Franco Colapinto había construido en pocos metros la carrera que necesitaba. Largó 14° en el Gran Premio de los Países Bajos, ganó cuatro posiciones durante una primera vuelta caótica y consiguió meterse entre los diez primeros. Sin embargo, el accidente de Max Verstappen, las banderas amarillas y dos decisiones de los comisarios cambiaron por completo su domingo en Zandvoort.
El doble castigo que destruyó la carrera de Colapinto y abrió un debate sobre la FIA
El argentino recibió un pase y siga, diez segundos y tres puntos en su Superlicencia por dos infracciones diferentes bajo bandera amarilla. Los comisarios admitieron que había restos sobre la pista, mientras Franco sostuvo que frenar bruscamente habría sido todavía más peligroso.

El piloto de Alpine recibió un pase y siga por adelantar a Yuki Tsunoda dentro de un sector con doble bandera amarilla. Más tarde le agregaron diez segundos por no reducir suficientemente la velocidad ante otra bandera amarilla.
Las dos infracciones también tuvieron consecuencias sobre su Superlicencia: primero recibió dos puntos y después sumó uno más. En total acumuló tres durante la carrera y ahora posee cuatro dentro de los últimos doce meses.
No fue, por lo tanto, una única sanción triple. Fueron dos decisiones diferentes que terminaron acumulándose sobre una carrera que Colapinto finalizó en la 14ª posición.
La maniobra detrás del primer castigo
El primer episodio ocurrió al terminar la vuelta inicial. Verstappen perdió el control de su Red Bull sobre una parte todavía húmeda de la pista y golpeó con fuerza contra las defensas en la última curva.
La escena dejó restos sobre el circuito y obligó a desplegar las dobles banderas amarillas antes de que la carrera fuera interrumpida con bandera roja.
Colapinto transitaba detrás de Tsunoda, cuyo Racing Bulls lleva el número 22. Según el documento oficial de la FIA, el argentino ingresó detrás del japonés a la curva 14 y lo superó dentro del sector neutralizado, antes de cruzar la línea ubicada al final de la primera vuelta.
Los comisarios analizaron los datos del sistema de posicionamiento, las señales de pista, los tiempos y las cámaras a bordo. Luego determinaron que el auto 43 había infringido el artículo B1.8.4b del Reglamento de Fórmula 1.
La sanción fue un pase y siga por boxes y dos puntos en la Superlicencia. Documento 63 de la FIA
La FIA reconoció las condiciones excepcionales. El documento contiene un elemento central para comprender la discusión. Los comisarios señalaron que una infracción de este tipo normalmente exige un stop and go de diez segundos, un castigo todavía más grave que el pase y siga.
No obstante, reconocieron “las complicaciones provocadas por la importante cantidad de restos” que había sobre la pista y tomaron esa situación como una circunstancia atenuante.
Para la FIA, entonces, el adelantamiento existió, pero el contexto justificó reducir la penalización contemplada habitualmente.
Allí aparece la diferencia entre la aplicación estricta del reglamento y la mirada del piloto. Colapinto no negó que hubiera completado la maniobra, pero sostuvo que la bandera apareció cuando ya estaba superando a Tsunoda y que frenar de manera brusca podía generar una situación todavía más peligrosa.
“Era mucho más peligroso clavar los frenos”
Franco terminó la carrera visiblemente molesto. Consideró que el pase y siga había sido excesivo y que los comisarios no interpretaron correctamente las condiciones de aquel momento.
“Fue difícil de juzgar. Estábamos peleando en la primera vuelta, con todo mojado, poco agarre, el peralte y partes de autos volando por todos lados”, relató.
El argentino aseguró que vio la doble bandera amarilla muy tarde, cuando ya estaba terminando el adelantamiento.
“Era mucho más peligroso clavar los frenos en la mitad de la recta, sobre el peralte y con la pista mojada, cuando todos estaban haciendo trompos”, explicó.
Su cuestionamiento no estuvo dirigido a la existencia de las reglas, sino al margen de interpretación que deberían tener los comisarios frente a circunstancias excepcionales.
“Aunque las reglas estén escritas, deberían ser mucho más flexibles y tener el criterio para entender qué es más seguro y qué es más inseguro”, reclamó.
