Esta semana la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico SA confirmó por nota oficial que la Empresa Provincial de la Energía de Santa Fe "no registra deudas a la fecha, encontrándose todas sus obligaciones de pago debidamente regularizadas". El dato se repite desde hace ya varios años y en la coyuntura nacional es relevante frente a las deudas y números en rojo que vuelven a acumular empresas distribuidoras de energía eléctrica en distintos puntos del país.
Sin números rojos
En un contexto nacional complicado para las distribuidoras eléctricas, la EPE exhibe una carta de presentación que fortalece su posición frente a futuras negociaciones.

La documentación había sido solicitada por la Epe y confirma el estado de "libre de deudas" por "las obligaciones de pago" por la compra de energía mayorista adquirida por la compañía santafesina. Su condición de buen pagador (algo que es de carácter público en el sector) es clave en la negociación de contratos de provisión a término que (como en los '90) las distribuidoras pueden ahora negociar directamente con las empresas generadoras para la demanda industrial y comercial.
Además, no deber permite a Santa Fe tener criterios más independientes sobre un proyecto de ley que la Casa Rosada ha enviado al Congreso de la Nación, para modificar varias regulaciones en materia de energías. Allí hay un paquete para el toma y daca: se ofrece un plan de financiación para aliviar deudas históricas de distribuidoras con Cammesa y, de paso, a cambio eliminar el llamado subsidio extendido por zona fría para el caso del gas natural por redes. Entre otras regiones del la zona central del país quedarían sin esa ayuda para el invierno los hogares de la ciudad de Rosario y de todo el sur santafesino.






