En julio, la industria metalúrgica volvió a contraerse: la producción cayó 4,4% interanual, apenas 0,1 puntos menos que en junio, y acumuló una baja de 5,5% en los primeros siete meses del año. El empleo en las empresas del sector registró una caída interanual de -2,2% y una baja de -0,2% respecto del mes anterior.
La industria metalúrgica cayó más de 4% en julio y el uso de la capacidad instalada está en 39%
Acumula una contracción de -5,5% en lo que va de 2026. En Santa Fe la actividad disminuyó 3,8%. Siete de cada diez empresas no esperan cambios positivos para los próximos 3 meses.


Según el informe del Departamento de Estudios Económicos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la utilización de la capacidad instalada se ubicó en 39,2%, uno de los niveles más bajos de la serie histórica, con una caída de 6 puntos porcentuales frente al mismo período del año anterior.
Por sectores, solo Autopartes mostró crecimiento (1,9%), aunque acumula una baja de 3,1% en los últimos seis meses. El resto continuó en retroceso: Bienes de Capital (-9,5%), Maquinaria Agrícola (-7,7%), Equipos y Aparatos Eléctricos (-4,3%), Equipamiento Médico (-3,9%), Carrocerías y Remolques (-3,4%), Otros Productos de Metal (-1,7%) y Fundición (-1,5%) registraron caídas interanuales persistentes.

El análisis por cadena de valor confirma el diagnóstico: todas registraron resultados negativos por segundo mes consecutivo. Las bajas fueron encabezadas por Consumo Final (-9,6%), Construcción (-8,2%), Agrícola (-7,9%) y Minería (-6,4%), seguidas por Petróleo y Gas (-4,4%), Energía Eléctrica (-3,2%), Alimentos y Bebidas (-2,6%) y Automotriz (-1,1%).
El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, señaló que “la producción metalúrgica continúa estancada, con índices de productividad históricamente bajos, lo que configura un escenario de fuerte incertidumbre y dificulta avizorar un sendero de recuperación”.
En esa línea, afirmó que “persiste la retracción del mercado y la baja demanda afecta a todos los sectores productivos, lo que dificulta la operatividad de muchas empresas. Resulta vital desarrollar herramientas que promuevan la inversión para sostener el empleo en todo el entramado industrial”.

De cara al próximo trimestre, 7 de cada 10 empresas no prevé cambios en su producción. En un contexto de actividad estancada y sin señales de recuperación de la demanda interna, las expectativas siguen marcadas por la cautela.
La caída de la actividad alcanzó a las principales provincias metalúrgicas, aunque con distinta intensidad. Córdoba volvió a registrar el retroceso más marcado (-7,9%), explicado principalmente por el desempeño de la maquinaria agrícola y las autopartes. Buenos Aires (-5,8%) mostró bajas concentradas en bienes de capital y equipamiento médico. Mendoza (−4,6%) y Entre Ríos (−4,2%) tuvieron caídas similares, vinculadas en ambos casos al retroceso de bienes de capital. Santa Fe (−3,8%) presentó la baja más acotada, con un resultado más distribuido entre las empresas relevadas. Las caídas en equipos y aparatos eléctricos y en maquinaria agrícola explicaron el signo negativo del conjunto.








