La selección argentina sub 17 sufrió una dura derrota ante Brasil en la cuarta fecha del grupo B y dejó atrás su racha de triunfos en el torneo que se disputa en Paraguay. El equipo albiceleste perdió 3 a 0 en un partido áspero, con mucha fricción, poca claridad y un cierre desbordado que terminó empañando todavía más la noche.
Sub 17: Argentina cayó 3-0 ante Brasil y el clásico juvenil terminó en escándalo
El equipo de Diego Placente apostó por la rotación, fue superado por la eficacia rival y cerró la noche con empujones, corridas y una expulsión tras el pitazo final.

Diego Placente eligió preservar a varios de los titulares que venían de jugar ante Perú y Venezuela, con la idea de repartir cargas y llegar con mayor frescura a la instancia decisiva. Pero el recambio no encontró respuestas futbolísticas suficientes y Brasil aprovechó mejor sus momentos para construir una victoria amplia.
La eficacia marcó la diferencia
Hasta el primer gol, el trámite era cerrado y con escasas llegadas. Brasil avisó varias veces en acciones de pelota parada y a los 15 minutos encontró la ventaja por esa vía, cuando Riquelme Henrique apareció de cabeza tras un rebote corto del arquero Thiago Parga y empujó la pelota al gol.
Argentina no logró reaccionar con juego. Le costó progresar, no encontró profundidad y quedó atrapada en un partido cada vez más físico. En ese contexto, Brasil volvió a golpear a los 39 minutos: Eduardo Pape desbordó por la derecha, tiró un centro rasante y otra vez Riquelme llegó para definir casi debajo del travesaño.
Antes del descanso, Kaue Furquim estuvo cerca del tercero con una acción individual que exigió a Parga. El 2 a 0 ya mostraba una diferencia importante entre un conjunto brasileño certero y una Argentina que no conseguía transformar la tenencia en peligro concreto.
Un complemento con tensión y desorden
La segunda parte profundizó el clima caliente. Hubo más golpes, reclamos, interrupciones y discusiones que fútbol. El capitán Álvaro Güich quedó en el centro de una acción fuerte por un golpe sobre Arthur, mientras el partido se interrumpía entre protestas y pechazos de ambos lados.
Argentina estuvo cerca del descuento con un tiro libre de Giovanni Baroni, pero la respuesta de Vitor Wachter evitó cualquier reacción. Del otro lado, una salida fallida de Parga dejó servido el camino para el 3 a 0, que convirtió Eduardo Conceição con el arco a disposición tras el error del guardavalla.
El final bochornoso y lo que viene
Después del último gol, el cierre se descontroló por completo. Hubo empujones, corridas y forcejeos entre futbolistas, suplentes y miembros de los cuerpos técnicos. Una celebración brasileña fue tomada como provocación y terminó de encender un clima que ya venía cargado desde varios minutos antes.
En medio del tumulto, el árbitro David Ojeda mostró una tarjeta roja y el expulsado fue Tobías Goytía, delantero de River, en una secuencia confusa y caótica. La derrota dejó a la Argentina obligada a enfocarse rápido en el último compromiso del grupo, donde enfrentará a Bolivia con la clasificación a semifinales todavía en juego.
Al equipo de Placente le alcanza un empate para avanzar, ya que en caso de igualdad en puntos con Venezuela lo favorecerá el resultado entre ambos. Brasil, ya clasificado, cerrará su participación de grupo frente a la Vinotinto. Además de las semifinales, el torneo entrega siete plazas para el Mundial sub 17 de Qatar 2026.








