Día del bailarín: por qué se celebra este 28 de febrero en Argentina
El país celebra este día en honor al nacimiento de uno de los artistas más grandes que dio nuestra tierra, Jorge Donn. Un recorrido por la vida del joven que salió de El Palomar para conquistar el mundo y se convirtió en la musa de Maurice Béjart.
Marcia Haydée y Jorge Donn en un dúo de Romeo y Julieta, de Béjart, que bailaron en 1982 en el Teatro Ópera de Buenos Aires. Foto: Jorge Fama
Cada 28 de febrero, el mundo de la danza en Argentina hace una pausa para celebrar su día. No es una fecha elegida al azar; es el aniversario del nacimiento de Jorge Donn, el bailarín que rompió los moldes de la danza clásica y contemporánea para transformar el movimiento en pura emoción. A tres décadas de su partida, su figura sigue siendo el faro que guía a las nuevas generaciones de artistas que buscan, en el escenario, algo más que la perfección técnica.
De El Palomar al estrellato mundial
Jorge Donn nació en 1947 en El Palomar, Buenos Aires. Su romance con la danza comenzó de niño, formándose en la exigente escuela del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón. Sin embargo, su destino daría un giro cinematográfico a los 16 años, cuando decidió viajar a Bruselas con un solo objetivo: conocer a Maurice Béjart.
Lo que comenzó como una audición audaz terminó en una de las colaboraciones artísticas más prolíficas de la historia. Béjart encontró en Donn no solo a un bailarín, sino a su intérprete absoluto, convirtiéndolo en la estrella principal del "Ballet del Siglo XX". Juntos, crearon obras que hoy son leyenda, como el inolvidable "Bolero de Ravel", donde Donn, sobre una mesa roja rodeado de hombres, hipnotizó al mundo con una fuerza primitiva y elegante.
En la presente imagen, Jorge Donn aparece junto a Silvia Bally -miembro fundadora de la Banda Municipal de Santa Fe- y Adriana Montenegro, del coro de dicha agrupación. Crédito: Gentileza Silvia Bally.
El arte como compromiso
Donn no solo fue un virtuoso del escenario; fue un artista que entendió el baile como un lenguaje universal capaz de derribar barreras. Su interpretación en la película "Los unos y los otros" de Claude Lelouch lo llevó a la cima de la popularidad masiva, permitiendo que la danza llegara a hogares que nunca habían pisado un teatro.
A pesar de su éxito internacional y de haber dirigido su propia compañía, "L’Europa Ballet", nunca olvidó sus raíces. Sus regresos a la Argentina siempre fueron celebrados como eventos nacionales, llenando estadios y teatros donde el público se rendía ante su magnetismo.
Afiche de la presentación de Jorge Donn en el Teatro Municipal de Santa Fe. Crédito: Gentileza.
El cierre de un ciclo
Jorge Donn falleció el 30 de noviembre de 1992 en Lausana, Suiza, víctima de complicaciones derivadas del VIH. Su muerte fue una pérdida irreparable para la cultura, pero dejó un legado indestructible. Por eso, desde 1994, cada 28 de febrero los bailarines argentinos no solo celebran su profesión, sino que honran la memoria del hombre que demostró que el cuerpo puede expresar aquello que las palabras no alcanzan a decir.