Todavía con las secuelas del festejo por la corona obtenida en la Supercopa Internacional, Rosario Central aterrizó en el Florencio Sola con una fisonomía deslucida. El conjunto de Jorge Almirón pasó un mal trago en la zona Sur del Gran Buenos Aires, padeció defensivamente durante gran parte de la noche y terminó llevándose un 1 a 1 frente a Banfield que tuvo sabor a premio desmedido. Un destello individual en el epílogo del encuentro fue la única llave que encontró la visita para torcer un trámite que se le presentaba sumamente adverso.
Rosario Central jugó mal, pero rescató un empate agónico ante Banfield
Tras los festejos por la conquista de la Supercopa Internacional, el Canalla igualó 1 a 1 como visitante frente al Taladro. Tomás Adoryán adelantó al local en el primer tiempo y Giovanni Cantizano lo niveló sobre el final para salvar a un equipo de Jorge Almirón que desperdició la oportunidad de alcanzar la cima de la Zona B.

Pese a que el entrenador auriazul sostuvo a casi la misma formación que dio la vuelta olímpica ante Estudiantes —con los ingresos de Jeremías Ledesma y Alexis Soto por los lesionados Axel Werner y Agustín Sández—, el rendimiento colectivo estuvo lejos de ser el ideal. En la etapa inicial, el equipo de Pedro Troglio maniató a Ángel Di María, anuló los circuitos creativos del Canalla y agredió constantemente. Tras un par de avisos serios desactivados por Ledesma y la defensa, Tomás Adoryán metió un derechazo teledirigido al ángulo superior derecho que quebró el cero y le dio la ventaja merecida al Taladro antes del entretiempo.

Lejos de corregir el rumbo, la tónica se profundizó en los primeros veinte minutos de la segunda mitad. Central quedó desarticulado entre líneas, expuesto a los ataques directos de un Banfield que perdonó repetidamente el segundo tanto por falta de puntería y por las intervenciones clave de Ledesma. La primera respuesta seria de los rosarinos recién se registró a los 24 minutos, mediante una maniobra donde Di María quedó encerrado en el área y Cantizano no pudo mandar el rebote a la red.

Esa ineficacia para liquidar la historia terminó pasándole una factura carísima al elenco dueño de casa. Con más empuje que fútbol y las líneas completamente adelantadas en los instantes finales, el Canalla encontró petróleo en la medialuna: Cantizano recibió en la puerta del área, acomodó el cuerpo y sacó un remate esquinado de derecha que significó el empate definitivo a poco del silbatazo final, dejando masticando bronca a todo el estadio.
El desenlace le dejó a Central un punto valioso para la calculadora pero con gusto a poco en la tabla, ya que dejó ir la oportunidad de trepar a lo más alto de la Zona B y quedó tercero con 19 unidades, a dos del líder Argentinos. Además, los de Arroyito no lograron achicar la distancia de cinco puntos que le lleva Independiente Rivadavia en la tabla anual, justo antes de recibir a los mendocinos el próximo domingo en un duelo clave.








