El anuncio fue realizado mediante CR7 Sports Investments, filial de CR7 SA creada para administrar las inversiones deportivas del futbolista portugués.

Cristiano Ronaldo dio un nuevo paso en su carrera fuera de las canchas al adquirir el 25% de la UD Almería, club que milita en la Segunda División de España. La operación, canalizada a través de su estructura empresarial, consolida su perfil como inversor en la industria del deporte y abre una nueva etapa institucional para la entidad andaluza.

El anuncio fue realizado mediante CR7 Sports Investments, filial de CR7 SA creada para administrar las inversiones deportivas del futbolista portugués.
Si bien no trascendieron cifras ni detalles financieros del acuerdo, el propio Ronaldo expresó que su intención es “contribuir al fútbol más allá del terreno de juego” y acompañar el proceso de expansión del club.

Desde la institución confirmaron la operación y la calificaron como un “paso importante” en su estrategia de crecimiento. La llegada de un socio de proyección global no solo aporta capital, sino también posicionamiento de marca, visibilidad internacional y potencial atracción de patrocinadores.

En términos estratégicos, la incorporación de Ronaldo puede interpretarse como una maniobra de valorización institucional: sumar a una de las figuras más influyentes del deporte mundial fortalece la proyección del club tanto en el mercado europeo como en el asiático y americano.
La UD Almería lleva más de seis años bajo control de capital saudí. Su actual presidente, Mohamed Al Khereiji, adquirió la propiedad el año pasado tras comprar el club a Turki Al Alsheikh, profundizando el vínculo con inversores de Medio Oriente.
Al Khereiji celebró la incorporación del portugués y destacó que Ronaldo “conoce muy bien el fútbol español y entiende el potencial” del proyecto. La referencia no es menor: Cristiano desarrolló gran parte de su carrera en LaLiga, etapa que consolidó su figura como ícono global.

En lo deportivo, el Almería ocupa actualmente el tercer puesto en la Segunda División, en zona de pelea por el ascenso. Su última participación en la máxima categoría fue en la temporada 2023-24, y el objetivo institucional es regresar cuanto antes a la élite del fútbol español.
La operación refuerza la transformación progresiva de Cristiano Ronaldo en actor corporativo dentro del ecosistema deportivo. A lo largo de los últimos años, el portugués ha diversificado inversiones en hotelería, moda, tecnología aplicada al deporte y academias de formación.

Convertirse en accionista de un club profesional representa un paso lógico en esa evolución: pasar de protagonista en el césped a decisor estratégico en la estructura directiva. Si el proyecto deportivo acompaña, la apuesta podría traducirse en un doble beneficio: éxito competitivo y revalorización patrimonial.
Con esta adquisición, Cristiano no solo amplía su legado fuera del campo, sino que se posiciona como uno de los futbolistas en actividad con mayor influencia en la gestión del negocio del fútbol europeo.