La Euroliga de básquet dio un paso vanguardista en la modernización de las competencias de alto rendimiento al anunciar la puesta en marcha de un innovador sistema de designación arbitral impulsado por inteligencia artificial. La herramienta, que ya tuvo su prueba piloto en la jornada inaugural del certamen y que también se extenderá a la Eurocopa, automatiza la conformación de los tríos de jueces mediante el procesamiento analítico de una variada matriz de datos, marcando un hito en la integración entre la tecnología y la justicia deportiva.
La Euroliga implementa inteligencia artificial para designar a sus árbitros
El torneo más prestigioso de Europa adoptó un sistema tecnológico que analiza criterios deportivos, cargas de trabajo e integridad para conformar las ternas arbitrales. La iniciativa busca optimizar el rendimiento de los jueces y adaptar el deporte a las exigencias de los nuevos tiempos.


El software procesa de manera simultánea catorce reglas fundamentales agrupadas en tres ejes estratégicos: criterios deportivos, gestión de la carga física y de calendario, e integridad. A partir de estos parámetros, el algoritmo pondera variables clave como la jerarquía de los colegiados, el historial de asignaciones previas, el volumen de viajes acumulado, las combinaciones de nacionalidades y la frecuencia con la que dirigen a determinados clubes, garantizando una distribución equitativa y transparente a lo largo de la temporada.
Desde la conducción de la competencia remarcaron que el objetivo central es poner la innovación al servicio de los protagonistas para mitigar el desgaste y afinar el margen de error. "La tecnología nos brinda la oportunidad de llevar el proceso de designación arbitral a otro nivel, ya que nos permite analizar una cantidad muy amplia de información y aplicar un conjunto de criterios coherente a cada partido", destacó el español Daniel Hierrezuelo, director de Arbitraje de Euroleague Basketball, respecto a esta adopción pionera en la elite del deporte continental.

Con este movimiento, la máxima categoría del básquet europeo no solo busca resguardar la neutralidad e integridad de sus duelos, sino que sienta un precedente técnico para el resto de las disciplinas profesionales en la era de los datos. "El objetivo es utilizar la innovación para respaldar el trabajo de los árbitros, optimizar la distribución de las designaciones y garantizar que se tengan en cuenta todos los factores relevantes cuando se forme cada equipo arbitral", concluyó Hierrezuelo sobre esta transformación estructural.








