El empate entre All Boys y Godoy Cruz por la Primera Nacional quedó marcado por una de las escenas más insólitas de la fecha. Nicolás Lamolina sancionó un penal a favor del equipo mendocino en los últimos minutos, pero terminó modificando su decisión en medio de las protestas del conjunto local y de una situación que tuvo a un celular como protagonista.
Insólito: un jugador All Boys le mostró con el celular al árbitro la repetición de un polémico penal
Nicolás Lamolina quedó envuelto en una nueva polémica en el ascenso argentino luego de una jugada que terminó cobrando penal para los mendocinos. La secuencia, recorrió las redes sociales y abrió el debate.

El episodio ocurrió cuando Iván Zafarana, defensor de All Boys, protagonizó una acción defensiva sobre Axel Rodríguez. El árbitro interpretó que la infracción se había cometido dentro del área y cobró penal, además de expulsar al futbolista por considerar que había impedido una ocasión manifiesta de gol.
Sin embargo, los jugadores del equipo de Floresta reclamaron que el contacto se había producido fuera del área. En medio de las discusiones, Zafarana se acercó al juez con un teléfono celular para intentar mostrarle las imágenes de la jugada. La escena generó sorpresa porque la Primera Nacional no cuenta con el sistema oficial de asistencia arbitral por video, conocido como VAR.
La explicación de Lamolina
Después del encuentro, Lamolina habló con TyC Sports y dio su versión sobre lo sucedido. El árbitro negó haber modificado su decisión a partir de las imágenes del teléfono y explicó que intentó evitar que le mostraran la pantalla.
“Cuando vi el celular busqué todo el tiempo mirar para otro lado. Mirar a la nada, porque sabía que si miraba el teléfono iban a pensar que cambié la decisión por eso y sería gravísimo”, sostuvo.
Según explicó el juez, el cambio de criterio se produjo después de dialogar con su asistente, Agustín Méndez, quien tenía una perspectiva diferente sobre la ubicación de la infracción. El colaborador le manifestó que la acción había sido muy ajustada y que, desde su posición, no estaba convencido de que correspondiera sancionar penal.

Lamolina también señaló que la situación se descontroló cuando intentó conversar con su asistente. En ese momento, según su relato, ingresaron al campo personas que no debían estar allí y aumentó la tensión alrededor de la terna arbitral.
Finalmente, el árbitro anuló el penal y ordenó reanudar el juego con un tiro libre para Godoy Cruz. La interrupción se extendió durante unos 23 minutos y el encuentro concluyó sin goles.
Dos penales y un final caliente
La polémica no fue el único episodio que involucró al arbitraje durante el partido. En el segundo tiempo, Lamolina había sancionado una primera pena máxima para Godoy Cruz por una supuesta mano de un defensor de All Boys. Martín Pino ejecutó el remate, pero la pelota pegó en el travesaño y el marcador permaneció igualado.
La segunda decisión, que derivó en la intervención con el celular, terminó por concentrar la atención. La jugada generó cuestionamientos sobre el procedimiento utilizado para corregir un fallo arbitral en una categoría que no dispone de VAR.

Además, el encuentro había comenzado con demoras por incidentes entre simpatizantes de All Boys y efectivos de la Policía de la Ciudad en los accesos al estadio. Los hechos obligaron a postergar el inicio previsto y sumaron tensión a una jornada que terminó marcada por la controversia.
El caso abrió un debate sobre los límites de la tecnología en el fútbol y la forma en que los árbitros pueden revisar sus decisiones durante un partido. Mientras las imágenes circularon rápidamente en las redes sociales, Lamolina insistió en que su resolución respondió al intercambio con su asistente y no a la consulta del teléfono.
El 0 a 0 dejó a ambos equipos sin goles, pero la escena del denominado “celuVAR” convirtió el cierre del encuentro en uno de los episodios más comentados de la Primera Nacional.








