Damián Ayude se despidió de San Lorenzo después de ser removido de su cargo como entrenador del primer equipo. La decisión se tomó luego de la dura derrota 5-2 frente a Defensa y Justicia, un golpe que terminó de cerrar un ciclo que ya venía bajo fuerte presión por los resultados y el clima en Boedo.
Mientras dejaba el club, el técnico frenó unos segundos para hablar con la prensa. Allí resumió su estado de ánimo con una frase breve: dijo que se va “tranquilo, agradecido y dolido”. La escena mostró a un entrenador visiblemente afectado, pocas horas después de haber sido notificado por la dirigencia.
Mirá también
Ante su gente, San Lorenzo fue goleado por Defensa y JusticiaLa goleada que precipitó el final
El detonante fue la caída ante Defensa y Justicia en el Nuevo Gasómetro, por la fecha 11 del Torneo Apertura. El 5-2 profundizó el malestar que se había acumulado por el rendimiento del equipo y aceleró una definición que la dirigencia terminó tomando este martes por la mañana.
La derrota dejó además un cuadro más incómodo en la tabla. San Lorenzo llegó a cuatro partidos sin ganar en el campeonato y quedó noveno en la Zona A con 13 puntos, por afuera de la zona de clasificación a los playoffs.
Los números del ciclo de Ayude
Ayude había asumido en junio de 2025, luego de su paso por la Reserva, y su ciclo en Primera terminó con 29 partidos dirigidos, 10 victorias, 10 empates y 9 derrotas, según el detalle actualizado tras su salida. En el club valoraron especialmente su trabajo con juveniles y su vínculo con la institución.
En el comunicado oficial, San Lorenzo destacó que tomó el plantel en un momento complejo, que potenció futbolistas surgidos del club y que mantuvo respeto por la institución durante su etapa al frente del equipo. La conducción interina quedará ahora en manos de Alan Capobianco, mientras la dirigencia define al reemplazante.
Un cierre en medio de la crisis deportiva
La salida de Ayude se produjo en un contexto delicado para San Lorenzo, con una campaña irregular y cuestionamientos crecientes desde las tribunas. Incluso después de la goleada, el entrenador había manifestado públicamente su intención de continuar, pero la decisión dirigencial fue en otro sentido.
El final de su ciclo vuelve a abrir una etapa de incertidumbre en Boedo, en un semestre donde el equipo todavía pelea por no desprenderse del lote de clasificación, aunque con una tendencia que terminó volviendo insostenible su continuidad.