El 6 de marzo de 2011, en una parroquia santafesina, comenzaba el primer ensayo de un proyecto que, en teoría, iba a durar apenas unas semanas.

El director de la agrupación, Rodrigo Naffa, repasó el camino desde el primer ensayo realizado en 2011 hasta las grandes producciones sinfónico-corales. Que hicieron del ensamble vocal un referente cultural de Santa Fe.

El 6 de marzo de 2011, en una parroquia santafesina, comenzaba el primer ensayo de un proyecto que, en teoría, iba a durar apenas unas semanas.
Quince años después, el Coro Polifónico La Merced es uno de los organismos independientes más activos de la ciudad, con grandes producciones sinfónico-corales, giras, distinciones y un marcado perfil solidario.
El aniversario encuentra al conjunto dirigido por Rodrigo Naffa en un momento de madurez artística e institucional, con orquesta propia, equipo de gestión y una comunidad que pasó de asistir a sus conciertos a esperarlos con ansiedad.

La fundación del coro estuvo vinculada a la formación académica de su director en la Universidad Nacional del Litoral. "Todo empezó cuando estaba en la mitad de la carrera de dirección coral en la UNL y mi docente me pidió fundar un coro para practicar", recordó Naffa.
El ámbito elegido fue la parroquia La Merced. Tras acordar con el Padre Axel Arguinchona la realización de un concierto de Pascua, el 6 de marzo de 2011 comenzaron los ensayos, invitando a los feligreses después de cada misa.
Se inscribieron 50 personas, el concierto se realizó y el proyecto parecía terminado. "Si el padre Axel no me hubiera llamado al día siguiente y me hubiera pedido que continúe porque la comunidad tenía ganas de seguir cantando", contó Rodrigo.

Ese impulso marcó el nacimiento formal del coro y convirtió al sacerdote como cofundador y padrino. Una figura central en la identidad del grupo.
Desde sus primeros años, el Coro Polifónico La Merced adoptó un modelo que lo diferencia dentro de la oferta cultural santafesina: los espectáculos son a beneficio de instituciones de bien social.
"Nos legó su impronta solidaria", explicó Naffa en referencia al Padre Axel. Con el crecimiento artístico llegaron también los avances institucionales: constitución como Asociación Civil con Personería Jurídica sin fines de lucro, incorporación de asistentes de dirección (Daniela Schenhals y Juan Aneiros Monti) y, desde 2015, una orquesta sinfónica propia.

La estructura se completa con la figura del mánager coral, Pablo Javier Goris, responsable de la logística de producciones que incluyen escenografía, iluminación, solistas invitados y despliegue técnico de gran escala.
A lo largo de estos 15 años, el coro desarrolló un repertorio amplio que va desde la música sacra hasta el rock sinfónico y la música de películas.
Entre las producciones más destacadas figuran "El Príncipe de Egipto" (2012), "El Rey León" (2014), "Disney en Concierto" (2015), "Ariel Ramírez en Concierto" (2018), "Queen Sinfónico Coral" (2019–2023), "Abel Pintos Sinfónico Coral" (2024) y "Soda Stereo Sinfónico Coral".

"El primer gran salto fue 'El Príncipe de Egipto' en un concierto ecuménico e interreligioso con evangélicos, judíos y católicos. Marcó un antes y un después", señaló Naffa.
Otro hito fue "Disney en Concierto", a beneficio de Cáritas, con funciones multitudinarias. "Terminamos con 'El jorobado de Notre Dame', que fue la obra más épica que me tocó dirigir en toda la historia del coro", afirmó.
El fenómeno "Queen Sinfónico Coral" se convirtió en uno de los mayores éxitos, con 22 funciones en Santa Fe y otras ciudades, incluyendo el Teatro El Círculo de Rosario y el Teatro Radio City de Mar del Plata.

La identidad artística del coro se apoya en una idea central, que es la de unir excelencia musical con experiencia comunitaria.
"El coro, al ser independiente, tiene una variedad de repertorio que va desde la música sacra hasta la música popular. Siempre priorizamos el equilibrio entre excelencia musical y experiencia humana", explicó el director.
Esa versatilidad permitió sostener producciones con gran orquesta, pero también adaptarse a formatos más reducidos cuando el contexto económico lo exigió. "Así sea con un cuarteto de cuerdas, puede generar una experiencia trascendente para el público", sostuvo.

En paralelo, el grupo se renueva constantemente. De los integrantes originales quedan apenas diez. "Es un organismo vivo", definió Naffa. Cada año se despiden alrededor de una docena de coreutas y se incorporan nuevos, en un proceso de continuidad pero también de innovación.
El crecimiento artístico fue acompañado por reconocimientos oficiales. En 2021, el coro recibió la distinción de la Cámara de Diputados de la Provincia de Santa Fe con un concierto sinfónico-coral en la explanada de la Legislatura.
También fue distinguido por el Concejo Municipal por sus diez años de trayectoria. Además, realizó presentaciones en Mendoza, Cosquín, Carlos Paz, Salta, Paraná, Nogoyá y Mar del Plata, posicionándose como embajador cultural de Santa Fe en el país.

"Hay una diferencia entre los que nos fueron a ver en vivo y los que no. Siempre está la idea prejuiciosa del coro acartonado, pero cuando alguien asiste a un concierto cambia la mirada", aseguró Naffa.
El aniversario número 15 llega en un contexto económico complejo para la producción cultural en Argentina. "Producir un espectáculo se ha hecho más difícil por el pedido de austeridad general. La cultura es uno de los sectores más austeros", reconoció el director.
Sin embargo, la apuesta se mantiene. "Vamos a seguir haciendo música y creciendo para que la comunidad pueda sentir que siempre somos parte de ellos y estamos atentos a sus ganas de vernos y escucharnos".

A quince años de aquel primer ensayo después de misa, el Coro Polifónico La Merced celebra. Y ratifica, además, que la música coral en Santa Fe puede "dialogar" con distintos públicos, géneros y generaciones, sin perder su raíz comunitaria ni su vocación de servicio.