En 2023, el autor de estas líneas entrevistó a Emilio García Wehbi y le pidió una reflexión sobre el papel que cumplen espacios como la Escuela de Espectadores que funciona en Santa Fe desde hace una década.
El público "toma la palabra": arranca la edición 2026 de la Escuela de Espectadores
Será en el Centro Cultural Provincial, con la apertura a cargo de Jorge Dubatti. Con eje en el cuerpo, la danza y la pedagogía del acontecimiento, el ciclo propone repensar el rol del público en la construcción de sentido dentro de la escena.

El artista fue contundente. "El espectador cumple un rol fundamental, es constructor de sentido, constructor de sentidos, constructor de afecto, constructor de sensaciones de la obra", subrayó.
"Hay que pensarlo como un sujeto emancipado que produce un sentido diferenciado de la obra", agregó. Y sus palabras hay que vincularlas con el "mantra" que repite desde los primeros encuentros Jorge Dubatti, quien sostiene que hay que generar un "espectador compañero" de los artistas.

Dubatti, quien oficia de "guía" (algunos dirían "gurú") de la Escuela desde 2016, tendrá a su cargo la apertura de la primera fecha de la edición 2026, que se producirá este viernes 24 de abril en el Centro Cultural Provincial.
El cuerpo en el centro
La edición 2026 de la Escuela de Espectadores Santa Fe arranca este viernes con una premisa clara, que es pensar la escena desde el cuerpo, la danza y la pedagogía del acontecimiento.
La primera jornada, que inaugura el ciclo de este año, propone una mirada que excede lo teatral en sentido estricto. El foco estará puesto en cómo el cuerpo se convierte en territorio de sentido, en herramienta expresiva y espacio de reflexión.

En ese marco, Dubatti abrirá el encuentro con su ya conocida capacidad para articular teoría, experiencia y diálogo. Su presencia es el punto de partida de una conversación que se renueva año a año.
Formar espectadores activos
Hablar de la Escuela de Espectadores en Santa Fe es hablar de una experiencia sostenida en el tiempo. Desde hace más de diez años, este espacio se ubicó como un punto de encuentro entre artistas, críticos y público.
La propuesta rompe con la idea del espectador pasivo. Acá se viene a mirar, sí, pero también a pensar, discutir y construir sentido colectivo.

En esa línea, el concepto de "espectador compañero" funciona como eje. No se trata de alguien que consume una obra, sino de alguien que la completa. Que la resignifica desde su propia experiencia.
Cuerpo, danza y pedagogía
La jornada inaugural introduce tres ejes que dialogan entre sí: el cuerpo, la danza y la pedagogía del acontecimiento. El cuerpo aparece como territorio central. Como soporte físico del actor o del bailarín y como lugar donde se inscriben las tensiones culturales, políticas y estéticas.
La danza, en este contexto, amplía el campo de análisis. Permite pensar el movimiento como lenguaje, como narrativa y como forma de conocimiento. Y la pedagogía del acontecimiento propone entender cada función como una experiencia irrepetible. Algo que ocurre en un tiempo y espacio, y que involucra a todos los presentes.

Los invitados serán Tato Villanueva, artista de circo, clown y creador escénico; Patricia Pieragostini, directora, coreógrafa, docente de danza y gestora cultural y la Compañía HAM fue creada en 2009 por Cecilia Romero Kucharuk.
Un lugar en la agenda cultural
La Escuela de Espectadores Santa Fe 2026 se inscribe en una agenda cultural cada vez más diversa, pero también más exigente. En un contexto donde la oferta crece, espacios como este permiten detenerse. Pensar. Volver sobre lo visto.
No es casual que el proyecto siga vigente después de una década. Hay una necesidad concreta: la de construir comunidad alrededor del hecho escénico. Y en esa comunidad, el espectador deja de ser un mero asistente. Pasa a ser parte activa de un proceso que continúa incluso después de que baja el telón.

Un juego compartido
Peter Brook decía que "interpretar requiere mucho esfuerzo. Pero en cuanto lo consideramos como juego, deja de ser trabajo. Una obra de teatro es juego". En el contexto de la Escuela de Espectadores, ese juego se disfruta más por una condición: es compartido.








