Sofía Vicente probó casi todos los deportes cuando era chica. Pero hubo uno que terminó ganándole a todos los demás: la pelota vasca. Nacida en Mercedes, Uruguay, creció en una familia muy vinculada a esta disciplina y encontró en las canchas de su ciudad el lugar donde quería quedarse.0
Sofía Vicente, de probar todos los deportes a ganar una medalla en pelota vasca
La jugadora uruguaya consiguió el segundo lugar en Paleta Goma Trinquete junto a Camila Naviliat. Hizo un repaso de su carrera, una disciplina que combina velocidad, resistencia y trabajo en equipo.

“Cuando era chica probé todos los deportes”, contó. En Mercedes, una ciudad del interior uruguayo donde la pelota vasca tiene una fuerte presencia, comenzó a practicar y poco a poco descubrió que ese era el deporte que más disfrutaba. “Toda mi familia es muy pelotari. Fui probando y el que más me gustó fue la pelota. Allá se juega mucho, arranqué desde chica y acá sigo”, relató.

Esa historia familiar también forma parte de una tradición deportiva de Mercedes, que incluso fue sede de un Mundial Sub-22. Para Vicente, crecer en ese entorno fue determinante para desarrollar una pasión que la llevó hasta los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.
Un deporte de velocidad
La pelota vasca comparte algunos elementos con deportes como el tenis o el pádel, pero Vicente destaca una característica que para ella marca la diferencia: la velocidad.

“Es una mezcla del tenis, del pádel, pero lo que tiene este deporte es que la pelota es muy rápida. Es muy aeróbico, estás todo el tiempo corriendo, te desgasta un montón”, explicó.
Esa exigencia física es, justamente, parte de lo que más disfruta. “La velocidad nos encanta, por lo menos a mí y a mi compañera. Nos encanta la velocidad del juego y lo disfrutamos un montón”, señaló.
En Santa Fe 2026, esa dinámica la llevó junto a Camila Naviliat hasta la final femenina de Paleta Goma Trinquete, donde Uruguay obtuvo la medalla de plata frente a la dupla argentina integrada por Lis García y Cynthia Pinto.
La clave está en la confianza
Jugar en dupla implica mucho más que compartir una cancha. Para Vicente, la confianza entre las compañeras es uno de los aspectos fundamentales para competir.

“La confianza en tu compañero es lo principal”, aseguró. Y explicó que la pareja debe estar preparada para sostenerse mutuamente durante un partido: “siempre nos tiramos para adelante. Si una está un día mal, la otra trata de poner un poquito más. En este campeonato nos pasó y supimos resolver”.
Esa dinámica convierte a la pelota vasca en un deporte de equipo en una escala diferente, donde cada movimiento puede depender de la decisión y el respaldo de la compañera.

Vicente también reconoce una de las dificultades que atraviesa la disciplina: todavía es poco conocida para buena parte del público. “Es un deporte poco conocido, pero es muy lindo. Me encantaría que mucha más gente participe, porque no lo conocen, pero una vez que entran es precioso”, sostuvo.
Como sucede con otros deportes de menor difusión, también necesitan apoyo para poder sostener la participación en competencias internacionales: “como todo deporte chico, siempre se precisa apoyo. Nosotros le ponemos todo corazón y por eso estamos también, porque no es tan fácil que un deporte tan chico salga a competir y todo eso”. Y resumió ese vínculo con una frase que también explica por qué continúa después de tantos años al señalar que “lo que importa es el amor por el deporte porque sin eso no estaríamos acá”.
La uruguaya invita a las nuevas generaciones a acercarse y descubrir sus distintas posibilidades: “los invito a que lo prueben. Siempre hay varias modalidades y en la pelota vasca hay muchísimas”.









