Thiago Tirante aprovechó su segunda oportunidad en Miami y construyó una victoria de mucho carácter en su debut en el cuadro principal. El tenista platense derrotó al francés Valentin Royer por 7-5, 6-7 (9) y 7-6 (5), en un partido maratónico que se extendió durante 3 horas y 24 minutos.
El triunfo tuvo un valor especial por el contexto. Tirante había quedado afuera en la última ronda de la clasificación, pero ingresó como lucky loser y terminó transformando esa chance inesperada en un paso importante dentro del segundo Masters 1000 de la temporada.
Un debut de máxima exigencia
El desarrollo fue parejo desde el inicio. Tirante logró destrabar el primer set con un quiebre oportuno y se lo llevó por 7-5, después de un tramo muy equilibrado en el que debió sostener intensidad y precisión para no ceder terreno.
En el segundo parcial parecía tener el partido bajo control. Llegó a sacar para cerrarlo, pero Royer reaccionó, recuperó el quiebre y empujó todo hasta un tie break larguísimo, donde el francés terminó imponiéndose por 11-9 para empatar el encuentro.
Un cierre apretado y una respuesta de carácter
El tercer set mantuvo la misma lógica: paridad, tensión y escaso margen para los errores. Ninguno de los dos pudo quebrar en el tramo decisivo y la resolución volvió a quedar en manos de un desempate. Allí, Tirante mostró mayor firmeza para quedarse con el 7-6 (5) y sellar una victoria trabajada.
Durante ese segundo tie break, además, se produjo una situación inusual. Con el marcador muy ajustado, el umpire interrumpió un punto porque una alcanzapelotas se movió antes de tiempo, en un episodio que sumó desconcierto a un partido ya cargado de dramatismo.
Lo que viene para el argentino
La victoria le permite a Tirante avanzar a la segunda ronda del Miami Open, donde tendrá un cruce argentino frente a Francisco Cerúndolo. El duelo aparece como una prueba todavía más exigente para el platense, que ya dio una muestra importante de resistencia en su estreno.
La jornada, además, seguía con presencia argentina en el torneo. Estaban programadas las presentaciones de Sebastián Báez, mientras Tomás Etcheverry, Camilo Ugo Carabelli y Mariano Navone continuaban su camino en el cuadro principal.