La morosidad en los hogares argentinos alcanzó niveles que no se registraban desde hace dos décadas y encendió señales de alerta en el sistema financiero. El economista Germán Rollandi analizó en Primera Mañana el fenómeno y advirtió sobre el impacto que tendrá en la economía y en la vida cotidiana de las familias.
Familias endeudadas: sube la mora y complica la recuperación económica
Con un aumento significativo en la morosidad de los hogares argentinos, el economista Germán Rollandi analizó el impacto de la devaluación y las altas tasas de interés en la economía y las posibilidades de refinanciación.

El dato más preocupante se registró a comienzos de año. “En febrero la morosidad en familias, tanto en préstamos personales como en tarjetas, pegó un salto muy fuerte”, explicó Rollandi. Según detalló, la tendencia ya venía en alza desde meses previos.

Actualmente, el nivel de incumplimiento es elevado: “Hoy lo que vemos es que la morosidad en familias es 11,2% de todos los créditos. Estas tasas no se veían hace 20 años, estamos hablando de plena crisis del 2002”.
El fenómeno impacta en distintos tipos de financiamiento. “Los préstamos personales tienen una morosidad del 13,6% y las tarjetas de crédito del 11,6%”, precisó, marcando que el incremento reciente fue abrupto y generalizado.
Cómo se llegó a este escenario
El economista vinculó esta situación con una combinación de factores macroeconómicos. “Esto arranca desde el principio de 2024, donde la devaluación con aceleración inflacionaria licuó los ingresos”, señaló.
En ese contexto, el crédito apareció como una salida transitoria para los hogares. “Cuando aparece el crédito, la familia dice: vamos a utilizar este puente para cubrir el desfasaje”, explicó. De hecho, destacó que “en 2024 el crédito crecía cuatro o cinco veces respecto a 2023”.

Sin embargo, el panorama cambió con el aumento de tasas. “Las tasas de interés reales estamos hablando de 50 o 60%, son impagables”, afirmó. Esa dinámica generó un efecto acumulativo: “Empezó a generar esta bola de nieve que llevó a las familias a esta situación”.
Dificultades para refinanciar
El nivel de deuda de los hogares también creció de forma significativa. “Hoy las familias tienen deuda de cerca de tres salarios y medio, cuando en 2023 era un salario y medio”, explicó.
Para Rollandi, esto complica cualquier intento de reordenamiento financiero. “Las familias tienen una situación difícil para poder refinanciar ese monto de deuda”, advirtió.
Además, remarcó que el problema no distingue sectores. “Esto golpea no solamente a las familias, sino a todo el sistema”, indicó, al tiempo que mencionó iniciativas en distintas jurisdicciones para contener la situación.

El rol de los bancos
El economista señaló tensiones entre el Gobierno y el sistema financiero. “El Gobierno dice que las familias tienen baja educación financiera, pero cuando uno necesita llegar a fin de mes, educación financiera o no, no existe”, cuestionó.
También apuntó a las entidades bancarias: “Se les dice que en 2024 dieron créditos sin mirar”. En paralelo, describió un contexto complejo para los bancos: “Los bancos privados nacionales dieron pérdida por primera vez en mucho tiempo”.
Ante este escenario, se busca aliviar la carga financiera. “La tasa de interés hoy está en torno al 20% anual y esto habilitaría nuevas líneas para refinanciar”, explicó. Sin embargo, advirtió que el acceso no será igual para todos: “El que es clase media baja puede tener mejor acceso, el sector más bajo va a tener más dificultades”.
Riesgos a futuro y advertencias
El impacto de la morosidad no se limita al presente. Rollandi advirtió que puede afectar la recuperación económica. “Con familias endeudadas y bancos complicados, es difícil que esto se traduzca rápidamente en crecimiento”, sostuvo.
También alertó sobre posibles efectos colaterales. “Pasamos de tasas reales positivas a tasas reales negativas, y eso puede generar presión sobre el dólar”, explicó. En ese sentido, graficó: “El que tiene plata ve que la tasa no le gana a la inflación y compra dólares”.
Finalmente, planteó un escenario de incertidumbre. “Seguimos en un contexto de alta incertidumbre. Probablemente el crecimiento se estabilice y la inflación no baje mucho más del 30%”, anticipó.
Frente a este panorama, el economista recomendó actuar con rapidez. “Las personas que están endeudadas deberían ir a su banco y ver si pueden acceder a una línea más barata para reencausar la situación”, sugirió. También consideró necesario un acompañamiento estatal en los sectores más vulnerables. “Creo que se necesita una ayuda en la parte baja para asistir”, cerró.










