El estadio San Juan del Bicentenario fue escenario de un primer tiempo que mostró dos caras bien marcadas de Los Pumas. Durante los minutos iniciales, el conjunto dirigido por Felipe Contepomi debió trabajar para acomodarse frente a un rival intenso, que aprovechó sus oportunidades y mantuvo el partido abierto. Sin embargo, con el correr de los minutos, Argentina fue ganando confianza, se adueñó de la posesión y comenzó a inclinar la cancha a su favor.
Los Pumas festejaron en San Juan
Por la segunda fecha del Nations Championship, Los Pumas prevalecieron ante el conjunto galés por 35-21. El elenco dirigido por Felipe Contepomi se sacó la espina tras la derrota de la semana pasada en Córdoba frente a Escocia y mejoraron en todos los sentidos. El sábado próximo, el cierre de la ventana de julio será en Santiago del Estero con Inglaterra.

El primer golpe llegó a través de Joaquín Oviedo, quien apoyó el primer try argentino tras una buena secuencia colectiva. Gales respondió y mantuvo la presión mediante las conquistas de Dewi Lake y Rhys Carre, ambas convertidas por Sam Costelow, para no perderle pisada al encuentro.

No obstante, el seleccionado nacional encontró respuestas en los momentos clave. Justo Piccardo volvió a demostrar su capacidad para aparecer en espacios reducidos y apoyó una conquista fundamental para sostener el impulso argentino. Más tarde llegó uno de los momentos más celebrados por el público: el regreso a la titularidad del concordiense Marcos Kremer se coronó con un try que desató la ovación de los 16.384 espectadores presentes.
La tercera línea entrerriano, formado en Salto Grande y Los Espinillos de Concordia, mostró toda su vigencia con una actuación muy sólida en defensa y una permanente presencia en los puntos de contacto. Su conquista fue el reflejo de una primera etapa en la que volvió a exhibir el nivel que lo convirtió en una pieza clave de Los Pumas durante los últimos años.
Sobre el cierre del período, Santiago Carreras completó una gran acción ofensiva para apoyar el cuarto try argentino y estirar diferencias. Tomás Albornoz estuvo impecable frente a los postes y acertó las cuatro conversiones para sellar el 28-14 parcial.
Tras un inicio con algunas dudas, Los Pumas crecieron en intensidad, dominaron territorio y encontraron eficacia para marcar diferencias. Con esa producción, se fueron al descanso con una ventaja merecida y con sensaciones positivas de cara al complemento.
Autoridad
Tras un primer tiempo de alto vuelo ofensivo, el seleccionado argentino ratificó su superioridad en el complemento y construyó una victoria sólida ante Gales en el Estadio San Juan del Bicentenario. Si bien el desarrollo resultó más equilibrado que en la etapa inicial, el conjunto dirigido por Felipe Contepomi mantuvo el control del juego y terminó justificando ampliamente el resultado.

El segundo tiempo mostró un partido de mayor paridad en cuanto a la posesión y la disputa territorial. Gales intentó reaccionar y consiguió equilibrar algunos pasajes del encuentro, aunque nunca logró poner en serio riesgo el dominio argentino. Los Pumas se mantuvieron firmes en defensa, mostraron paciencia para administrar los tiempos del partido y volvieron a golpear en los momentos justos.
La primera emoción del complemento llegó nuevamente por intermedio de Joaquín Oviedo. El octavo cordobés coronó una destacada actuación personal apoyando un nuevo try para el seleccionado nacional, ratificando su gran presente y transformándose en una de las figuras del encuentro. La conquista permitió ampliar la ventaja y darle mayor tranquilidad al equipo albiceleste.
Los visitantes encontraron una respuesta a través de Ryan Elias, quien apoyó el único try galés de la segunda mitad tras una buena secuencia de fases cerca del ingoal argentino. Sin embargo, el descuento no alcanzó para modificar el rumbo del encuentro ni para generar incertidumbre sobre el desenlace.
A diferencia de lo ocurrido en los primeros 40 minutos, donde Argentina marcó diferencias claras en velocidad, precisión y contundencia, el complemento transitó por carriles más equilibrados. No obstante, la sensación general fue que Los Pumas tuvieron siempre el partido bajo control, administrando la ventaja obtenida antes del descanso y mostrando madurez para sostenerla.
El equipo argentino volvió a exhibir aspectos positivos en su funcionamiento colectivo, con una defensa sólida, buenas decisiones en los momentos clave y una notable efectividad cada vez que logró instalarse en campo rival. Además, varios de los cambios aportaron energía y mantuvieron la intensidad del conjunto hasta el pitazo final.

De esta manera, Los Pumas dejaron atrás el traspié sufrido ante Escocia y recuperaron confianza con una actuación convincente frente a Gales. En San Juan, el seleccionado nacional encontró respuestas, mostró carácter y cerró una noche que ilusiona de cara al próximo compromiso. Será ante Inglaterra, el sábado venidero en Santiago del Estero.








