Atlético de Rafaela volvió a reencontrarse con su público tras un mes de ausencia, pero estuvo lejos de exhibir su mejor versión futbolística. En una tarde marcada por el frío, el Celeste sucumbió por 3 a 1 frente a Deportivo Maipú, en un encuentro correspondiente a la vigésima jornada de la Zona B del principal torneo de ascenso, profundizando su delicado presente.
Tropezón en barrio Alberdi: Atlético no levanta cabeza y sufrió un duro golpe en casa
La Crema jugó un partido apático, cayó 3 a 1 ante Deportivo Maipú y extendió su racha negativa en la Primera Nacional. El elenco mendocino fue letal en los momentos clave y desnudó todas las falencias del conjunto rafaelino.


El combinado mendocino golpeó en las instancias justas, mostró mayor lucidez ofensiva y capitalizó las vacilaciones de un Atlético que, si bien controló la posesión en varios tramos, careció por completo de profundidad y padeció cada réplica adversaria.
Con este traspié, la Crema encadenó su segunda derrota consecutiva —tras la caída sufrida ante Almagro— y estiró su racha adversa a cuatro compromisos sin conocer la victoria. En su próximo desafío, tendrá que buscar la recuperación visitando a Temperley.
Cambios obligados en el tablero
Para este compromiso, el entrenador Iván Juárez se vio forzado a meter mano en la alineación titular debido a lesiones y rendimientos irregulares. No pudo contar con Gabriel Esparza (quien padece una baja de gravedad con un tiempo de recuperación estimado en seis meses), mientras que Agustín Solveyra relegó su lugar en el banco de relevos.
En sus lugares ingresaron Federico Jourdan y Lorenzo Moscoloni, al tiempo que Leonardo Flores se retrasó hacia la línea defensiva. El dueño de casa saltó a la cancha con:

Mayco Bergia
Leonardo Flores, Gabriel Fernández, Nicolás Ramos, Enzo Wuattier
Federico Jourdan, Juan Martín Capurro, Nahuel Cainelli, Lorenzo Moscoloni
Lucas Albertengo y Martiniano Moreno
El anfitrión comenzó con mejor semblante y, apenas a los 4 minutos, avisó con una chance nítida a la salida de un tiro de esquina, aunque Fernández no logró conectar con precisión y el balón se perdió apenas desviado. Sin embargo, Maipú reaccionó con velocidad e impuso una propuesta mucho más directa. A los 13 minutos, tras un despeje largo de su guardameta, Tomás Silva le ganó el duelo individual a Fernández y definió con sutileza por encima de Bergia para decretar el 1 a 0.
Reacción veloz y nuevo mazazo visitante
En el inicio del complemento, Juárez pateó el tablero y mandó a la cancha a Agustín Obando y Mauro Quiroga en reemplazo de Moscoloni y Jourdan. La variante quirúrgica dio frutos de inmediato: al minuto de juego, tras un saque de banda, Obando capturó la pelota y sacó un violento remate que se transformó en el 1 a 1.

El gol del empate pareció inyectarle otra energía a Atlético, que ganó en dinámica e intentó presionar en terreno rival. No obstante, Maipú jamás perdió el orden y continuó lastimando cada vez que encontró espacios libres.
Luego de un aviso serio que se estrelló en el poste, la visita recuperó la delantera a los 12 minutos. Giacone controló con criterio y asistió a Silva, quien se filtró en el área en absoluta soledad y definió ante el achique de Bergia para estampar el 2 a 1.
A partir de ese instante, el impacto anímico demolió a Atlético. El equipo quedó completamente quebrado, acumulando mucha gente en ataque pero perdiendo el equilibrio en la zona de gestación. Maipú olió la sangre y cada contraataque sembró el pánico en la retaguardia rafaelina.
Sentencia de contragolpe
Con el reloj en contra, la Crema avanzó más por orgullo y empuje que por claridad futbolística. Intentó inquietar mediante centros repetitivos, envíos divididos y arremetidas desprolijas, mientras el "Botellero" se replegaba pacientemente esperando el momento ideal para bajar la persiana.

En el último suspiro del match, tras un tiro libre a favor de los locales, el balón quedó a la deriva y la visita hilvanó una transición rápida letal. Giacone, una de las grandes figuras de la jornada, ensayó un disparo de media distancia que sentenció el 3 a 1 definitivo.
En los instantes finales, el conjunto de Mendoza durmió el partido, manejó los tiempos y aseguró tres puntos de oro en Rafaela. Atlético, por el contrario, cerró una producción sumamente preocupante: jugó mal, cedió terreno en su fortaleza y estará obligado a cambiar radicalmente su imagen el próximo viernes frente a Temperley.








