El crecimiento del deporte formativo en Unión de Santa Fe suma un nuevo capítulo cargado de ilusión y sacrificio. Un grupo de jóvenes nadadores se encuentra en plena preparación para participar del II Torneo Promesas Olímpicas 2026, un evento que reunirá a talentos emergentes de distintos países en Santiago de Chile, entre el 22 y el 24 de mayo.
Unión apuesta al futuro: jóvenes talentos rumbo al Torneo Promesas Olímpicas 2026
Un grupo de nadadores juveniles de Unión de Santa Fe se prepara intensamente para competir en el II Torneo Promesas Olímpicas 2026, que se desarrollará en Santiago de Chile del 22 al 24 de mayo. Con esfuerzo, compromiso y el apoyo de sus familias, buscan dejar su huella a nivel internacional.

Bajo la conducción de la profesora Susana Lauría, los deportistas Josefina Ramírez, Felipe Iriarte Altamirano, Martina Pietroni, Stéfano Baroni y Adolfo Schweighofer atraviesan una etapa de exigente entrenamiento en la pileta del club.
Con el objetivo de llegar en óptimas condiciones a una competencia que no solo representa un desafío deportivo, sino también una experiencia formativa de gran valor.
Lauría, referente del grupo, destacó la importancia del torneo tanto en lo competitivo como en lo humano. “Se trata de una oportunidad única para que los chicos puedan medirse con pares de otros países, conocer diferentes realidades deportivas y evaluar su nivel actual”, explicó.
En ese sentido, remarcó que la motivación principal es la superación personal, entendiendo cada entrenamiento como un paso más en su desarrollo integral.
El camino hacia Chile no es sencillo. El torneo tiene modalidad autofinanciada, lo que implica que cada deportista debe reunir los recursos necesarios para costear su participación.
Esta situación ha generado un fuerte compromiso por parte de las familias, que se organizan para realizar distintas actividades y beneficios con el objetivo de hacer posible el viaje.
Esfuerzo compartido y aprendizaje constante
El acompañamiento familiar se convirtió en un pilar fundamental en este proceso. Los padres y allegados de los jóvenes atletas trabajan de manera conjunta para recaudar fondos, demostrando que detrás de cada deportista hay una red de contención que apuesta al crecimiento y a las oportunidades.
Este esfuerzo colectivo no solo busca garantizar la presencia del equipo en el certamen, sino también reforzar valores como el compromiso, la solidaridad y el trabajo en equipo. Cada acción organizada, cada colaboración recibida, suma en la construcción de un sueño que es tanto individual como grupal.
Para los jóvenes, la experiencia trasciende el resultado deportivo. Participar en un torneo internacional implica aprender a convivir con nuevas culturas, adaptarse a distintos contextos y asumir responsabilidades propias del alto rendimiento. En ese sentido, el viaje representa una instancia clave en su formación.
Un desafío con proyección nacional
El calendario deportivo en natación no termina en Chile. Tal como adelantó Lauría, tras el regreso el grupo de deportistas afrontará un nuevo reto: el torneo Nacional que se llevará a cabo en Buenos Aires. Esta competencia será una nueva oportunidad para poner en práctica lo aprendido y continuar su evolución dentro del circuito.
La participación en el Torneo Promesas Olímpicas servirá como parámetro para medir avances y detectar aspectos a mejorar, consolidando un proceso que apunta a largo plazo. La experiencia internacional, en este contexto, se convierte en una herramienta fundamental para potenciar el rendimiento de los atletas.
Con disciplina, entusiasmo y el respaldo de toda una comunidad, los representantes de Unión encaran este desafío con la convicción de que el verdadero triunfo está en el camino recorrido. Más allá de los resultados, el objetivo es crecer, aprender y seguir construyendo un futuro deportivo con bases sólidas.









