Achraf Hakimi encendió una alarma fuerte en Marruecos cuando faltan pocas semanas para el inicio del Mundial 2026. Paris Saint-Germain confirmó que el lateral derecho sufrió una lesión en el muslo derecho y que no podrá estar en la semifinal de vuelta de la Champions League ante Bayern Munich, un golpe sensible para el club francés y también para su selección.
Hakimi sufrió una lesión muscular y quedó pendiente de su evolución rumbo al Mundial
Paris Saint-Germain informó que Achraf Hakimi sufrió una lesión en el muslo derecho y quedó afuera de la revancha ante Bayern Munich. Su recuperación demandará varias semanas y en Marruecos siguen de cerca su estado físico de cara al Mundial.

La noticia impactó de inmediato porque Hakimi no es un jugador más dentro del equipo marroquí. Es el capitán, una de sus figuras más influyentes y uno de los símbolos del ciclo que llevó al seleccionado africano a competir en la elite internacional. Por eso, cualquier contratiempo físico en esta etapa altera por completo la atención del cuerpo técnico y de los hinchas.
PSG comunicó que el defensor estará de baja “las próximas semanas”, aunque no detalló un plazo exacto de recuperación. Esa fórmula deja una zona de incertidumbre abierta: alcanza para descartarlo del cierre de la temporada y de la revancha de Champions, pero todavía no permite definir con precisión cómo llegará al Mundial.

Una lesión que se confirmó después de la ida
La molestia apareció en los minutos finales del partido de ida ante Bayern Munich. Hakimi sintió el problema físico durante el cierre del encuentro, pero siguió en cancha porque PSG ya no tenía modificaciones disponibles. Esa imagen, con el lateral completando el partido pese al dolor, fue el primer indicio de que algo serio podía haber pasado.
Después de aquel partido, Luis Enrique evitó anticipar un diagnóstico y pidió esperar a los estudios médicos. En el plantel hubo incluso un intento inicial por bajar la tensión. Marquinhos habló de la posibilidad de que fueran simples calambres, una lectura que terminó descartada con el correr de las horas.
Los exámenes posteriores confirmaron el peor escenario de los que estaban sobre la mesa: Hakimi sufrió una lesión muscular en la parte posterior del muslo derecho. Reuters informó que el club lo considera baja para las próximas semanas, un período suficiente para dejarlo afuera de todo lo que queda en esta temporada.

PSG pierde una pieza clave
La ausencia de Hakimi obliga a PSG a reformular uno de sus sectores más estables. El lateral marroquí venía siendo una pieza central en el equipo de Luis Enrique, tanto por su despliegue ofensivo como por su capacidad para sostener la banda en partidos de máxima exigencia. Su baja llega, además, justo antes del duelo más pesado del semestre.
La primera consecuencia concreta ya está definida: no jugará la revancha ante Bayern Munich por las semifinales de la Champions League. En París analizan variantes para reemplazarlo y una de las opciones que aparecen con más fuerza es la de Warren Zaïre-Emery, una decisión que podría modificar también el armado del mediocampo.
En ese contexto, el problema deja de ser individual para convertirse en una cuestión táctica de primer nivel. PSG pierde a uno de sus futbolistas más determinantes en la banda derecha justo cuando se juega el acceso a una final europea.
Marruecos mira el calendario con inquietud
Para Marruecos, la preocupación es todavía mayor porque el calendario no ofrece demasiado margen. El Mundial empezará en junio y Hakimi llega a esta etapa como uno de los líderes absolutos del plantel. Si bien todavía no hay una baja confirmada para la Copa del Mundo, el hecho de que el club hable de varias semanas obliga a seguir cada parte médico con atención máxima.
También pesa el antecedente reciente. El lateral ya había atravesado una baja prolongada en el tramo final de 2025 por un esguince de tobillo, de modo que este nuevo problema físico vuelve a poner el foco sobre su estado general y sobre la necesidad de administrarlo con cuidado en un año cargado de exigencia.
La noticia, entonces, golpea en dos planos. PSG pierde a un titular clave en el cierre de la temporada europea. Marruecos, en cambio, queda a la espera de una evolución que todavía no tiene plazos cerrados, pero que ya abrió una incógnita incómoda a semanas del Mundial.








