Este domingo, Kimi Antonelli puede convertirse en el campeón más joven de la historia de la Fórmula 1. Si consigue asegurar el título en México, superará un récord que Sebastian Vettel estableció el 14 de noviembre de 2010, cuando se consagró con 23 años y 134 días.
El récord de Vettel que Antonelli puede superar este domingo en México
En 2010, el alemán se convirtió en el campeón más joven de la Fórmula 1, con 23 años y 134 días. Ante la posibilidad de que Kimi Antonelli mejore esa marca, hacemos un repaso por la temporada que terminó con su primera consagración en Abu Dhabi.

Los recorridos son diferentes. Antonelli llega con una ventaja amplia y la posibilidad de resolver el campeonato antes del cierre de la temporada. Vettel tuvo que esperar hasta la última carrera: llegó a Abu Dhabi tercero, detrás de Fernando Alonso y de su compañero Mark Webber, y dependía de otros resultados.
Nunca había liderado aquel campeonato. Recién alcanzó la punta el día que se convirtió en campeón.
Un auto para ganar, un campeonato difícil de cerrar
Vettel disputó su segunda temporada en Red Bull con el RB6 equipado con motor Renault. Tenía velocidad y un auto que habitualmente marcaba la referencia: consiguió diez poles, mientras que Webber sumó otras cinco. Entre ambos encabezaron la grilla de partida en 15 de los 19 Grandes Premios.

Pero esa ventaja no se trasladó de manera sostenida a los domingos. Red Bull perdió resultados por problemas de confiabilidad, errores de sus pilotos y un choque entre compañeros. Ferrari, con Alonso, y McLaren, con Lewis Hamilton y Jenson Button, mantuvieron abierta la pelea.
El campeonato de Vettel tuvo esas dos caras: capacidad para ganar y oportunidades desperdiciadas que lo obligaron a recuperarse una y otra vez.
Dos poles y ninguna victoria en el comienzo
Las primeras carreras anticiparon las dificultades. Vettel largó primero en Bahréin y Australia, pero no ganó ninguna.

En la apertura perdió potencia cuando lideraba y terminó cuarto. Red Bull identificó una falla en una bujía. En Melbourne volvió a abandonar después de un problema en el conjunto de la rueda delantera izquierda. Aunque inicialmente se habló de los frenos, el diagnóstico posterior distinguió aquella falla de los componentes suministrados por Brembo.
La primera victoria llegó en Malasia. Después sumó podios y puntos, aunque sin conseguir una diferencia que le permitiera controlar el campeonato.
Webber también quería ser campeón
La pelea más incómoda estaba dentro del propio equipo. Webber también tenía posibilidades de consagrarse y Red Bull mantuvo a ambos en competencia.
En Turquía se tocaron mientras disputaban la punta. Vettel abandonó y la escudería perdió una oportunidad de conseguir un resultado importante. El episodio expuso una tensión que acompañaría al equipo durante el resto del año.
Vettel también cometió errores que le costaron puntos. En Bélgica perdió el control cuando intentaba superar a Button y golpeó el McLaren. Fue sancionado con un pase por boxes y terminó 15º. Su velocidad estaba comprobada; le faltaba convertirla con mayor regularidad en resultados.
Corea lo dejó a una victoria del líder
El triunfo en Japón sostuvo sus posibilidades, pero Corea del Sur volvió a complicarlo. Vettel lideraba cuando falló el motor de su Red Bull. Alonso ganó y el alemán quedó a 25 puntos de la punta, con apenas 50 por disputarse.
Respondió con una victoria en Brasil. El doblete con Webber aseguró el primer campeonato de constructores de Red Bull, aunque la definición de pilotos debió esperar una semana más.
Abu Dhabi: cuatro candidatos y una estrategia decisiva
Alonso llegó a la última fecha con 246 puntos. Webber tenía 238; Vettel, 231, y Hamilton, 222. Los cuatro conservaban posibilidades matemáticas.
Vettel consiguió la pole y tomó la punta. Ferrari, mientras tanto, concentró su atención en Webber: cuando el australiano hizo una parada temprana, llamó también a Alonso para cubrir su estrategia.
La decisión dejó a los dos detrás del Renault de Vitaly Petrov, que había cambiado neumáticos al comienzo. Alonso necesitaba terminar cuarto para garantizar el título si Vettel ganaba, pero no pudo avanzar lo suficiente y finalizó séptimo. Webber llegó octavo.
Vettel ganó, acompañado en el podio por Hamilton y Button. Alcanzó los 256 puntos y superó por cuatro a Alonso. Cuando recibió la confirmación por radio, la emoción le quebró la voz: era campeón por primera vez y había mejorado el récord de juventud que Hamilton estableció en 2008.
Los números de la consagración
- 1º Sebastian Vettel Red Bull-Renault 256
- 2º Fernando Alonso Ferrari 252
- 3º Mark Webber Red Bull-Renault 242
Vettel terminó con cinco victorias, diez podios, diez poles y tres abandonos. Ganó tres de las últimas cuatro carreras y consiguió el primero de sus cuatro títulos consecutivos con Red Bull.
Aquella temporada se recuerda por la edad del campeón, pero también por la manera en que llegó a serlo. Tuvo un auto competitivo, perdió oportunidades y necesitó resolver la pelea en la última fecha. Este domingo, Antonelli puede mejorar su marca con una campaña distinta y margen para consagrarse antes del final.







