La selección de Uruguay emprendió viaje rumbo a México para comenzar la etapa final de preparación de cara al Mundial 2026 y, entre la emoción de los hinchas que se acercaron a despedir al plantel y la expectativa por el desafío que se aproxima, una de las voces que reflejó el sentimiento del grupo fue la de Agustín Canobbio.
Canobbio vive el sueño mundialista: "Estoy muy emocionado de poder vestir esta camiseta"
El delantero de Fluminense, que se perfila como una de las alternativas importantes en el esquema de Marcelo Bielsa, habló con la prensa antes de abordar el vuelo y no ocultó la emoción que le genera representar a su país en la máxima cita del fútbol mundial.


El delantero de Fluminense, que se perfila como una de las alternativas importantes en el esquema de Marcelo Bielsa, habló con la prensa antes de abordar el vuelo y no ocultó la emoción que le genera representar a su país en la máxima cita del fútbol mundial.
Una despedida cargada de emoción
La presencia de cientos de aficionados en el aeropuerto sorprendió a varios integrantes de la delegación celeste, que recibieron muestras de afecto antes de partir hacia Norteamérica.
Canobbio confesó que el momento fue especial y difícil de describir.
“Estoy con la emoción a flor de piel, muy feliz. Apenas me bajé del ómnibus se me erizó la piel. Es algo increíble. Estoy muy agradecido porque pudo estar mi familia despidiéndose y estoy viviendo algo único”, expresó el atacante.

El exjugador de Fénix y Peñarol reconoció que participar de una Copa del Mundo representa uno de los mayores logros de su carrera y aseguró que el plantel es consciente de la responsabilidad que implica vestir la camiseta uruguaya en una competencia de semejante magnitud.
La ilusión de representar a todo un país
Más allá de la emoción personal, Canobbio destacó el compromiso colectivo que existe dentro del grupo que conduce Marcelo Bielsa.
“Tenemos una gran responsabilidad de representar a toda esta gente y a los más de tres millones de uruguayos. Vamos a dar lo mejor de cada uno porque sabemos lo que significa defender esta camiseta”, señaló.
El delantero también valoró el potencial del plantel y el trabajo realizado durante el ciclo de Bielsa, que logró consolidar una identidad de juego y devolverle entusiasmo a la afición uruguaya.

“Tenemos un plantel muy bueno y estamos ilusionados. Sabemos que será un torneo muy difícil, pero confiamos en nuestras capacidades”, agregó.
Canobbio llega al Mundial después de una temporada positiva en el fútbol brasileño y con la confianza de haberse ganado un lugar dentro de las convocatorias habituales de la selección.
Su velocidad, capacidad de sacrificio y versatilidad táctica lo convierten en una pieza valiosa para el entrenador argentino, que suele exigir una intensa presión y un importante despliegue físico a sus extremos y delanteros.
Si bien todavía no está confirmada la formación para el debut, el futbolista aparece como una de las alternativas con mayores posibilidades de sumar minutos durante la fase de grupos.
El camino de Uruguay en el Mundial
La selección uruguaya integrará el Grupo H de la Copa Mundial de la FIFA 2026 junto a España, Arabia Saudita y Cabo Verde, una zona que presenta desafíos diferentes para el conjunto sudamericano.

El estreno de la Celeste será el 15 de junio frente a Arabia Saudita en Miami, en un encuentro que podría resultar clave para las aspiraciones de clasificación.
Posteriormente, el equipo de Bielsa volverá a presentarse en la ciudad estadounidense el 21 de junio ante Cabo Verde, mientras que cerrará la fase de grupos el 26 de junio frente a España en Guadalajara, México.
Con una generación que mezcla experiencia y juventud, Uruguay llega a la Copa del Mundo con la expectativa de ser protagonista y avanzar a las instancias decisivas. Mientras tanto, futbolistas como Canobbio disfrutan de cada momento previo al torneo, conscientes de que vestir la camiseta celeste en un Mundial es un privilegio reservado para muy pocos.

“Estoy muy emocionado de poder vestir esta camiseta”, resumió el atacante, reflejando el sentimiento de una delegación que ya comenzó a vivir su gran sueño mundialista.








