Bajo la dirección de los realizadores Eduardo Fisicaro y Silvia Majul, la producción adopta la célebre definición de Atahualpa Yupanqui, quien afirmaba que “Santiago del Estero está lleno de misterio, es una Comarca Embrujada”, para trazar un mapa poético, musical y humano que va mucho más allá del simple registro visual.
Inicia el rodaje del documental que busca filmar el alma y el misterio de la Madre de Ciudades
Este 16 de julio de 2026 comienza oficialmente en territorio santiagueño el rodaje de un ambicioso largometraje documental que se propone capturar el latido vivo, el misterio y la esencia de la provincia.

Con la conducción y el relato apasionado de Miriam Talone y el conductor Marcelo Jara, el filme inicia un itinerario dividido por bloques geográficos y culturales. La travesía desandará caminos emblemáticos: desde Loreto -tierra de Arnedo Gallo y el “Tata” Farías Gómez- hasta Añatuya, cuna de Homero Manzi; pasando por La Banda -la “tierra de poetas” que parió a Pablo Raúl Trullenque-, Quimilí y Villa Silipica.
En este viaje se entrelazarán celebraciones masivas e identitarias como la Marcha de los Bombos y la Fiesta de la Abuela Carabajal, exponiendo el relevo generacional donde la chacarera renueva el aire de su gente.
Pasado y presente
El documental se construye a través de un espejo temporal donde el presente dialoga con el pasado. La producción registrará charlas íntimas con figuras clave de la cultura actual como las teleras de Atamisqui y los maestros artesanos Mario Paz, Indio Froilán, el bandonionista Orlando Geréz, el bailarín Juan Saavedra.
Este relato se complementará con un valioso material de archivo audiovisual grabado hace 20 años que recupera testimonios inéditos de leyendas fundamentales como Sixto Palavecino, Elpidio Herrera, Carlos Carabajal y Elsa Corvalán, Vitillo Abalos, sumado a la participación de figuras de la talla de León Gieco, Peteco Carabajal, Cuti Carabajal, Marián Farías Gómez, el poeta Bebe Ponti; entre otros.
El arco musical y poético de la obra abrazará la historia grande de la región, desde Andrés Chazarreta y Los Carabajal, hasta Los Manseros Santiagueños, los Orellana Lucca y Jacinto Piedra.
A nivel estético y cinematográfico, “La comarca santiagueña” apuesta por una experiencia sensorial que prioriza el sentir frente al paisaje.
Con una propuesta que funde la modernidad y la herencia ancestral, la película se presenta como un acto de reivindicación y memoria popular, demostrando que la verdadera grandeza de Santiago habita en el espíritu de su gente.







