"Es el esfuerzo constante y decidido lo que rompe toda resistencia y barre con todos los obstáculos". (Claude M. Bristol)
La lucha de Las Lobas dio resultado: podrán viajar a España representando a Argentina
Gracias a la intensa movilización producida en las redes sociales y a la inmensa voluntad de la gente, el seleccionado argentino femenino de básquet en silla de ruedas logró recaudar el dinero suficiente para el traslado a España, país en el cual disputarán el repechaje con el objetivo de participar del Mundial a llevarse a cabo en septiembre en Canadá.

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"Las Lobas" es el apodo de la selección argentina femenina de básquet en silla de ruedas, que desde hace décadas representan al país. Siendo campeonas sudamericanas dos años consecutivos (2023 y 2024).
Si bien "Las Lobas" saben lo que significa estar en una Copa del Mundo, dado que su debut fue en 2018, cuando en Hamburgo (Alemania) lograron el puesto doce; en la Copa América del año pasado, en Colombia, no pudieron quedar entre las selecciones con pase directo al mundial, que tendrá lugar en Canadá, en septiembre.

Pero al seleccionado nacional, como a otras tres selecciones (las mejores cuatro clasificarán al Mundial), le queda otra posibilidad. Entre el 8 y el 11 de junio, en Madrid (España) se disputará el repechaje que le dará la chance de participar de la cita mundialista en Ottawa, la capital canadiense.
El problema que surgió fue el de conseguir el dinero suficiente para poder costear el traslado del plantel y cuerpo técnico a la capital española. En total son 12 pasajes, diez jugadoras y dos integrantes del cuerpo técnico, liderado por Carlos Cardarelli.
Hay que recordar también que primeramente hubo que reunir los fondos para la inscripción al repechaje, algo que comenzó en enero de este año. La Federación Internacional de Básquet en Sillas de Ruedas (IWBF) les cobró 20.000 dólares a cada selección para poder participar de esa instancia, y "Las Lobas" realizaron una campaña en sus redes sociales para conseguir esa cifra.
Gracias a esa movida y a la cantidad de gente que se sumó, se llegó al objetivo. Pero quedaba todavía alcanzar otro propósito, el de recaudar los fondos necesarios para viajar a España, porque si no, además de perder el dinero de la inscripción, se corría el riesgo de ser sancionadas por la IWBF, que según el reglamento, les prohibiría competir en el orden internacional por el término de dos años.
Otra vez a moverse rápidamente, y nuevamente gracias a las redes sociales y por supuesto a la cantidad de personas con empatía, "Las Lobas" alcanzaron a cubrir los costos de los pasajes aéreos, razón por la cual, en pocas horas podrán subirse al avión que las trasladará a Madrid y tratar de cumplir con el objetivo deportivo: participar del Mundial en Canadá dentro de cuatro meses.
Mientras tanto, el conjunto albiceleste sigue entrenando porque en Madrid tendrá que medirse con las selecciones de España, Francia y Tailandia, integrantes del Grupo B del repechaje, y quedar dentro de las cuatro mejores para llegar al mundial de Ottawa, Canadá, en septiembre próximo. "Estamos afianzando conceptos tácticos y técnicos porque siempre hay detalles para corregir y somos respetuosos de cada rival. Sé que el equipo está para más, no solo en el repechaje, sino para la Copa del Mundo. A las chicas les tengo mucha fe", afirmó su entrenador Carlos Cardarelli.
La historia de "La Lobas"
El seleccionado de básquet adaptado en Argentina comenzó hace más de 60 años. Pero la incorporación de las mujeres llegó recién en los 90, cuando los equipos comenzaron a ser mixtos. "Al principio costó su incorporación porque era muy masculino, pero a medida que la participación de ellas mejoró el nivel de los clubes, todos quisieron sumar una o dos jugadoras. Las chicas tienen garra, actitud, disciplina, compromiso y pasión", describió su entrenador.
Así, la Liga Nacional de Básquet en Silla de Ruedas sirvió de semillero para crear la selección femenina. En 2014, cuando Cardarelli y su par Manuel Cairo empezaron a entrenar a las primeras 16 jugadoras, tenían un doble objetivo: que participaran en torneos paralímpicos, mundiales y sudamericanos y que el deporte pudiera desarrollarse. Con la mayoría de estos desafíos cumplidos, hoy son 40 basquetbolistas distribuidas en todo el país, que forman parte del conjunto mayor y del juvenil.
Cuando fueron convocadas para la selección, tuvieron que adaptarse a los entrenamientos y a las concentraciones, porque tenían que redoblar los esfuerzos hasta comprender la táctica y el concepto de juego. El trabajo constante le dio continuidad al proyecto y, al salir a las provincias, visibilidad al deporte adaptado.

Sin embargo, al equipo le faltaba identidad, entonces al cuerpo técnico se le ocurrió que ellas buscaran un nombre que las representara. Elegir "Las Lobas" entre todos los propuestos sirvió para unir el concepto de manada con el del grupo.
"Sobre todo, ellas son deportistas, no personas con discapacidad. Entrenan y se cuidan en las comidas como si compitieran en cualquier disciplina convencional; por supuesto que como cuerpo técnico entendemos las particularidades, pero si nosotros les transmitimos confianza, el equipo nos sigue", aclaró Cardarelli.
Básquet adaptado
Para el juego, el básquet adaptado tiene casi las mismas reglas que el tradicional: cancha, aro, puntuación y duración del partido. En su desplazamiento, pueden dar dos impulsos a la rueda y recién hacer picar la pelota, como los jugadores comunes lo hacen caminando. Sin embargo, tienen un sistema de clasificación especial según su nivel de movilidad que va de 1.0 a 4.5 puntos y que no debe superar los catorce en cada equipo. Coinciden en que son cinco jugadores por equipo, que se desplazan por toda la cancha con las sillas de ruedas especialmente diseñadas para este deporte.
"Las sillas son individuales, son como las zapatillas porque tienen que ser a medida y adaptadas para este tipo de competencia, por eso son costosas. En nuestro país van desde los 25 a los 44 millones de pesos. Nosotros aprovechamos cuando la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) recibió una partida para las disciplinas paralímpicas hace tres años y logramos equipar al 90% del plantel", explicó Cardarelli.
"Cuando clasificamos en el 2018 al Mundial de Hamburgo, la Selección femenina hacía 28 años que no podía clasificar a un Mundial: Y eso marcó a pleno a esta nueva generación de jugadoras que, desde el 2013, hizo el recambio para empezar nuevamente a aparecer en los torneos Internacionales. En el 2016 obtuvimos la clasificación a los Juegos Paraolímpicos en Río Brasil y luego llegó el Mundial de Hamburgo", recordaron con mucha emoción.









