Carlos Alcaraz sumó otro reconocimiento de peso a una carrera que no deja de crecer. El tenista español fue distinguido con el Premio Laureus al mejor deportista del año, una consagración que premió el impacto de su temporada 2025, en la que conquistó ocho títulos y terminó como número uno del ranking ATP.
Carlos Alcaraz ganó el Laureus al mejor deportista del año
El tenista español recibió el Premio Laureus tras una temporada 2025 brillante, en la que ganó ocho títulos y cerró como número uno del ranking ATP. Durante la gala apareció con una férula en la mano derecha y dejó en suspenso su regreso.

Con apenas 22 años, el murciano sigue acumulando logros a una velocidad poco habitual incluso para la elite del tenis. El Laureus llegó, además, apenas un año después de haber estado nominado sin poder quedarse con la estatuilla, que en aquella ocasión había sido para el sueco Armand Duplantis.

Una temporada que empujó el premio
El 2025 de Alcaraz fue lo que terminó de sostener su candidatura. A lo largo del año levantó ocho trofeos y construyó una campaña de enorme regularidad, con títulos en torneos grandes y una producción que lo devolvió a la cima del tenis mundial.
Entre esas conquistas aparecen los ATP 500 de Tokio, Rotterdam y Queen’s, los Masters 1000 de Cincinnati, Roma y Montecarlo, y también los Grand Slams de Australia, Roland Garros y Estados Unidos, un recorrido que lo puso en el centro del circuito durante toda la temporada.
A ese dominio le agregó un registro de 71 victorias y apenas 9 derrotas, una cifra que explica el peso de su año competitivo. Ya en este 2026 también logró sumar dos nuevos títulos, el Abierto de Australia y el ATP 500 de Doha, como señal de continuidad en su nivel.

La férula que llamó la atención
Pero la gala no solo dejó lugar para la celebración. Alcaraz apareció con una férula en su mano derecha y ese detalle se robó buena parte de la atención, porque abrió dudas sobre su estado físico y sobre los plazos de su regreso a las canchas.
La preocupación no es menor por el momento del calendario. Roma y Roland Garros asoman como dos estaciones decisivas de la gira europea y la imagen del español con protección en la mano sembró incertidumbre sobre su presencia o, al menos, sobre las condiciones en las que llegará.
El propio Alcaraz se encargó de hablar del tema, aunque sin ofrecer una fecha concreta. Explicó que la próxima prueba médica será determinante y remarcó que el equipo trabaja para llegar de la mejor manera posible a ese control.
Qué dijo Alcaraz sobre su lesión
“Veremos a ver. La siguiente prueba va a ser crucial, que digamos”, señaló el tenista español, en un mensaje que dejó claro que todavía no hay certezas cerradas sobre la evolución de la lesión ni sobre su vuelta a la competencia.
También admitió que intenta mantenerse positivo y con paciencia, aunque reconoció que los días se le están haciendo largos. Esa frase dejó entrever el desgaste propio de una recuperación en plena gira, cuando cada semana puede modificar el panorama deportivo.
“No puedo dar un plazo para volver”, agregó el español, en una declaración que trasladó la atención del premio hacia el interrogante físico. Así, la noche del Laureus terminó mostrando las dos caras del presente de Alcaraz: el reconocimiento al mejor del año y la incógnita sobre su reaparición.








