San Lorenzo resolvió suspender por un año a Néstor Ortigoza como socio del club. La medida fue adoptada por el Tribunal de Ética y Disciplina, notificada este viernes y con efectos inmediatos desde su comunicación oficial.

La medida rige de inmediato y le impide participar de la vida política y social del club durante los próximos doce meses. El Tribunal de Ética aplicó el rigor del estatuto tras los episodios de público conocimiento que involucran al exdirigente.

San Lorenzo resolvió suspender por un año a Néstor Ortigoza como socio del club. La medida fue adoptada por el Tribunal de Ética y Disciplina, notificada este viernes y con efectos inmediatos desde su comunicación oficial.
La decisión se apoya en infracciones contempladas en el estatuto social, vinculadas a conductas que pueden afectar la imagen o los intereses de la institución y a acciones u omisiones contrarias a la ley o al propio estatuto con trascendencia pública.

Según el detalle del dictamen difundido en el ámbito azulgrana, Ortigoza fue hallado responsable de faltas tipificadas en el artículo 35, inciso 3, letras d) y h) del Estatuto. El primero menciona condenas o mala conducta notoria con perjuicio al club.
El segundo punto sanciona cualquier acción u omisión contraria a la ley, al estatuto o a decisiones de la Asamblea de Representantes o de la Comisión Directiva, siempre que tenga gran trascendencia pública. El estatuto considera esa trascendencia cuando excede el ámbito interno y se difunde.

Durante el plazo fijado, Ortigoza no podrá ejercer los derechos que le corresponden como socio. La resolución ordena que la Comisión Directiva y el Departamento de Socios instrumenten y registren la sanción para su cumplimiento.
En la notificación también se precisó que la decisión fue adoptada por unanimidad dentro del Tribunal y que el alcance es inmediato. La confirmación pública del dictamen fue atribuida a Leandro Carlos Chizzini, presidente del órgano disciplinario.
El caso se encuadra en las facultades disciplinarias previstas por el estatuto y, puertas adentro, es leído como una señal institucional sobre el cumplimiento de normas internas y la conducta exigida a quienes integran la vida social del club.
Para San Lorenzo, la resolución abre un capítulo con impacto político y simbólico, por el peso de Ortigoza como exfutbolista y dirigente en la historia reciente del Ciclón, y por el alcance público que el propio estatuto exige para este tipo de sanciones.