Tres estudiantes, una computadora y cinco horas para resolver problemas de alta complejidad. Sin internet, sin celulares y sin asistentes de inteligencia artificial. Con lápiz, papel, conocimientos matemáticos y mucho trabajo en equipo, 165 jóvenes de Argentina y Uruguay se enfrentan este sábado en los laboratorios de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Facultad Regional Santa Fe, con un objetivo: conseguir un lugar en la próxima instancia latinoamericana de la competencia universitaria de programación más importante del mundo.
La UTN Santa Fe recibió a 165 estudiantes que buscan un lugar en la final mundial de programación
La Regional Santa Fe de la Universidad Tecnológica Nacional es sede, por segundo año consecutivo, de la instancia Sudamérica Sur de la International Collegiate Programming Contest (ICPC), una de las competencias universitarias de programación más prestigiosas del mundo.

La UTN Santa Fe es sede, por segundo año consecutivo, de la Regional Sudamérica Sur de la International Collegiate Programming Contest (ICPC), un certamen que reúne a estudiantes de universidades de todo el planeta y que constituye una puerta de acceso a la final mundial. En esta edición participan 55 equipos de 24 universidades, que competirán en simultáneo con otras sedes de Latinoamérica.
"Recibimos a 160 participantes de las mejores universidades de Argentina y Uruguay, es algo que nos llena de orgullo", destacó Matías Ramos, organizador de competencias de Programación en UTN Santa Fe.
La historia de esta regional en Argentina se remonta a la década del 90, cuando comenzó a organizarse en la Universidad de Buenos Aires (UBA), la primera institución del país en incorporarse a la competencia. Durante muchos años esa casa de estudios fue la sede, hasta que, en una edición posterior a la pandemia, la organización pasó a la Universidad Nacional de La Matanza.
El cambio también estuvo relacionado con una nueva forma de organización. Durante la pandemia, ex competidores comenzaron a trabajar para conformar la Asociación Argentina de Programación Competitiva (AAPC), con la intención de reunir esfuerzos que hasta entonces estaban dispersos en distintas universidades y contar con una estructura independiente de una institución académica en particular.

En ese camino, Santa Fe empezó a ganar protagonismo. En 2025, la UTN organizó el Training Camp, otro encuentro de programación competitiva que tuvo una buena respuesta. Esa experiencia, sumada a las dificultades para continuar con la organización en Buenos Aires, abrió la posibilidad de trasladar la regional a la capital provincial.
"Viendo que había salido todo muy bien y que había complicaciones de hacerla en Buenos Aires, tanto en la Universidad de Buenos Aires como en La Matanza, nos propusieron y se hizo acá. Y salió todo tan bien que este año se planteó volver a hacerla en Santa Fe", contó Ramos.
De esta manera, la UTN Santa Fe se convirtió en la tercera universidad argentina en recibir esta instancia, después de la UBA y la Universidad Nacional de La Matanza. La continuidad de la sede, según el coordinador, es también un reconocimiento al trabajo que la Facultad viene desarrollando desde hace años en el área.
"Yo creo que es un trabajo en competencias de programación que viene haciendo la Facultad, en particular la Regional Santa Fe, desde hace muchos años, organizando competencias más chicas a nivel de dificultad, pero con mucha convocatoria en gente, como TecnoMate", explicó.

También señaló que la participación de los equipos de la universidad en instancias latinoamericanas y mundiales contribuyó a que otras instituciones comenzaran a reconocer a la UTN santafesina como una de las que se destacan en programación competitiva.
De Santa Fe a Monterrey
La Regional Sudamérica Sur es la segunda de las cuatro instancias que integran el recorrido de la ICPC. El primer paso es el Torneo Argentino de Programación (TAP), que se desarrolla en distintas sedes universitarias del país. Los mejores equipos de cada institución consiguen la clasificación a esta instancia regional.
En Santa Fe compiten los representantes argentinos y uruguayos, pero el desafío se desarrolla simultáneamente en otras sedes de Latinoamérica, entre ellas Chile, Brasil, México y países de Centroamérica. De esa competencia surgirá una clasificación general regional y los equipos que cumplan con los criterios establecidos avanzarán a la siguiente etapa.
"Va a quedar un standing general de toda Latinoamérica y los mejores equipos, siguiendo unas reglas que ya están definidas, van a clasificar a la tercera instancia, que sería la final latinoamericana", detalló Ramos.

Esa instancia, denominada Copa de Programadores de América, se realizará en julio de 2027 en Monterrey, México. Allí competirán presencialmente los equipos clasificados de las distintas regiones del continente. Los mejores de esa etapa conseguirán el pase a la Final Mundial, cuya fecha y sede todavía no fueron anunciadas.
Un aspecto que el coordinador destacó es que todas las instancias regionales se desarrollan de manera presencial. "Lo importante es que ninguna persona va a participar online, sino que se va a realizar en todas sus regiones, en todas las regiones de Latinoamérica, de manera presencial, en diferentes sedes", remarcó.
Cómo es la competencia
La dinámica de la competencia exige mucho más que conocimientos de programación. Cada equipo está integrado por tres estudiantes que deben resolver entre 8 y 15 problemas de alta complejidad, vinculados con teoría de números, geometría algorítmica, teoría de grafos y combinatoria.
Los enunciados están en inglés y el grupo dispone de una sola computadora. Mientras uno de los integrantes programa la solución, los otros dos trabajan con lápiz y papel para analizar los problemas matemáticos y pensar estrategias que permitan resolverlos en el menor tiempo posible.

No se permite utilizar internet, teléfonos celulares, buscadores ni herramientas de inteligencia artificial. Los participantes pueden consultar únicamente material impreso, como libros, cuadernos y apuntes.
La competencia oficial se desarrolla entre las 14 y las 19, en los laboratorios de Sistemas de la UTN. Durante esas cinco horas, cada solución aceptada por el jurado tendrá una señal visible: un voluntario acercará un globo de color al puesto del equipo que logró resolver correctamente el problema. A medida que avance la jornada, los globos permitirán observar cómo progresa cada delegación.
A las 18 se congela el tablero público de posiciones para mantener la expectativa hasta la ceremonia de premiación, prevista a la tardecita de este sábado en el auditorio de la Facultad.
La organización está a cargo de la Asociación Argentina de Programación Competitiva y la UTN Facultad Regional Santa Fe, con el respaldo de JetBrains como sponsor global de ICPC y Huawei como sponsor de la sede local.
La competencia reúne a delegaciones de universidades como la UTN, la Universidad Nacional del Litoral, la UBA, las universidades nacionales de Córdoba, La Plata y Rosario, el Instituto Balseiro, entre otras instituciones argentinas, además de la Universidad ORT y la Universidad Católica del Uruguay.









