Este lunes falleció Marcelo Araujo, histórico relator del fútbol argentino que será recordado, precisamente, por sus intervenciones en las transmisiones de los partidos de Boca, River y la Selección Argentina de las décadas de 1980 y 90.


Este lunes falleció Marcelo Araujo, histórico relator del fútbol argentino que será recordado, precisamente, por sus intervenciones en las transmisiones de los partidos de Boca, River y la Selección Argentina de las décadas de 1980 y 90.
El más llamativo ocurrió cuando dejó de relatar tras un golazo de Luis Medero, defensor de Boca, en el torneo Apertura 1992 frente a Platense.

En la historia del fútbol argentino hay goles que se recuerdan por la factura técnica, otros por la importancia del campeonato y algunos, como el de Luis Adrián Medero a Platense, por la reacción que provocaron en quienes tenían la tarea de narrarlos. Aquella tarde en la cancha de Independiente (donde el "Calamar" hacía de local), se gestó una de las anécdotas más increíbles de la televisión deportiva nacional: el "Si lo hacés, me voy" de Marcelo Araujo.
Corría el minuto 38 del segundo tiempo y Boca Juniors le ganaba 2-1 a Platense en un partido clave para el Apertura 92, torneo que finalmente cortaría la sequía de 11 años sin títulos para el club de la Ribera. Medero, un joven zaguero central de apenas 19 años que años más tarde llegaría a Santa Fe para defender los colores de Colón, recuperó una pelota en su propio campo y comenzó una carrera que desafió toda lógica para un defensor.
Mientras Medero apilaba rivales con la elegancia de un enganche —dejó en el camino a cinco jugadores de Platense—, la voz de Marcelo Araujo en la transmisión de Fútbol de Primera empezó a subir de tono. "Seis minutos veinte segundos le quedan al partido. Boca está ganando 2-1. Se viene Medero, Medero, Medero, Medero... ¡Si lo hacés, me voy!", lanzó el relator, casi desafiando al destino.
Cuando Medero definió con sutileza ante la salida del arquero para sellar el 3-1, Araujo no lo dudó. Tras el grito de gol, sentenció: "Luis Adrián Medero. Basta para mí, ¿eh? Señoras y señores... buenas noches". Acto seguido, se quitó los auriculares, se levantó de su silla en la cabina y se retiró del estadio.
La sorpresa fue total tanto para los televidentes como para sus compañeros. Fue Walter Nelson, quien en ese entonces realizaba la labor de campo de juego, el encargado de subir rápidamente a la cabina para relatar los minutos finales del encuentro mientras Araujo ya caminaba hacia su auto.