Aunque no era santafesino (en rigor, era cordobés, de San Francisco, aunque la diferencia territorial sea mínima), el Rafa Bruza era (es) una institución del teatro local. Vivió un cuarto de siglo en Santa Fe, entre principios de los 80 y 2006, cuando se fue a Buenos Aires, y participó en puestas míticas.
Rafael Bruza, el dramaturgo y actor que dejó historias siempre dispuestas a volver
Sus personajes, sus diálogos y su mirada sobre la condición humana permanecen vigentes en la escena santafesina. El ciclo teatral Bruza '26, se propone recuperar esa herencia como una creación que todavía puede interpelar al presente.

Muchas de sus obras hoy alcanzan el rango de clásicos, si se entiende como tal a una obra que, más allá de la época en que fue escrita, conserva la capacidad para interpelar y adquirir nuevos sentidos cuando en otro tiempo y contexto. Lo demuestran las recientes adaptaciones de "El cruce de la pampa", a cargo de Julieta Kilgelman y "Niños Espósitos", dirigida por Omar Jacquier.

En 2019, cuando participó del Festiclown con "Terrenal", de Mauricio Kartún, el autor de estas líneas lo entrevistó y le preguntó sobre su personaje. Dejó una respuesta de esas que dejan mucho para pensar y que, en cierto modo, dan una idea de cómo se tomaba el teatro como algo más que un trabajo.
"Cada actor va a aportar una mirada. Acordáte del cuento de Borges, 'Pierre Menard, autor del Quijote'. Hay tantos Quijotes como lectores del Quijote. Cada actor lo va a tomar de acuerdo a su propio pensamiento, ideología y posibilidades. Y a su propia historia cultural y emocional", dijo.

Escritor e intérprete
Bruza fue un gran dramaturgo, capaz de presentar personajes que quedan grabados para siempre, como Alvarito, el maratonista ciego aferrado a un sueño de "El cruce de la Pampa". O esos cuatro visitadores médicos, unidos por sus corazones destrozados y su afán de abandonar el lado de los perdedores en "Rotos de amor".
Y un actor de primer nivel. Una de las obras más recordadas en las que participó fue "El clásico binomio", con Jorge Ricci. La historia de dos tangueros (estos sí, ciento por ciento santafesinos), que deciden abandonarlo todo con el fin de exiliarse y preparar juntos un espectáculo que, piensan ellos, será el disparador para una exitosa carrera.
Inclusive, en un giro en el cual la realidad se parece a la ficción (o viceversa, como cada uno quiera verlo) Bruza y Ricci, esos entrañables amigos del escenario, fallecieron el mismo mes, febrero de 2021, con pocos días de diferencia. Cómo si la "gira" hubiera empezado, para los dos, casi al mismo tiempo.
Un tributo valioso
Como fuere, Bruza dejó un recuerdo que no se borrará con facilidad. Y esa persistencia explica la concreción del Ciclo Teatral Bruza '26, que se desarrolla entre el 29 de octubre al 7 de noviembre en tres ciudades donde su recuerdo gravita: Santa Fe, San Francisco y Humboldt.

Se trata, según los organizadores, de "un ciclo para homenajear a Rafael Bruza, dramaturgo fundamental de la escena argentina, y celebrar la vigencia de su legado, con obras de teatro que nos esperan en cada localidad". La programación se puede consultar en el posteo de Instagram incluido en estas líneas.
Pero, más allá de las fechas y las funciones, el homenaje pone en evidencia algo que el propio Bruza parecía entender bien, que una obra no termina de escribirse cuando el dramaturgo pone el punto final. Cada actor, cada director y cada espectador vuelve a darle forma. Mientras eso ocurra, Rafael Bruza seguirá presente en el teatro.








