El primer semestre terminó con la industria argentina todavía por debajo de 2025 y la construcción en terreno positivo, aunque junio volvió a mostrar que detrás de los promedios conviven recuperaciones puntuales con sectores que continúan profundamente rezagados.
La industria argentina retrocedió y la construcción avanzó tímidamente en el primer semestre
Pese a un rebote en junio, la producción manufacturera terminó los primeros seis meses de 2026 con una baja de 2,2%. La actividad en obras acumuló una mejora de 2,8%, aunque volvió a caer con fuerza frente a mayo.

Culminando los primeros seis meses del año, los dos informes publicados este viernes por el INDEC permiten correr el foco del último dato mensual. El Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) acumuló entre enero y junio una contracción de 2,2% frente al mismo período de 2025. El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC), en cambio, cerró la primera mitad del año con un avance de 2,8%.
La comparación mejora respecto de la fotografía que había dejado abril. Entonces, la industria arrastraba una baja acumulada de 2,4% y la construcción una mejora de 2,1%. Pero el recorrido posterior fue distinto: el IPI profundizó su retroceso hasta 3,1% en mayo y recién consiguió recortar parte de esa pérdida con el crecimiento de junio; la actividad en obras avanzó a 2,5% en mayo y llegó a 2,8% al terminar la primera mitad del año.
Producción insuficiente
Junio le dio aire a la producción fabril. El IPI aumentó 2% frente al mismo mes de 2025 y 0,9% respecto de mayo en la serie desestacionalizada. Fue el primer registro interanual positivo desde marzo, luego de las bajas de abril y mayo. La tendencia-ciclo, sin embargo, quedó prácticamente sin cambios.
La mejora mensual también fue más extendida que en los meses anteriores: nueve de las 16 divisiones manufactureras crecieron interanualmente. Alimentos y bebidas subió 6,2% y aportó 1,8 puntos porcentuales al índice general; Sustancias y productos químicos avanzó 11% y sumó otros 1,6 puntos; Industrias metálicas básicas creció 11,8% y contribuyó con 0,8; y Madera, papel, edición e impresión aumentó 8,4%.

Pero la fotografía del semestre es bastante menos favorable. Sólo cuatro divisiones terminaron los primeros seis meses con crecimiento: Refinación del petróleo, con 10,1%; Sustancias y productos químicos, 7,9%; Productos de tabaco, 5%; y Madera, papel, edición e impresión, 3,7%. Alimentos y bebidas quedó prácticamente sin variación, mientras las otras once divisiones continuaron en terreno negativo.
Las mayores contracciones acumuladas aparecen precisamente en ramas vinculadas al consumo durable y a distintos segmentos de la inversión. Productos textiles cayó 24,4%; Maquinaria y equipo, 19,3%; Otros equipos, aparatos e instrumentos, 16,5%; Prendas de vestir, cuero y calzado, 14,1%; y Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes, 11,5%.
Entre los componentes que explicaron el repunte de Alimentos y bebidas en junio, panificados y pastas repuntó por un “mayor consumo interno de harina de trigo”, según el INDEC, mientrasque en oleaginosas destacó incrementos tanto en la elaboración como en las exportaciones de aceites y subproductos de soja y girasol. La carne vacuna siguió retrocediendo: -0,6% interanual y -5,5% en el semestre, después de haber sido uno de los componentes que ya había arrastrado hacia abajo al rubro durante abril.

En tanto, la maquinaria sigue en el centro del deterioro El capítulo más sensible para el entramado productivo cayó 16,8% interanual en junio y acumula una contracción de 19,3% durante el semestre. Dentro de ella, la maquinaria agropecuaria bajó 27,9% en el último mes y 27,5% entre enero y junio. El organismo atribuyó el retroceso a una menor producción de “tractores, cosechadoras, pulverizadoras autopropulsadas y sembradoras”.
El deterioro también alcanza a los aparatos de uso doméstico, que retrocedieron 22,9% en junio y 29% en el acumulado. Allí el organismo volvió a identificar dos factores que ya aparecían en los informes anteriores: “una menor demanda local” y el ingreso de productos importados, principalmente en heladeras, freezers y lavarropas. La electrónica presenta números todavía más pronunciados. La fabricación de equipos de informática, televisión y comunicaciones y componentes electrónicos se desplomó 50,3% interanual en junio, principalmente por una menor producción de celulares y televisores, y acumuló una baja de 37,6%.
En automotores, la división completa retrocedió 3,5% en junio y 11,5% en seis meses. La fabricación de vehículos cayó 10,3% interanual y acumula una contracción de 17,2%. Según los datos recogidos por el INDEC de ADEFA, las ventas a concesionarios de automóviles y utilitarios nacionales bajaron 34,2% frente a junio de 2025, mientras las unidades de fabricación nacional representaron apenas 30,4% de las ventas totales a concesionarios durante el semestre.
Freno mensual en la construcción
En la construcción el detalle de insumos confirma que tampoco existe una recuperación uniforme. En el acumulado semestral crecieron seis de los trece grupos relevados. El conjunto que incluye grifería, tubos de acero sin costura y vidrio plano aumentó 24%; las pinturas para construcción, 12,1%; los artículos sanitarios de cerámica, 6,9%; el hierro redondo y los aceros, 5,9%; el hormigón elaborado, 3,8%; y las placas de yeso, 2,3%.
Los otros siete siguen debajo de 2025. El yeso acumula una baja de 9,6%; pisos y revestimientos cerámicos, 9,5%; mosaicos graníticos y calcáreos, 8,6%; asfalto, 6%; cales, 3,8%; ladrillos huecos, 3,7%; y cemento portland, 2,6%.

Junio volvió a profundizar algunas de esas diferencias. El asfalto se desplomó 17,1% interanual y los mosaicos, 13,6%; también cayeron pisos y revestimientos, pinturas, hormigón elaborado y cemento. Del otro lado, el grupo de grifería, tubos y vidrio avanzó 30,8%, los sanitarios 10,7%, las placas de yeso 10,5% y los ladrillos huecos 7,1%.
Los indicadores complementarios del indicador de la construcción -que llegan con rezago de un mes- tampoco terminan de consolidar una tendencia. En mayo había 377.438 puestos privados registrados en la construcción, 0,8% más que un año antes. El acumulado enero-mayo muestra idéntica mejora de 0,8%, aunque la cantidad de empleos ya había comenzado a bajar desde los 380.978 registrados en marzo.

Los permisos de edificación presentan otra señal ambivalente. La superficie autorizada creció 4,5% durante los primeros cinco meses del año, pero en mayo retrocedió 6,1% interanual hasta 1.288.706 metros cuadrados, después de las subas de 14,5% en marzo y 16,6% en abril.
La encuesta entre grandes constructoras proyecta esa cautela hacia el tercer trimestre. El propio INDEC volvió a definir las perspectivas para julio-septiembre como de “expectativas desfavorables”: entre las empresas concentradas en obras privadas, 71,1% espera que la actividad no cambie, 16,8% prevé una baja y 12,1% una mejora; entre las dedicadas principalmente a obra pública, 52,8% anticipa estabilidad, 29,2% una caída y 18% un aumento.
La misma asimetría aparece en el empleo esperado: 16% de las empresas privadas y 28,4% de las vinculadas a obra pública proyectan reducir personal, frente a 8,5% y 15,9%, respectivamente, que esperan aumentarlo. Para quienes anticipan menos actividad, la caída de la economía y los altos costos siguen encabezando las causas; entre las constructoras de obra pública, los atrasos en la cadena de pagos aparecen además entre los principales condicionantes para atravesar el próximo trimestre.








