Motores: acuerdo entre la FIA y los fabricantes para cambiar las pruebas de compresión
La FIA y los cinco fabricantes de unidades de potencia acordaron modificar el método de control de la relación de compresión en los motores V6 híbridos de 2026. Desde el 1 de junio se medirá en frío y en caliente, y a partir de 2027 solo en condiciones de funcionamiento a 130°C.
Fórmula 1 ajusta el reglamento técnico: nueva medición de compresión desde mitad de temporada
La Federación Internacional del Automóvil confirmó que los fabricantes de motores de Fórmula 1 aprobaron por unanimidad un cambio reglamentario clave que entrará en vigor el 1 de junio de 2026. La medida busca cerrar una controversia técnica que dominó la pretemporada y que giró en torno a la relación de compresión de los nuevos V6 híbridos.
Para esta generación de unidades de potencia, la relación de compresión fue fijada en 16:1, una reducción pensada para facilitar la entrada de nuevos constructores como Audi y mantener controlados los costos de desarrollo. Este parámetro determina cuánto se comprime la mezcla de aire y combustible dentro del cilindro antes de la combustión, un factor crítico en la eficiencia térmica y el rendimiento.
El problema surgió cuando algunos fabricantes cuestionaron que la medición oficial de la FIA —realizada en condiciones frías y estáticas— podía permitir interpretaciones técnicas que habilitaran variaciones bajo temperatura de funcionamiento.
El acuerdo establece que, desde el 1 de junio de 2026, la relación de compresión será verificada tanto en condiciones frías como en caliente.
Según trascendidos del paddock, Audi, junto con Honda y Ferrari, impulsó el debate ante la sospecha de que ciertos competidores podían obtener ventajas al optimizar el comportamiento del motor en condiciones reales de carrera. Mercedes fue señalado informalmente en los rumores, aunque recibió garantías de que sus unidades eran plenamente legales.
El nuevo método: control en frío y en caliente
Tras semanas de negociaciones, la FIA sometió una propuesta a votación electrónica entre los cinco fabricantes —Mercedes, Ferrari, Honda, Audi y Red Bull-Ford—, otorgando un plazo de diez días para su aprobación. El resultado fue un respaldo unánime.
El acuerdo establece que, desde el 1 de junio de 2026, la relación de compresión será verificada tanto en condiciones frías como en caliente. A partir de 2027, el control se realizará exclusivamente en condiciones de funcionamiento, con el motor estabilizado a 130°C, lo que elimina posibles discrepancias entre el laboratorio y la pista.
En un comunicado oficial, la FIA subrayó que el límite de 16:1 fue uno de los pilares regulatorios para atraer nuevos fabricantes y que se invirtió “un esfuerzo significativo” en encontrar una solución de compromiso que garantice equidad técnica sin alterar el espíritu de la normativa.
El acuerdo establece que, desde el 1 de junio de 2026, la relación de compresión será verificada tanto en condiciones frías como en caliente.
La modificación fue además ratificada por el Consejo Mundial del Deporte Motor, lo que le otorga plena vigencia reglamentaria.
Claridad normativa y foco en la gestión de energía
Desde el lado de los equipos, la prioridad era obtener certeza antes del inicio del campeonato en Australia. Laurent Mekies, director de Red Bull, escudería que debutará como fabricante de motores propios en 2026 junto a Ford, señaló que lo fundamental es contar con reglas claras: conocer exactamente qué está permitido y qué no, para luego competir dentro de esos márgenes.
El acuerdo establece que, desde el 1 de junio de 2026, la relación de compresión será verificada tanto en condiciones frías como en caliente.
Más allá del debate sobre la compresión, la FIA también confirmó que continuará evaluando datos de pretemporada y de las primeras carreras ante inquietudes vinculadas a la gestión de energía. Las nuevas unidades de potencia 2026 dependen mucho más del componente eléctrico que sus predecesoras, lo que obliga a estrategias de recuperación y despliegue energético más agresivas.
El organismo rector reconoció que esta reglamentación representa uno de los mayores cambios técnicos de los últimos años y que será necesario un proceso de ajuste fino durante las primeras competencias. En ese contexto, la revisión del método de medición de la compresión aparece como el primer gran ajuste técnico de la nueva era híbrida, con el objetivo de preservar la transparencia y la igualdad competitiva en la categoría.