La noticia de la muerte de Jorge “Roña” Castro, este miércoles a los 59 años, también despertó recuerdos en el automovilismo. Entre ellos, el de Alejandro Occhionero, que compartió con el excampeón mundial una experiencia particular: una carrera de Turismo Carretera dentro del mismo Ford Falcon.
El Roña Castro y su paso por el TC: el recuerdo de Alejandro Occhionero
Tras la muerte del excampeón mundial de boxeo, el expiloto recordó con El Litoral la carrera que compartieron en Río Gallegos, en 2003. La sencillez de una figura que también se animó a vivir el automovilismo desde adentro.

Fue el 9 de marzo de 2003, en Río Gallegos. Occhionero llevaba el volante y Castro ocupaba la butaca del acompañante durante la tercera fecha del campeonato. Más de dos décadas después, el piloto de Necochea volvió sobre aquel encuentro en diálogo con El Litoral.
Oriundo de Caleta Olivia, el Roña encontró en la visita del Turismo Carretera a Río Gallegos la oportunidad de acercarse a la competencia y pedir subirse al Ford de Alejandro Occhionero. Según recordó el expiloto, no era habitual recibir ese tipo de pedidos, pero la categoría autorizó al boxeador, una de las grandes figuras del deporte argentino, a participar como acompañante.

“Creo que no debo haber andado muy bien, sino me acordaría”, respondió con humor cuando intentó reconstruir el resultado de aquella jornada.
Las crónicas de entonces completan el recuerdo: el Ford abandonó la final, que ganó Fabián Hermoso, seguido por Juan María Traverso y Christian Ledesma.
Una afición que también lo llevó a las pistas
La relación de Castro con los autos tuvo otras experiencias. En una entrevista de 2007 con El Gráfico, el propio boxeador contó que había participado en distintas categorías, aunque para entonces ya había perdido el entusiasmo por correr. En esa misma charla recordó un vuelco con un Fiat 600 de competición.
La carrera con Occhionero forma parte de ese recorrido, esta vez como acompañante. El expiloto no seguía de cerca el boxeo, pero sabía quién se sentaba a su lado: “Yo no sabía mucho de box, sabía que era un grande en lo suyo”.

Compartieron poco tiempo. Sin embargo, entre los detalles que se desdibujaron con los años, Ale conserva una impresión de aquel encuentro: “No compartí mucho, pero me pareció un tipo sencillo”.
El TC que disfruta hoy
Después de dejar el volante, Occhionero continuó ligado al Turismo Carretera junto a su hermano Marcelo, a través del proyecto Memo Corse. La conversación sobre el presente tiene hoy a Mariano Werner como protagonista y a la pelea por el campeonato como objetivo.
Cuando se le pregunta qué disfruta de las carreras desde otro lugar, la respuesta apunta al espectáculo y a la renovación: “Disfruto el nivel. Los chicos nuevos me sorprenden”.
La mirada de quien pasó tantos años dentro de un auto encuentra motivos para seguir atento a los que llegan. El TC conserva para él ese atractivo, ahora con otros protagonistas y desde una posición diferente.

La confianza en Werner
La conversación también llega a la pelea por el campeonato y al presente de Mariano Werner. El abandono en San Nicolás fue un golpe para el entrerriano, que había llegado como líder de la Copa de Oro después de ganar en San Luis.
La rotura de la corona y el piñón del diferencial lo dejó sin completar la final. Tras esa fecha quedó quinto, con 63 puntos, a 19,5 del nuevo puntero, Facundo Chapur.
Occhionero reconoce el costo de ese resultado: “Se complicó con la carrera que paró Mariano en San Nicolás”. Sin embargo, mantiene su confianza en la posibilidad de recuperarse: “Sigo teniendo una fe ciega que puede pelearles el campeonato”.
Entre el recuerdo de aquel Ford compartido con el Roña y la expectativa por lo que viene, Ale sigue encontrando razones para hablar de carreras. A veces desde una anécdota que vuelve de a poco; otras, desde la confianza que permanece intacta.








