La selección de Estados Unidos tuvo un estreno inolvidable en la Copa del Mundo. El equipo dirigido por Mauricio Pochettino mostró una versión dominante, superó ampliamente a Paraguay y selló una contundente victoria por 4 a 1 en un partido que dejó una fuerte impresión por el nivel colectivo e individual exhibido.
Estados Unidos debutó con un 4-1 ante Paraguay y se ilusiona en el Mundial 2026
El conjunto dirigido por Mauricio Pochettino dominó de principio a fin, mostró un alto nivel colectivo y dejó sin respuestas al equipo de Gustavo Alfaro en el arranque de la Copa del Mundo.

En un estadio repleto y con el impulso de jugar en condición de local, el conjunto estadounidense marcó diferencias desde el arranque y dejó a un rival sin respuestas. Para muchos, fue una de las mejores actuaciones del seleccionado norteamericano en la historia de los Mundiales.

Un primer tiempo demoledor
El dominio de Estados Unidos fue evidente desde los primeros minutos. Con una presión alta, recuperación rápida de la pelota y transiciones veloces, el equipo de Pochettino desbordó futbolísticamente a un Paraguay que no logró acomodarse en ningún momento.

La apertura del marcador llegó antes de los diez minutos. Christian Pulisic generó la jugada por uno de los costados y, tras enviar un centro al área, el defensor Bobadilla terminó convirtiendo en contra de su propio arco. Ese gol cambió rápidamente el desarrollo del encuentro.
El equipo local sostuvo la intensidad y continuó manejando la posesión, alcanzando un amplio control del juego. Antes del descanso, el delantero Folarin Balogun apareció por duplicado y amplió la diferencia para cerrar una primera mitad con un contundente 3 a 0.
Paraguay no encontró respuestas
El conjunto dirigido por Gustavo Alfaro sufrió durante gran parte del partido. Sin herramientas para disputar el mediocampo y con dificultades para contener los ataques rivales, prácticamente no logró cruzar la mitad de la cancha en el primer tiempo.
Jugadores experimentados como Gustavo Gómez y Omar Alderete evidenciaron incomodidad ante la velocidad y movilidad ofensiva del rival. Desde el banco, Alfaro buscó una reacción que nunca terminó de consolidarse.

Más allá de la actitud, Paraguay mostró limitaciones futbolísticas frente a un adversario que se movió con precisión y sostuvo un ritmo difícil de igualar.
El cierre de la noche
En el complemento, Paraguay intentó adelantar líneas y mostró una postura más agresiva. El descuento de Mauricio permitió alimentar una breve ilusión, aunque el partido nunca dejó de estar controlado por el conjunto local.

Lejos de conformarse, Estados Unidos volvió a golpear. Giovanni Reyna, que ingresó desde el banco, marcó el cuarto tanto y cerró una actuación que despertó elogios y posicionó al equipo de Pochettino como uno de los grandes protagonistas de su grupo.
Mientras los estadounidenses celebran un arranque que ilusiona, Paraguay quedó obligado a cambiar rápidamente la página y afrontar la segunda fecha con la necesidad de sumar para seguir con aspiraciones en el torneo.









