Central venía de un cachetazo fuerte por la eliminación de la Copa Libertadores en Brasil ante Corinthians y casi se come otro piñazo este lunes por la noche en Córdoba frente a Talleres, por la sexta fecha del Torneo Clausura.
Di María salvó a Central de otro duro golpe
El capitán “canalla” se puso el equipo al hombro cuando Talleres le ganaba por dos goles en Córdoba y empató el partido con dos conquistas con su firma. El conjunto rosarino fue superior y mereció la victoria frente a los de Sampaoli, pero chocaron contra un arquero muy inspirado

El equipo dirigido por Jorge Sampaoli le ganaba por 2 a 0 y parecía que el “Canalla”, golpeado en su ánimo en una semana difícil, no iba a tener reacción. Pero fue en ese momento de desconcierto cuando su líder y capitán, Ángel Di María, se hizo cargo de la situación y llevó a sus compañeros al frente. Empató el partido con dos goles con su firma e hizo figura a Ezequiel Unsain, el arquero de Talleres que fue el otro destacado que tuvo el encuentro. Central mereció quedarse con el triunfo, pero terminó valorando el punto que rescató cuando parecía que todo estaba perdido.

Fue un partidazo el que jugaron Talleres y Central este lunes por la noche en el estadio “Mario Alberto Kempes” de la capital cordobesa. Estuvo plagado de errores, de decisiones arbitrales polémicas y de situaciones insólitas, como por ejemplo que le hayan cobrado mano al técnico Sampaoli por agarrar la pelota antes de que se fuera del terreno de juego para apurar un lateral. Pero todo eso hizo que fuera un encuentro cambiante, con grandes emociones y con un resultado incierto hasta el pitazo final.
El entrenador “auriazul” pudo utilizar a todos sus jugadores titulares a pesar del esfuerzo físico que habían hecho en el partido del jueves pasado en San Pablo frente a Corinthians. Se trataba de un choque importante para los rosarinos, que venían de tres victorias seguidas en el campeonato local, que los había acomodado tanto en la tabla de la Zona B del Clausura como en la tabla anual.
Talleres se puso en ventaja a través de un penal ejecutado por Agustín Álvarez, tras una falta de atrás de Alan Rodríguez sobre Valentín Depetri. Así se fueron al descanso del entretiempo. Y el propio Depetri fue el encargado de convertir el segundo, cuando solo iban dos minutos del segundo tiempo. Un mazazo que tenía pinta de letal para Central, por la diferencia y por el momento clave en que se dio.
Ahí fue cuando apareció la figura de Di María para ir al rescate del equipo. “Fideo” ya venía haciendo un muy buen partido, pero a partir del segundo gol de la “T” tomó las riendas y condujo al equipo hacia el arco de Unsain. Cuatro minutos después, en un córner, le cometieron infracción dentro del área al defensor Ignacio Ovando, el VAR llamó al árbitro para mostrarle el penal y Di María anotó el descuento.
El trámite se volvió frenético y se notaba que el local tenía la mandíbula frágil y que en cualquier momento podía llegar el empate “canalla”. Entró el colombiano Jaminton Campaz, que tejió una jugada por izquierda junto con el mediocampista Franco Ibarra, que lanzó un centro bajo que encontró a Di María ingresando a todo vapor para definir cruzado, alejando la pelota de la estirada del arquero. 2 a 2 y quedaba todavía un buen rato con emociones garantizadas.
El endeble conjunto de Sampaoli -con el empate quedó último en su zona- acusó el golpe y fue Central es que estuvo más cerca de quedarse con la victoria. Pero entre las heroicas atajadas de Unsain y lo errado que anda Enzo Copetti, al final cordobeses y rosarinos repartieron puntos.
Di María se fue rápido de la cancha, muy enojado con el árbitro que no le permitió a Central lanzar el último centro al área. Luego, el capitán y figura “auriazul” habló en la zona mixta del estadio: “Demostramos que seguimos vivos. Hace un par de años que Central viene así y eso es lindo. La calentura de hoy fue porque sabíamos que si ganábamos nos poníamos primeros y a un punto de la anual”, comentó.
“Fideo” tenía ganas de hablar luego de ciertos cuestionamientos que recibió tras su flojo partido en Brasil la semana pasada, en la eliminación de Central de la Copa Libertadores. “Uno escucha muchas cosas. La gente no sabe si uno tiene una lesión o si tiene algún problema. Uno intenta y le mete igual. Tengo una lesión que me está costando, tengo que jugar con dolor, pero lo estoy trabajando. No es fácil, pero intento hacer lo mejor posible”, confió.
El plantel conducido por Jorge Almirón tendrá después de mucho tiempo una semana larga para descansar, recuperar músculos y trabajar pensando en lo que viene. Y lo que viene son dos partidos de local, el primero ante Gimnasia de La Plata, el sábado próximo en el “Gigante” de Arroyito, y después el clásico ante Newell’s. “Hoy pensamos solo en Gimnasia. Después vamos a tener una semana más antes del clásico y lo vamos a preparar con todo, como siempre”, finalizó Angelito.









