Franco Girolami no necesitó tiempo de adaptación para dejar su huella en la IMSA Michelin Pilot Challenge.

En una actuación descollante y tras una gestión estratégica impecable, el piloto de Isla Verde se impuso en la división TCR junto a Tyler González. Fue su primera experiencia en el mítico trazado semipermanente, donde doblegaron la hegemonía de los Hyundai para sellar una victoria histórica.

Franco Girolami no necesitó tiempo de adaptación para dejar su huella en la IMSA Michelin Pilot Challenge.

En su estreno absoluto en el desafiante y bacheado circuito de Sebring, el cordobés de Isla Verde dio una clase magistral de manejo a bordo del Cupra de la escudería Víctor González Racing.
Junto a su compañero Tyler González, el argentino logró cristalizar su primer triunfo en Norteamérica tras completar 45 vueltas de pura intensidad.
El piloto de cordobés fue el encargado de abrir el fuego, manteniéndose al volante durante 1 hora y 11 minutos.

Durante su turno, Girolami exhibió un ritmo demoledor y una consistencia que le permitió entregarle el auto a Tyler González en una posición inmejorable para rematar la faena en la segunda mitad de la competencia.
La contundencia del binomio Girolami-González quedó de manifiesto en el cronómetro final. Tras las dos horas de carrera, el Cupra cruzó la línea de sentencia con una luz de más de 13 segundos de ventaja sobre sus perseguidores más inmediatos.

Esta diferencia es especialmente significativa considerando el nivel de la categoría y la presión ejercida por el equipo de Brian Herta y Curb Agajanian, que copó las posiciones siguientes.
El podio fue completado por una verdadera "armada" de Hyundai Elantra N TCR: el segundo lugar fue para el auto N°18 de Harry Gottsacker y Lance Bergstein, seguidos por el N°33 de Mason Filippi y Bryson Morris, y el N°98 de Madison Aust y Mark Wilkins.

Con este resultado, Girolami no solo rompe la racha de las marcas tradicionales en la división, sino que se posiciona como un serio contendiente en el automovilismo internacional.