Racing volvió a sufrir una noche dura. En el Cilindro de Avellaneda cayó 3-2 ante Botafogo en un partido cambiante, cargado de emociones y con un cierre cruel para el equipo de Gustavo Costas, que llegó a igualarlo en el complemento pero terminó cediendo sobre la hora y quedó relegado en su grupo.
Racing lo empató, pero Botafogo se lo ganó en la última y lo dejó golpeado
La Academia perdió 3-2 ante Botafogo en el Cilindro por la segunda fecha de la Copa Sudamericana. Empezó arriba, lo empató en el segundo tiempo y cuando parecía rescatar un punto, recibió el gol decisivo en tiempo de descuento.

La Academia había empezado el partido de la mejor manera. A los 4 minutos, Santiago Sosa abrió el marcador de cabeza tras un centro de Ignacio Rodríguez y le dio al equipo local una ventaja temprana que parecía acomodar el desarrollo.
Pero Botafogo reaccionó con rapidez y le cambió el tono al encuentro. A los 23 minutos, Arthur Cabral aprovechó una desatención y marcó el 1-1.
Racing sintió ese impacto y antes del descanso volvió a quedar expuesto, cuando Júnior Santos definió un contraataque para poner el 2-1.
El equipo de Costas se fue al entretiempo en desventaja después de un primer tiempo en el que había arrancado mejor, pero no logró controlar los avances del conjunto brasileño. Botafogo fue más punzante y convirtió cada desajuste defensivo en una amenaza concreta.

La reacción de Racing y el golpe final
En el segundo tiempo, Racing salió a buscar el partido con mayor decisión. Empujó, generó situaciones y sostuvo la presión sobre el área visitante. Esa insistencia tuvo recompensa a los 64 minutos, cuando Adrián “Maravilla” Martínez empujó la pelota desde muy cerca para firmar el 2-2.
El empate reactivó al equipo y también al estadio. Racing creyó que podía darlo vuelta, tuvo empuje y acumuló aproximaciones, aunque sin la claridad suficiente para encontrar el tercer gol en el mejor momento de su reacción.
Cuando el partido parecía encaminado a un empate valioso por cómo se había dado, Botafogo golpeó en tiempo de descuento. A los 93 minutos, Danilo apareció en el área y marcó el 3-2 que dejó en silencio al Cilindro y castigó con dureza a un Racing que ya había hecho el desgaste para rescatar al menos un punto.
Otra noche adversa para el equipo de Costas
El resultado dejó a Racing con un sabor especialmente amargo porque había logrado recuperarse de un partido que se le había torcido antes del descanso. La remontada parcial no alcanzó y el desenlace volvió a exponer un problema que viene repitiéndose: la dificultad para sostener los partidos en momentos clave.
La derrota además impacta en la tabla. Cuando parecía que la Academia podía mantenerse bien posicionada, la caída lo relegó al tercer puesto del grupo y volvió más exigente el recorrido en una Copa Sudamericana en la que no tiene demasiado margen para seguir cediendo puntos como local.
Botafogo, en cambio, se llevó un triunfo grande por el contexto y por el modo. Resistió en el segundo tiempo, aprovechó su oportunidad final y salió de Avellaneda con tres puntos que cambian el escenario de la zona.
Un golpe que se suma a una seguidilla preocupante
Para Racing, la noche se suma a una serie de resultados que vienen lastimando. El equipo llegaba golpeado por sus últimas presentaciones en el plano local y necesitaba una respuesta fuerte en la Copa para enderezar el rumbo. Durante varios pasajes mostró carácter para pelear el partido, pero otra vez terminó con las manos vacías.
La preocupación no pasa solo por el resultado, sino también por la forma. Racing compitió, tuvo momentos de buen juego y encontró goles, pero volvió a pagar caro sus errores y quedó otra vez atrapado en un final adverso.
El calendario todavía ofrece margen de recuperación, pero la derrota frente a Botafogo dejó una señal incómoda: la Academia ya no solo necesita jugar mejor, también necesita empezar a sostener lo que construye dentro de los partidos.