Colapinto también remarcó la magnitud deportiva del castigo. Un pase y siga obliga al piloto a ingresar en boxes, recorrer todo el carril respetando el límite de velocidad y regresar a la pista sin detenerse. La pérdida supera ampliamente la de una penalización convencional de cinco o diez segundos.
“Una penalización así te destruye la carrera. Se siente como demasiado”, resumió. Declaraciones recogidas por Motorsport.com
Una confusión en la información de Fórmula 1
La publicación oficial de Fórmula 1 informó correctamente que Colapinto había recibido un pase y siga por adelantar bajo bandera amarilla, pero uno de sus videos identificó a Arvid Lindblad como el piloto superado.
El documento de la FIA despeja cualquier duda: el auto adelantado fue el número 22 de Tsunoda.
Lindblad protagonizó una situación diferente en el mismo sector. El británico superó a Pierre Gasly y recibió un castigo equivalente. Su caso resulta útil para el análisis porque demuestra que los comisarios aplicaron el mismo criterio ante las dos maniobras.
El propio piloto de Racing Bulls coincidió con Colapinto y calificó la sanción como “extrema”. El debate, por lo tanto, no se concentra en un posible trato desigual hacia el argentino, sino en la proporcionalidad de la pena aplicada a ambos.
Una segunda infracción y otro punto
El primer castigo ya había enviado a Colapinto al fondo del pelotón cuando apareció una nueva investigación.
A las 16.44, el Alpine atravesó la curva 3 dentro de un sector con bandera amarilla simple. Los comisarios revisaron las imágenes, los tiempos, la telemetría y la cámara a bordo.
La FIA determinó que el argentino pasó por el lugar sin reducir su velocidad de forma perceptible, pese a que también recibió una advertencia visible en el tablero.
Por esa infracción al artículo B1.8.4a recibió diez segundos y otro punto en la Superlicencia. Los comisarios aclararon que la conducta no fue considerada peligrosa ni grave y, por eso, eligieron un castigo situado en el extremo inferior de la escala.
Los diez segundos no modificaron su 14° lugar. Documento 65 de la FIA
Cómo quedó su Superlicencia. Colapinto llegó a Zandvoort con un punto, recibido en junio por no reducir suficientemente la velocidad bajo bandera amarilla durante el Gran Premio de Barcelona.
En los Países Bajos agregó dos por el adelantamiento a Tsunoda y otro por la segunda infracción. De esta manera, ahora acumula cuatro puntos dentro de los últimos doce meses.
Si un piloto alcanza los 12 durante ese período debe cumplir una fecha de suspensión. Los puntos no se eliminan al terminar la temporada, sino cuando se cumple un año desde cada infracción.
En el caso de Franco, el punto de Barcelona vencerá primero. Los tres incorporados en Zandvoort permanecerán vigentes hasta el 23 de agosto de 2027.
Alpine acompañó el reclamo, pero pidió aprender. Flavio Briatore definió el primer castigo como “severo y duro” y reconoció que la carrera de Colapinto había quedado prácticamente terminada desde ese momento.
El asesor ejecutivo de Alpine, sin embargo, adoptó una posición más prudente que su piloto. Recordó que las normas relacionadas con las banderas existen por razones de seguridad y señaló que el equipo deberá revisar lo ocurrido para aprender.
La postura de Alpine combinó así dos miradas: consideró excesiva la penalización, pero no desconoció la importancia del reglamento ni la necesidad de evitar otra infracción similar.
El antecedente de Mónaco: cuando Alpine logró que la FIA retrocediera. Alpine ya consiguió revertir una decisión de los comisarios durante esta temporada. Después del Gran Premio de Mónaco presentó un Derecho de Revisión por las dos sanciones de cinco segundos que habían apartado a Pierre Gasly del podio.
El francés había cruzado la meta en la tercera posición, pero fue castigado por supuestamente superar en dos ocasiones el límite de 60 kilómetros por hora en el ingreso a boxes. Los diez segundos agregados a su tiempo lo hicieron caer al séptimo lugar.
La telemetría de Alpine, sin embargo, no coincidía con las mediciones oficiales. El equipo sostuvo que Gasly nunca había superado el límite y presentó una solicitud para reabrir el caso.
