"Sueño con el pasado que añoro, el tiempo viejo que lloro y que nunca volverá". Carlos Gardel, "Cuesta abajo".
El día que el mundo se quedó sin voz: así contó El Litoral la muerte de Carlos Gardel en 1935
El 24 de junio de 1935, el diario informó casi en tiempo real el accidente aéreo que terminó con la vida del Zorzal criollo. Qué decían aquellas páginas y cómo reaccionó Santa Fe ante una noticia que paralizó a millones.

El 24 de junio de 1935, hace 91 años, se apagó para siempre la voz del Zorzal criollo. Carlos Gardel, tal vez el cantante de tango más emblemático de todos los tiempos, dejó de existir tras un accidente aéreo que se produjo en Medellín.
La noticia fue impactante. Es que el "morocho del Abasto" estaba en un momento excepcional de su carrera y tenía, literalmente, al mundo entero en el bolsillo. Lo había conseguido gracias a su voz, su carisma y su "pinta".

La conmoción
La tragedia acaparó rápidamente la atención de todos los medios del momento. Radios y diarios del mundo entero se ocuparon de plasmar en sus boletines y en sus portadas la muerte del cantor de "Volver" y "El día que me quieras".
Santa Fe no fue la excepción. El Litoral alcanzó a dar la noticia el mismo 24 de junio en su página 2, con la escasa información relevada hasta el momento a través de las agencias.
"Un avión de la Compañía Saco que conducía a Cali a Carlos Gardel chocó con el avión Scadta, resultando varios muertos y heridos. Se tiene entendido que Carlitos Gardel ha muerto", publicó, junto a una foto del artista.

Al día siguiente, el torrente de información publicado por el diario era monumental, casi increíble para el momento. Es muy posible que esto haya tenido mucho que ver con la demanda del público, ansioso por conocer detalles.
"La noticia de la muerte del reputado cantor argentino Carlos Gardel ha causado una honda impresión en los círculos artísticos neoyorkinos. Todos los diarios de la mañana, en grandes crónicas, destacan las informaciones del desastre de Medellín", expresó El Litoral.
Eso tenía que ver con que en mayo de ese año, Carlitos había abandonado Nueva York para realizar una gira por América Latina. Fue después de haber terminado dos producciones cinematográficas.

"Nueva York no ha olvidado todavía el eco de la voz de Gardel. Se recuerdan los éxitos obtenidos en 1933 cuando por primera vez participó en transmisiones de broadcasting en los Estados Unidos y también su aparición en los teatros de la colonia latinoamericana de Nueva York en 1934", decía El Litoral.
El retrato de la tragedia
En un pasaje más oscuro de la crónica, El Litoral dejaba constancia del estado del cadáver. "Nadie reconocería en los restos del cantor argentino, al arrogante muchacho. El aspecto es horrible, siendo una masa carbonizada apareciendo el rostro contraído por una mueca de dolor".
Luego, reproducía unas palabras de Adolph Zukor, presidente de la Paramount Pictures. "La escena y la radio pierden un verdadero y querido artista. Carlos era una figura de descollante popularidad en el mundo latino a causa de que por encima de todo se imponía en él el artista y el ser humano”.

"Nunca perdió su contacto con la popularidad aun cuando se había elevado casi a la altura de escenificación más grande que puede alcanzar un artista sobre sus admiradores. Era humilde en todas sus cosas", agregaba.
Las historias que siguieron
En los días posteriores, El Litoral no abandonó el tema y contó las distintas aristas que tuvo el suceso. Por ejemplo, el día 26 de junio, publicó un recuadro con una derivación inesperada del trágico deceso de Carlitos.
Bajo el título "Por el amor de Carlos Gardel", se cuenta allí como la cantora Estrellita de Rivel, de 20 años de edad, debió ser hospitalizada en Nueva York, tras ingerir un veneno. En la cartera tenía esta nota: "Ahora que ya no te veré más, vengo al último lugar donde te vi vivo".

El 27 de junio, bajo el encabezado "una ayuda a los guitarristas", El Litoral dio cuenta de cómo el Concejo Deliberante de Buenos Aires brindó una ayuda de 20.000 pesos para aliviar la situación de la familia de los guitarristas Riverol, Barbieri y Aguilar que acompañaban a Gardel.
Un archivo y una voz
91 años después, aquellas páginas conservadas en el archivo de El Litoral permiten reconstruir la magnitud de una noticia que paralizó al continente y el impacto emocional que provocó la desaparición del cantor más popular del Río de la Plata.
Entre cables telegráficos, testimonios y relatos desgarradores, queda una certeza: Gardel dejó de existir físicamente en Medellín, pero su voz siguió (sigue) sonando. Como dicen los tangueros: "cada día canta mejor".








