"Hoy vivimos en una sociedad donde los medios de comunicación, los gobiernos, las grandes corporaciones, los grupos religiosos, los grupos políticos... fabrican realidades falsas. Por eso, en mis escritos me pregunto: ¿Qué es real?".
"El futuro es nuestro": cómo es la apuesta de Netflix para reinventar el universo de Philip K. Dick
Basada en The World Jones Made, de los años 50, la producción trasladará al territorio latinoamericano las obsesiones del autor norteamericano que inspiró clásicos como "Blade Runner" y "Minority Report".

En la obra de Philip K. Dick siempre hay una fisura por donde se filtra la sospecha de que la realidad, concebida como esa estructura aparentemente estable que organiza la política, la religión, el mercado y hasta la memoria, puede derrumbarse en cualquier momento.
Sus novelas no imaginaban el futuro como un territorio tecnológico y confortable para los humanos (como hacía Julio Verne hace 150 años) sino como una zona contaminada por el miedo, la manipulación y el delirio colectivo.

Luego de su muerte en 1982, Hollywood hizo de esa paranoia filosófica una cantera inagotable de distopías. Ahora, por primera vez, el universo de Dick tendrá una adaptación íntegramente en castellano: "El futuro es nuestro", la nueva serie de Netflix basada en "The World Jones Made".
La propuesta llegará durante 2027 y hoy está en plena producción. Los detalles fueron anunciados (con la proyección de imágenes exclusivas) el mes pasado. Fue en una actividad organizada en Buenos Aires desde las oficinas argentinas de la plataforma de streaming, de la cual El Litoral fue parte.
indica que los planteos "dickianos" abandonan los márgenes anglosajones para instalarse en América Latina, donde las crisis políticas, los liderazgos mesiánicos y las tensiones sociales son terreno fértil para pensar los postulados del escritor norteamericano.

Una distopía del sur
"La herramienta básica para manipular la realidad es la manipulación de las palabras. Si puedes controlar el significado de las palabras, puedes controlar a las personas que deben usarlas".
Ambientada en 2047, "El futuro es nuestro" narra el ascenso de un predicador capaz de anticipar el futuro y movilizar multitudes por Internet. Su discurso promete la caída del FedSur y una victoria contra el cambio climático, mientras miles de personas se suman a una revolución continental alimentada por la fe y la desesperación.
En el centro del relato aparece un policía que descubre la identidad del profeta y termina provocando, involuntariamente, su paso a líder espiritual de América Latina. La producción está a cargo de Netflix junto a K&S Films y Electric Shepherd Productions. El showrunner es Mateo Gil, mientras que la dirección está repartida entre Vicente Amorim, Daniel Rezende y Jesús Braceras.

El elenco incluye a Enzo Vogrincic, Delfina Chaves, Fernán Mirás, Alfredo Castro, Juan Palomino y Marco Antonio Caponi.
El viaje audiovisual de Dick
"Si crees que este universo es malo, deberías ver algunos de los otros".
Dick era un escritor de culto. Publicaba novelas baratas, sobrevivía con dificultades económicas y escribía sobre drogas, vigilancia estatal, religión y realidades paralelas. La legitimación llegó después de su muerte, cuando el cine descubrió que debajo de aquellas tramas había una radiografía feroz del capitalismo tardío.
La adaptación que cambió todo fue "Blade Runner". Estrenada en 1982 y dirigida por Ridley Scott, generó a partir de una novela de Dick una experiencia visual que redefinió la ciencia ficción contemporánea.

La lluvia interminable, los neones asiáticos, las ciudades superpobladas y los replicantes que ansían vivir más que los cuatro años impuestos, terminaron moldeando gran parte de la estética cyberpunk que vino después.
Pero el cine encontró en Dick algo más profundo, preguntas incómodas. ¿Qué diferencia a un ser humano de una máquina? ¿Quién controla la verdad? ¿Puede existir libertad en una sociedad gobernada por algoritmos predictivos?
Esas obsesiones reaparecieron en "Total Recall", "Minority Report" y otras. Cada adaptación tomó un aspecto distinto de su universo: la memoria artificial, el control policial, las drogas como dispositivo político, los totalitarismos alternativos.

Una adaptación en castellano
"Es extraño cómo la paranoia puede, de vez en cuando, coincidir con la realidad".
Lo singular de "El futuro es nuestro" es la traducción cultural de Dick a una mirada latinoamericana. En The World Jones Made, publicada en 1956, el autor imaginaba una sociedad llena de tensiones raciales, guerras y un líder capaz de alterar el equilibrio político global. Trasladar esa historia al sur del continente cambia la óptica.
La idea de un profeta digital que promete un cambio radical encuentra ecos inmediatos en una región acostumbrada a liderazgos carismáticos, polarización y crisis institucionales recurrentes. El futuro que imagina la serie no parece lejano: se parece demasiado al presente.








