El mercado cambiario argentino atraviesa un escenario marcado por una mayor demanda de divisas y por las dudas que genera el programa financiero previsto para el próximo año. Mientras distintos sectores de la economía incrementan su aporte de dólares, el escenario internacional y los vencimientos de 2027 agregan presión sobre las expectativas.
De $1.600 a más de $2.000: las proyecciones para el dólar a fin de año y en 2027
El escenario combina mayor ingreso de divisas, compras del Banco Central y fuertes vencimientos financieros. Germán Rollandi analizó las variables que pueden definir el mercado cambiario durante los próximos meses.

Al analizar el escenario cambiario, el economista Germán Rollandi repasó la evolución de la cotización durante el año y el comportamiento que mostró frente a los distintos momentos del mercado.

“Uno mira el tipo de cambio desde principios de año y siente que no se ha movido, salvo algún pequeño saltito. Está estable. Le costó al Gobierno sostenerlo por debajo de los 1.500, que era como una barrera. Una vez que habilitó esa barrera, logró sostenerlo apenas por encima de los 1.500”, sostuvo.
El dólar y el ingreso de divisas
La liquidación del sector agropecuario se ubicó en US$22.900 millones. A ese flujo se sumaron dos fuertes ingresos. “Lo más llamativo es minería y petróleo, 15.700 millones de dólares, en 8 meses liquidó más que lo que liquidó en todo el año pasado”, señaló.
Rollandi también se refirió a la compra de divisas por parte de empresas y particulares y al pago de dividendos. Desde este año, las compañías pueden comprar dólares para girarlos a sus accionistas, una posibilidad que anteriormente estaba limitada.

Las compras de divisas destinadas a la formación de activos externos acumularon US$18.800 millones durante el año y el pago de dividendos representó US$3.800 millones. En total, según los datos aportados por el economista, el mercado absorbió US$28.600 millones.
El Banco Central y las reservas
La evolución de las compras de divisas del Banco Central también muestra un cambio en los últimos meses, con montos inferiores a los registrados anteriormente. “Ha cubierto los 10.000 millones que pensaba comprar. Compró 14.500 millones en el año, pero en septiembre compró apenas 473 millones y en agosto había comprado 700”, explicó Rollandi.
En el mes anterior, las compras habían alcanzado US$1.600 millones. La diferencia entre las liquidaciones de los sectores exportadores y la demanda de divisas de empresas y particulares determina el margen disponible para la acumulación de reservas.

Las cuentas que mira el mercado para 2027
El calendario financiero del próximo año concentra una parte importante de las dudas.
“El año que viene sí vencen 25.000 millones de dólares entre intereses y pagos de capital”, afirmó Rollandi. Dentro de ese monto, alrededor de US$8.000 millones corresponden al FMI.
El programa financiero previsto para 2027 contemplaba un superávit de US$3.700 millones, compras del Banco Central por casi US$5.000 millones, colocaciones de deuda local por US$5.000 millones y US$4.200 millones provenientes de organismos internacionales, sin contar al FMI.
El economista señaló que ese esquema quedó bajo revisión a partir del incremento del riesgo país y de las dificultades para colocar deuda.
El contexto internacional también se volvió más complejo por el aumento de las tasas de interés en Estados Unidos y las dificultades vinculadas con la inflación y el crecimiento.

Financiamiento y volatilidad
En los últimos días, el riesgo país registró una baja luego de las declaraciones del secretario del Tesoro de Estados Unidos sobre un eventual respaldo a la Argentina. Rollandi también mencionó la disponibilidad de un swap por US$20.000 millones.
Las elecciones estadounidenses de noviembre agregan otra variable al escenario financiero del próximo año. “El mercado está cada vez más volátil viendo a ver qué es lo que puede llegar a hacer el Gobierno. Si yo estoy viendo peligrar el financiamiento y el superávit fiscal y la economía no crece, ¿qué va a pasar el año que viene?”, planteó.
Entre las alternativas analizadas aparece la posibilidad de obtener financiamiento a tasas más elevadas o recurrir a mecanismos para incrementar las reservas del Banco Central. En ambos casos, Rollandi marcó dificultades para sostener el programa financiero.
Las expectativas para fin de año
Para el último trimestre, el Gobierno espera una mayor disponibilidad de divisas vinculada con el trigo y la puesta en funcionamiento del oleoducto Vaca Muerta Sur.
“Caputo dijo que iba a comprar el Banco Central casi 5.000 millones de dólares. Porque ahí está trigo y se pone en funcionamiento el oleoducto Vaca Muerta Sur. Eso generaría muchos dólares en la economía”, explicó Rollandi.
El mercado espera para fin de año un tipo de cambio de entre $1.600 y $1.614, mientras que para 2027 las expectativas se ubican por encima de los $2.000.
“Lo positivo es que hay un cambio estructural, más dólares en la economía. Por eso el tipo de cambio en términos generales está medio planchado, pero los nubarrones, como dijimos la vez pasada, están y se van formando”.










