Impuesto a las Ganancias 2026: desde qué sueldo se empieza a pagar y cómo impacta en los trabajadores
Las nuevas escalas y deducciones del Impuesto a las Ganancias, actualizadas por ARCA con vigencia desde el 1° de enero de 2026, elevan los pisos salariales a partir de los cuales los trabajadores en relación de dependencia deben pagar el tributo. Los cambios se aplican en función de la inflación acumulada y modulan quiénes quedan alcanzados por las retenciones.
Nuevas escalas y deducciones del Impuesto a las Ganancias, actualizadas por ARCA
Desde el 1° de enero de 2026 rigen nuevas escalas y deducciones del Impuesto a las Ganancias que impactan directamente en los recibos de sueldo de los trabajadores registrados. Las actualizaciones son semestrales y responden al ajuste automático por inflación del semestre previo (julio–diciembre de 2025).
Nuevos pisos salariales
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) publicó los valores que determinan a partir de qué ingresos los asalariados comenzarán a tributar este gravamen. En buena medida, estas cifras fijan nuevos pisos salariales netos y brutos que reemplazan a los que venían vigentes en 2025 y buscan atenuar el impacto de la inflación en la carga tributaria.
De acuerdo con la normativa vigente y las actualizaciones publicadas, los nuevos umbrales para que un trabajador comience a pagar Ganancias son los siguientes (según situación familiar y siempre expresados en ingresos netos):
Soltero sin hijos: desde aproximadamente $2.490.000 netos por mes.
Casado sin hijos: a partir de cerca de $2.894.000 netos.
Casado con dos hijos: desde alrededor de $3.302.000 netos.
Estas cifras fijan nuevos pisos salariales netos y brutos
Quienes superen estos montos mensuales en mano están alcanzados por la retención de Ganancias, siempre que otros factores (como deducciones permitidas) no modifiquen la base imponible.
Es importante señalar que esta actualización opera de forma retroactiva desde el 1° de enero de 2026 y se aplicará hasta junio del mismo año, cuando se prevé una nueva revisión de valores.
Deducciones y cálculo del impuesto
El Impuesto a las Ganancias se calcula sobre una ganancia neta imponible, que surge de aplicar una serie de deducciones al ingreso bruto antes de tributar. Estas deducciones personales —como el mínimo no imponible, las cargas de familia (cónyuge e hijos) y otras — reducen la base sobre la cual se calcula el impuesto.
Las cifras actualizadas a enero de 2026, sujetas a las variaciones del IPC del semestre anterior, son las siguientes:
Ganancia no imponible anual: más de $5 millones.
Deducción por cónyuge: alrededor de $4,8 millones.
Deducción por hijo: cerca de $2,4 millones.
Deducción especial: más de $18 millones.
Página de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero
Estas deducciones permiten atenuar la base imponible, por lo que un trabajador con un ingreso bruto superior al piso señalado puede no terminar pagando o puede pagar menos si cuenta con importantes deducciones personales o cargas familiares.
La progresividad del tributo se expresa también en las escalas de alícuotas que suben conforme aumenta la ganancia neta. Según el detalle publicado para 2026, el primer tramo tributario aplica una alícuota del 5% sobre la ganancia neta imponible hasta determinado monto, y luego avanza por tramos de hasta el 35% para ingresos mayores.
Un aspecto relevante de las actualizaciones de Ganancias es su aplicación práctica en las liquidaciones de sueldo.
Los empleadores deben aplicar las escalas vigentes al momento del pago, computar las deducciones y retener el tributo correspondiente. Si en un pago anterior se aplicaron tablas desactualizadas, los empleadores están obligados a recalcular y devolver el exceso retenido en el ciclo de pago inmediato siguiente, mediante mecanismos de compensación.
La elevación de los pisos salariales y las deducciones ajustadas por inflación tienen como objetivo evitar que aumentos de sueldos por efecto de la inflación automática determinen que más trabajadores queden tributando Ganancias sin un real incremento en su poder adquisitivo.
Este fenómeno se conoce como “efecto empalme” y era uno de los motivos de las actualizaciones semestrales previstas por la normativa.
No obstante, el hecho de que los valores se actualicen no significa que todos los trabajadores que hasta diciembre de 2025 no pagaban Ganancias ahora queden exentos. Por ejemplo, un asalariado con ingresos netos cercanos al nuevo umbral para solteros sin hijos puede quedar alcanzado por el gravamen si sus deducciones no logran compensar la base imponible.
Para los hogares con cargas de familia, el impacto de las deducciones actualizadas puede ser más significativo, especialmente en casos con varios hijos o con cónyuge a cargo.
En esos casos, los pisos salariales efectivos a partir de los cuales se tributa son más altos, lo que disminuye la proporción de trabajadores alcanzados por el impuesto.