El resultado explica (34-17 ante los duros chilenos) y la clasificación (impensada) a semifinales dos fechas antes del final de la competencia regular del Súper Rugby Américas habla por sí solo. Pero definitivamente lo que se vivió este sábado en “La Tortuguita Mágica” quedará guardado para siempre mientras dure la franquicia de Litoral Rugby. Porque este romance de estos chicos con la gente, que nació en Rosario y pasó por Sauce Viejo, se formalizó en Paraná como un noviazgo con forma de compromiso inalterable.
¡El sueño de Capibaras voló a semifinales ante una multitud!
Se vivió una jornada histórica e inolvidable en la capital de la provincia de Entre Ríos desde varios aspectos. La organización impecable, el aliento de la gente, el colorido previo y el batacazo en el marco del Súper Rugby Américas.


Además de ser el de Entre Ríos el más multitudinario de todos los marcos (cerca de 10.000 personas) en esta primera y hermosa aventura 2026, no hay dudas que (más allá de los correctivos de Galatro en el medio tiempo), ayer pasó algo que solamente pasa con los equipos y casi nunca con las franquicias: cuando Capibaras estaba 0-12 y sin signos vitales, casi desconectado por completo contra un sorpresivo planteo chileno, al equipo lo levantó en modo resurrección la propia gente. Primero con el marco, después con palmas por miles y finalmente con un “Vamos Capibaras que esta tarde…”.
Porque como decía y escribía el eterno Eduardo Galeano: "En la vida, un hombre puede cambiar de mujer, de partido político o de religión, pero no puede cambiar de equipo de fútbol". Con el rugby pasa lo mismo.

Entonces, esa frase icónica pasa del relato al dato en La Tortuguita: porque los miles que fueron llegando desde temprano bajo el sol de mayo lo hacían con las camisetas de Rowing, de Tilcara, del CRAI, de Santa Fe Rugby, de Estudiantes y hasta hubo gente de Chaco y Corrientes. O sea, llegaban lógicamente con los colores de los equipos donde juegan y se van haciendo hinchas, junto con todo su grupo familiar, a través de los años.
Pero, mágicamente, se fue inoculando esta Capi-idea, porque al mismo tiempo se pudo ver a muchos chicos ya con la camiseta de la franquicia y hasta con el souvenir de la mascota en sus manos a modo de cábala. En la semana, Capibardo, la mascota oficial, visitó los distintos clubes de la Unión Entrerriana y los chicos, además de sacarse la tradicional foto, ya tenían “la camiseta de los colores”. Eso es algo que, respetuosamente, no se ve con ninguna de las otras franquicias criollas.
Ahí radica el gran logro de Capibaras XV: en apenas un puñado de meses lograron contagiar la idea de ir todos detrás esa hermosa construcción que es “Dos provincias, tres uniones, Litoral Rugby”. Entonces, la gente, desde el amor por su club y por el rugby, pudo hacerse “hincha de Capibaras”. Y acaso, sin desmerecer el batacazo deportivo por estar entre los cuatro mejores del continente a dos fechas del final, ese secreto de sinergia equipo-gente sea tan grande, determinante y valioso como el “Estamos en Semifinales” que se encendió en el letrero de Rowing.

Párrafo recontra-aparte y destacado para Rowing Club Paraná, un ejemplo real y total para imitar: “Cuando un club y su gente quieren, siempre se puede”. No fueron capaces solamente de armar un partido y edificar obras (imponente el vestuario que le queda a la institución para siempre), sino que fueron capaces de dejar un legado para todos los tiempos: gestionar, trabajar, crecer, ir por más contra todo y contra todos. Me voy a tomar una licencia: yo escuché decir (no importa quién) hace un par de meses que “ahí no se podía jugar” y se armó la mejor Capi-fiesta de todas. Adentro y afuera. El césped, impecable; las estructuras, increíbles. El aplausón para Gabriel Bourdin y todo Paraná Rowing Club.
Decirle a este staff técnico con Galatro y sus players que, ya clasificado a semifinales, “lo que vengo de ahora en más es de yapa” es no conocer al entrenador, ni a sus colaboradores ni al grupo que conforma Capibaras XV. Siempre quieren más.
Este sábado de mayo, donde se jugó el primer partido profesional de rugby en toda la historia de la provincia de Entre Ríos, Capibaras XV escribió el más lindo capítulo de su corta pero ya ruidosa historia en el Súper Rugby Américas. Por lo que ganó en el césped y por lo que ganó en las tribunas. El juego en Rowing Paraná queda marcado a fuego. Porque Capibaras, de la mano de la gente, voló a semifinales.









