Abrazos, lágrimas de emoción y aplausos acompañaron la entrega de premios del Certamen Literario “María Dolores Rojas de Torregiani” en la ciudad de Santa Fe, que este año celebró su 35° edición. Más de 150 adolescentes de 42 escuelas de la región participaron el pasado viernes de la convocatoria organizada por el departamento de Literatura de la EESO Nº 440 “Nacional Simón de Iriondo”, en una jornada que reunió a estudiantes, docentes y familias en Rivadavia 3279.
A 35 años de su creación, el certamen literario del Colegio Nacional reunió a más de 150 jóvenes
Hubo premios en narrativa y poesía, devoluciones de un jurado especializado y un reconocimiento a la trayectoria de adolescentes que participaron durante toda su secundaria.

La literatura fue el motivo del encuentro, pero también una oportunidad para compartir emociones, reconocer el trabajo de los jóvenes y poner en circulación sus producciones. Bajo la consigna de “tomar la palabra”, los participantes presentaron cuentos y poemas en las categorías Narrativa y Lírica, correspondientes a los ciclos Básico y Orientado.
En esta edición, las frases de obras de la escritora santafesina Alicia Barberis funcionaron como disparadores para la creación. La autora fue, además, la invitada de honor y tuvo a su cargo la entrega de los galardones, en un encuentro que reunió a distintas generaciones alrededor de la escritura y la lectura.
Uno de los aspectos que distinguió la jornada fue la presencia de familiares. Padres, hermanos y abuelos acompañaron a los adolescentes, muchos de los cuales aguardaban con nerviosismo el momento de escuchar sus nombres. La directora de la institución, Griselda Iglesias, destacó el valor de esa participación y el papel de la escuela pública como espacio de encuentro cultural.
“Ver hoy este salón completamente colmado, donde cada silla está ocupada por un familiar orgulloso y un adolescente emocionado, nos confirma que la escuela pública es el verdadero corazón cultural de nuestra ciudad. Más allá de los premios, lo que celebramos hoy es la valentía de estos chicos que se animan a decir lo que sienten y a mostrar su mundo interior”, expresó.

Y agregó: “Hoy no solo premiamos cuentos y poemas con libros; hoy abrazamos a nuestras comunidades y les decimos a los jóvenes que los estamos escuchando”.
Experiencia de aprendizaje
El certamen tiene, además, un componente pedagógico: las producciones no solamente son evaluadas, sino que reciben devoluciones de un jurado integrado por la escritora y licenciada Julia Ruiz, la profesora y escritora Isabel Galán y la profesora y correctora editorial Lucía Bergamasco.
Los reconocimientos consistieron en libros y diplomas, con el propósito de estimular la lectura y acompañar a quienes encuentran en la escritura una forma de expresar sus ideas, sentimientos y miradas sobre el mundo.

Entre los momentos destacados estuvo la entrega de “La Lira”, el premio itinerante que distingue a la institución ganadora. La escultura fue diseñada por Juan Carlos Corti, egresado del Colegio Nacional y ex jefe de preceptores. En esta edición, el reconocimiento quedó en manos de la EESO Nº 331 “Almirante Guillermo Brown”.
También hubo un homenaje especial para estudiantes de quinto año que participaron del certamen a lo largo de toda su trayectoria secundaria. Jazmín Bedetti, quien ya publicó su primera novela, Milena Armando, Rocío Soledad Mangold, Agostina Plano, Valentina Oliva, Lucía Ramos Wurch y Ornella Fassi Mas recibieron un reconocimiento por su permanencia y compromiso con la propuesta.
Un certamen con historia
La convocatoria nació en 1989, por iniciativa del entonces director regente Anselmo Molinas, como homenaje póstumo a María Dolores Rojas de Torregiani, quien fue la primera mujer en ocupar el cargo de rectora del histórico Colegio Nacional.
Su gestión dejó una huella en la vida cultural de la institución, con iniciativas como la creación del Museo Laureano Maradona y los encuentros de teatro estudiantil. A partir de ese legado se puso en marcha un espacio que, tres décadas y media después, continúa convocando a adolescentes de Santa Fe y la región.
La edición aniversario volvió a mostrar que el certamen trasciende la competencia y la entrega de premios. Para muchos estudiantes, representa la posibilidad de compartir por primera vez sus textos con otros lectores; para quienes llevan varios años participando, una experiencia que acompaña su recorrido escolar.









