El documental "La Boca", dirigido por Luciano Giardino, tiene una premisa muy original, que lo pone en diálogo con la ficción. Sigue a Toli, un pescador de 80 años que vive en el paraje que da nombre al filme y se pone a buscar un tesoro enterrado hace más de 60 años.
"La Boca", el documental que cruza realidad y ficción a partir de la búsqueda de un tesoro
Dirigida por Luciano Giardino, la película sigue a Toli, un pescador veterano que busca un tesoro que asegura haber visto en su infancia. Filmado entre 2022 y 2025 en el paraje La Boca, ubicado cerca de la ciudad, retrata el universo isleño y pone en valor los vínculos que nacieron durante el rodaje.

La película, de 62 minutos, fue filmada entre 2022 y 2025 en esta pintoresca comunidad ribereña que está situada a pocos kilómetros del centro de la ciudad de Santa Fe, donde se conserva intacta la idiosincrasia del isleño. Esa misma que tanta tela le dio para cortar a escritores como Mateo Booz y a artistas plásticos como Juan Arancio.
El estreno de "La Boca" será pronto, pero todavía no hay fecha definida. Pero puede decirse que la expedición que narra tiene ADN aventurero. Toli sale a caballo con un vecino y un aficionado a los detectores de metales, rumbo a un sitio recóndito, cubierto de malezas, donde empiezan a buscar con empeño, pero sin otra certeza que la palabra del viejo.
El origen es un relato que Giardino recogió del propio Francisco López ("Toli"). De niño, contaba él, había encontrado con su tío una olla repleta de oro y plata. Es una historia que se parece mucho a las leyendas rurales, pero Toli está convencido de que el tesoro existió y que todavía puede encontrarse. Ese fue el punto de partida de la película.
El origen del proyecto
El director visitó el paraje La Boca en febrero de 2021, a partir de una convocatoria destinada a artistas visuales para realizar una obra en torno al lugar. La visita le despertó curiosidad, dado que se encontró con una comunidad que tenía "una identidad y una forma de vida propia". Más adelante volvió, conoció a sus habitantes y ahí apareció "Toli".
En las propias palabras de Luciano, la participación del hombre, en ese entonces de 77 años, en la película "no parte de la interpretación de un personaje, sino de una creencia propia, y es allí donde la ficción y el documental encuentran un punto de encuentro". Un poco a la manera de los neorrealistas italianos, que trabajaban con actores no profesionales.

En una conversación con El Litoral, el cineasta indicó que la película "mezcla realidad y ficción todo el tiempo", de modo que no resulte evidente dónde termina una y empieza la otra. Admitió, sin embargo, que algo se nota, porque en el centro está la búsqueda de un tesoro.
Agregó también que la película tiene ciertos tintes de humor, que surgen de lo absurdo de la búsqueda de un "tesoro" y del contraste entre la mirada de los isleños y la del hombre de ciudad que llega con un detector de metales.
Una isla suspendida en el tiempo
El universo de "La Boca" es el monte y la isla, un territorio que la sinopsis describe como "suspendido en el tiempo". Allí las creencias de un hombre solitario son su forma de vincularse con la naturaleza. La premisa se nutre de relatos y mitos de las islas, de modo que el relato avanza sobre el imaginario de un paisaje donde lo que se cuenta pesa tanto como lo que se ve.
Giardino aseguró que lo más valioso del proceso no estuvo, sin embargo, en lo narrativo, sino más bien en los momentos que pasaron juntos. "Es una película atravesada por el tiempo y por los vínculos que se entablaron entre un equipo de filmación y personas de La Boca".
Durante los años de rodaje, tres de los protagonistas se hicieron amigos de verdad. Y ese lazo quedó dentro del film. Hubo un cumpleaños al que uno de los actores invitó a los otros, el equipo lo filmó y en la película aparece como el festejo de otra cosa.
Cine hecho entre tres
La producción reposa sobre un equipo mínimo. Gina Bonfanti, Baltasar Albrecht y Luciano Giardino firman como productores y sostuvieron el proyecto desde marzo de 2021 con aporte de trabajo propio. "Fue hecho con muy pocos recursos", admitió el director.

Luego, el proyecto obtuvo un premio estímulo del programa Espacio Santafesino, en la categoría Desarrollo de largometraje, y en septiembre de 2023 consiguió financiación del INCAA para producción. Giardino agradeció además a "mucha gente" que ayudó a completar la posproducción.
El desarrollo pasó por un taller de escritura con Maximiliano Schonfeld y por mercados como PULSAR, Encuentro Bio Bio Cine (Chile) y FICER (Paraná, Entre Ríos).
El equipo técnico incluye a Augusto Bode Bisio, Rodrigo Sánchez Mariño, Emilia Vergara y Gisela Cisilin, Josefina Mántaras Dezar, Iván Paciuk, Fernando Zingerling, Mercedes Rondina y Julien Arias Bargallo. El elenco lo integran, además de Francisco López, Abel Marsó y Mario Sánchez.

Genealogías
Consultado por sus influencias, Giardino citó películas que comparten con la suya el vínculo con una comunidad y el cruce de registros: "Aquel querido mes de agosto" (2008, Miguel Gómez), "El tesoro" (2015, Corneliu Porumboiu) y "Honor de caballería" (2006, Albert Serra).
A nivel local, reconoció como una fuerte influencia a "La siesta del tigre" (2016, Maximiliano Schonfeld). Schonfeld fue además tutor del proyecto en sus inicios, de modo que la relación excede lo estético y se inscribe en una trama de cine litoraleño que dialoga consigo misma.
"Lo que deja el río"
"La Boca" se propone como una pregunta sobre qué es un tesoro. Para Toli, es una olla de metales que existió y que espera bajo la maleza. Para quienes lo acompañan en su gesta, tal vez sea el pretexto que reúne a tres hombres en torno a una búsqueda.

Para la película, el hallazgo parece menos importante que el camino, ese recorrido a caballo por el monte. Un poco a la manera en que propone Kavafis en Ítaca."Cuando emprendas tu viaje a Itaca pide que el camino sea largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias".