Para que el recurso fuera aceptado debía aportar un elemento nuevo, significativo, relevante y que no hubiese estado disponible cuando los comisarios tomaron las decisiones originales.
La prueba apareció después de la competencia. Formula One Management, responsable del cronometraje, reconoció que se había utilizado una distancia incorrecta entre los primeros sensores del pit lane para calcular la velocidad media.
El sistema había contemplado una separación de 26,92 metros, cuando la distancia real era de 26,15. La diferencia de 77 centímetros hacía aparecer velocidades superiores a las verdaderas.
La FIA aceptó esa información como una prueba nueva y determinante. Los comisarios concluyeron que Gasly no había superado el límite, eliminaron las dos sanciones y le devolvieron el tercer puesto, junto con los puntos correspondientes para él y para Alpine. Información oficial de Fórmula 1
Colapinto también había resultado perjudicado en Mónaco. El caso tuvo una particularidad: Gasly no fue el único piloto afectado por aquel error de medición. Lewis Hamilton, George Russell, Oscar Piastri y el propio Colapinto también habían recibido penalizaciones relacionadas con el mismo sistema.
Sin embargo, esos pilotos cumplieron sus castigos durante la carrera. Los comisarios admitieron que las sanciones habían afectado las estrategias y los resultados, pero señalaron que no existía un mecanismo capaz de reconstruir lo ocurrido en la pista.
Además, solamente Alpine presentó dentro del plazo correspondiente un Derecho de Revisión por las sanciones aplicadas a Gasly.
El antecedente demuestra que una resolución puede modificarse, aunque el caso de Zandvoort es diferente. En Mónaco apareció un error objetivo en el sistema oficial de medición. En los Países Bajos, los comisarios sostienen que las imágenes y los datos prueban que Colapinto adelantó bajo doble bandera amarilla y que después no redujo suficientemente la velocidad.
Para reabrir el caso, Alpine necesitaría aportar un elemento nuevo que no hubiera estado disponible al momento de las decisiones. El pase y siga ya cumplido no podría devolverle al argentino el tiempo ni las posiciones perdidas, pero una eventual revisión podría abrir la discusión sobre las resoluciones formales y los puntos incorporados a su Superlicencia.
Hasta el momento no existe una confirmación oficial de que Alpine haya iniciado ese procedimiento por lo ocurrido en Zandvoort.
Las opiniones fuera de la pista. La sanción generó cuestionamientos entre periodistas especializados. Fernando Tornello fue uno de los más contundentes y calificó el pase y siga como “completamente injusto”.
La cobertura de Motorsport.com, firmada por Federico Faturos y Ronald Vording, puso el foco en la dificultad de exigir una reacción inmediata cuando el piloto ya estaba completando el adelantamiento sobre una pista húmeda y rodeada de restos.
La discusión no debería simplificarse entre quienes sostienen que Colapinto “no hizo nada” y quienes se limitan a recordar que el reglamento prohíbe adelantar bajo doble bandera amarilla.
La maniobra existió y la FIA presentó las pruebas utilizadas para sancionarla. Pero los propios comisarios reconocieron que el contexto era excepcional. La pregunta es si esa circunstancia debía servir solamente para cambiar un stop and go por un pase y siga o si justificaba una interpretación todavía más flexible.
Una carrera perdida en pocos segundos. Antes de las sanciones, Colapinto había realizado una de sus mejores largadas de la temporada y se encontraba dentro de los diez primeros. Después del pase y siga regresó al fondo, quedó atrapado detrás de los Cadillac y perdió toda posibilidad de sostener la pelea por los puntos.
También tuvo dificultades de agarre y ritmo durante el resto de la competencia, pero su carrera ya había quedado condicionada por la primera decisión de los comisarios.
Zandvoort dejó así una acumulación difícil de asimilar: un pase y siga, diez segundos y tres nuevos puntos en la Superlicencia. Los documentos oficiales respaldan las infracciones, mientras el piloto, Alpine, Lindblad y parte del periodismo coinciden en cuestionar la dureza del castigo principal.
El antecedente de Mónaco demuestra que la FIA puede revisar sus decisiones cuando aparece una evidencia nueva y determinante. Por ahora, sin embargo, no hay información oficial sobre una presentación de Alpine por el caso de Colapinto.






