de obra
Uno de los grandes problemas que enfrenta la actividad agropecuaria en la región es la falta de mano de obra. "Hace 30 años, era común encontrar familias que vivían en campos de 300 a 400 hectáreas, pero hoy en día, esa realidad cambió drásticamente. En campos más grandes, como los de 800 a 1.000 hectáreas, hoy es casi imposible encontrar a alguien viviendo permanentemente", comentó Cacciurri.
“Hoy, quien necesita mano de obra en nuestra zona para la producción de animales en el campo, tiene que buscar personal en el norte santafesino, o bien acudir a otras provincias, como Entre Ríos o Corrientes”, detalló.
El éxodo rural es una constante en los últimos años, lo que provocó que muchos campos pierdan su función para la ganadería. "Hoy en día, los campos ya no son tan atractivos para las nuevas generaciones. Muchos jóvenes prefieren mudarse a la ciudad en busca de mejores oportunidades, lo que llevó a una desestructuración del campo", añadió el ingeniero.
"Es necesario generar políticas públicas que fomenten el arraigo rural, con una mejor infraestructura y mayores oportunidades educativas, especialmente en el ámbito técnico. Las escuelas técnicas y los programas de formación vinculados al agro pueden ser una clave para que los jóvenes vean al campo como una opción de vida y trabajo", sugirió.
Ingeniería agronómica en el sur-sur
A raíz de la falta de capacitación local, el ingeniero Miguel Ángel Cacciurri destacó la importancia de la reciente apertura de una carrera de Agronomía en la ciudad. "Este es un hito importante para nuestra región, que históricamente fue un centro agropecuario. No tiene sentido que una zona tan productiva como la nuestra no cuente con una facultad de Agronomía", subrayó.
La apertura de esta carrera, que se llevará a cabo con la colaboración de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), la Municipalidad de Venado Tuerto, la Escuela Salesiana y el empresario Ricardo Venturino, permitirá a los jóvenes de la región acceder a una formación de calidad sin tener que desplazarse a otras ciudades. "La idea es formar a los futuros profesionales del agro con las herramientas necesarias para enfrentar los desafíos del sector y, de esta manera, asegurar la competitividad de la región", concluyó el ingeniero agrónomo.