Sami Pajari convirtió al Rally del Paraguay en otro capítulo de una temporada que comienza a adquirir una dimensión inesperada. El piloto de Toyota ganó una prueba marcada por los caminos cambiantes, los problemas con los neumáticos y numerosos abandonos, y consiguió algo que nadie había logrado antes en el Campeonato Mundial de Rally: encadenar sus primeras tres victorias en forma consecutiva.
Sami Pajari hizo historia en Paraguay y encendió la pelea por el título del WRC
El finlandés de Toyota consiguió su tercera victoria consecutiva y quedó a solo 20 puntos del líder Elfyn Evans cuando restan tres fechas. Hayden Paddon y Adrien Fourmaux completaron el podio, mientras que Diego Domínguez celebró ante su público en WRC2.

El finlandés de 24 años, acompañado por Marko Salminen, había alcanzado su primer triunfo en Estonia y luego se había impuesto como local en Finlandia. En Paraguay volvió a ganar y completó un triplete que, además de incorporarlo a la historia del WRC, modificó el escenario del campeonato.

Pajari terminó con una ventaja de 25,8 segundos sobre Hayden Paddon y redujo de 30 a 20 puntos la diferencia que lo separa de Elfyn Evans. Cuando quedan tres fechas para cerrar la temporada, el británico conserva el liderazgo con 216 unidades, pero ahora tiene al joven finlandés detrás con 196. Oliver Solberg ocupa el tercer lugar con 175.
“Increíble. Muchas gracias al equipo una vez más. No fue un rally fácil para los pilotos, pero tampoco para el equipo. Construir un auto tan confiable es la clave del éxito. Es un momento de muchísimo orgullo y estoy muy feliz”, expresó Pajari después de completar el último tramo.
Una carrera de supervivencia
La primera jornada alteró cualquier pronóstico. Los extensos recorridos sobre arcilla y grava, las altas temperaturas y el deterioro de los caminos provocaron pinchazos y desprendimientos en los neumáticos. A medida que los candidatos sufrían problemas, el liderazgo fue cambiando de manos.
Oliver Solberg tomó inicialmente el control, pero una pérdida de potencia lo sacó del camino durante el tercer tramo. Los espectadores debieron empujar su Toyota para que pudiera continuar y luego un pinchazo terminó de comprometer sus posibilidades.

Takamoto Katsuta volcó en la primera prueba especial, Thierry Neuville abandonó por la rotura de la suspensión trasera y Sébastien Ogier quedó fuera de la pelea después de sufrir dos pinchazos y daños en la suspensión delantera de su Toyota.
El caos dejó momentáneamente a Paddon al frente. El neozelandés, que no disputaba una fecha de tierra en la máxima categoría desde 2018, volvió a liderar una competencia del Mundial después de ocho años. Sin embargo, también sufrió un pinchazo y perdió el primer puesto.
Evans heredó entonces la punta, pero una deslaminación en el neumático trasero derecho lo obligó a recorrer buena parte del séptimo tramo con la rueda dañada. Perdió aproximadamente un minuto y dejó el camino libre para Pajari.
El finlandés no atravesó el viernes sin inconvenientes —su GR Yaris tuvo una fuga de agua—, pero logró evitar los problemas más graves. Cerró la jornada con 11,9 segundos de ventaja y desde ese momento comenzó a construir su victoria.
Pajari supo administrar la diferencia
Aunque los equipos esperaban fuertes lluvias durante el sábado, los caminos permanecieron secos. La tormenta descargó sobre el parque de asistencia de Encarnación y dañó algunas estructuras temporales, pero no alteró el desarrollo de las pruebas especiales.

Pajari amplió su ventaja pese a sufrir una salida de pista y perder parte del alerón trasero de su Toyota. Llegó al domingo con 24,1 segundos de margen sobre Paddon y administró esa diferencia sin exponerse a riesgos innecesarios.
El neozelandés terminó segundo y consiguió un resultado especial en su regreso a la categoría principal con Hyundai.
“Este se siente como un verdadero podio. Mucha gente nos había descartado, pero otros creyeron en mí y nosotros también creímos. Esto demuestra que nunca hay que rendirse”, afirmó Paddon.
Adrien Fourmaux completó el podio después de protagonizar una de las grandes recuperaciones del fin de semana. El francés había quedado a más de un minuto y 50 segundos de la punta por sus problemas con los neumáticos, pero avanzó durante el sábado y el domingo superó a Evans. Finalmente terminó tercero, 5,1 segundos por delante del líder del campeonato.

Evans debió conformarse con el cuarto lugar. Solberg se recuperó hasta la quinta posición y ganó el Power Stage, mientras que Josh McErlean fue sexto con el Ford de M-Sport, pese a terminar la prueba con una reparación improvisada en la palanca de cambios utilizando una llave de 10 milímetros.
Un festejo paraguayo en WRC2
La celebración local llegó de la mano de Diego Domínguez y Rogelio Peñate. La dupla paraguaya ganó la categoría WRC2 y terminó séptima en la clasificación general, delante de Gus Greensmith y Alejandro Galanti.
Domínguez lideró su división desde el viernes y completó el rally con 22,7 segundos de ventaja. El triunfo, celebrado por el público durante todo el recorrido, tuvo además una dedicatoria especial.
“Esto es para todos ellos, especialmente para mi padre, que me ayudó y me impulsó para continuar mi carrera en el rally”, expresó emocionado.

La última jornada también estuvo marcada por un fuerte accidente de Katsuta y su copiloto Aaron Johnston en el tramo de Artigas. La prueba fue detenida con bandera roja y no volvió a disputarse. Ambos fueron trasladados en helicóptero a un hospital para realizarles estudios preventivos.
El WRC permanecerá en Sudamérica para disputar el Rally de Chile Bio Bío, del 10 al 13 de septiembre. Allí continuará una pelea por el campeonato que parecía controlada por Evans, pero que Pajari consiguió reabrir con tres triunfos que ya forman parte de la historia.








