La atención de los equipos y de los aficionados se concentra en los primeros tests colectivos de la temporada 2026, que se desarrollarán en el Circuit de Barcelona-Catalunya del 26 al 30 de enero.

Los entrenamientos colectivos de Fórmula 1 en Barcelona comenzarán el 26 de enero, pero en el paddock circulan versiones que indican que no todos los equipos estarán en pista desde el primer día. Estrategias de desarrollo, ajustes de calendario y retrasos técnicos alimentan las especulaciones.

La atención de los equipos y de los aficionados se concentra en los primeros tests colectivos de la temporada 2026, que se desarrollarán en el Circuit de Barcelona-Catalunya del 26 al 30 de enero.
Estas jornadas no están regidas por el formato oficial de pruebas de la FIA, ya que se trata de una iniciativa acordada entre las escuderías para estrenar los nuevos monoplazas en Europa antes de enviar el material a Baréin.
En Sakhir se realizarán luego dos tandas oficiales, del 11 al 13 y del 18 al 20 de febrero, que serán determinantes para definir las configuraciones finales con vistas al primer Gran Premio del año, previsto para marzo en Melbourne, Australia.
En el acuerdo alcanzado para alquilar el circuito de Montmeló, los equipos establecieron que cada uno podrá utilizar solo tres de los cinco días disponibles. Esta limitación abre un abanico de estrategias distintas, ya que no todos consideran indispensable rodar desde el primer día.

Algunos equipos planean salir a pista apenas se habilite el pit lane, con el objetivo de maximizar el kilometraje y evitar concentrar el trabajo en solo tres jornadas consecutivas. Otros, en cambio, prefieren un plan más flexible, reservando uno de los días como margen para análisis de datos, ajustes de ingeniería o reparaciones derivadas del trabajo inicial en pista.
Pese a que los problemas de fiabilidad que marcaron el debut de los híbridos en 2014 ya no parecen una amenaza comparable, en el paddock circulan rumores de que no todos los once equipos inscriptos para la temporada 2026 estarán presentes en Barcelona el 26 de enero.
Algunas escuderías habrían decidido retrasar su llegada para ganar tiempo en fábrica, afinando soluciones técnicas y evitando debutar con configuraciones demasiado básicas. La idea sería recopilar datos más relevantes desde el primer contacto con la pista, en lugar de limitarse a simples chequeos funcionales.

También se menciona la posibilidad de retrasos más forzados, vinculados a problemas en la cadena de suministro o a piezas que no habrían llegado a tiempo para completar el armado del monoplaza. Incluso se desliza que entre los posibles ausentes del primer día podría haber algún equipo de punta, aunque sin que ello represente una situación alarmante.
En definitiva, llegar tarde a Barcelona no constituye una infracción ni un signo automático de crisis. Cada equipo es libre de gestionar sus tiempos y priorizar el trabajo en fábrica si considera que eso le permitirá llegar mejor preparado a los tests oficiales de Baréin.

Si los rumores se confirman o no, recién se sabrá cuando el semáforo del pit lane se ponga en verde el 26 de enero. Hasta entonces, Montmeló se convierte en el primer escenario de especulación técnica de la Fórmula 1 2026.