A finales de los 70 Steven Spielberg era un joven prometedor en la industria del cine, pero no tenía ni de cerca los pergaminos que, en las décadas siguientes, harían de él una especie de rey Midas. Alguien capaz de convertir en oro cualquier trabajo con su toque "cinematográfico" tan particular.
La sátira de Steven Spielberg sobre la Segunda Guerra Mundial que "resucitó" en Netflix
Basada en el pánico colectivo que causó el ataque a Pearl Harbor en la costa estadounidense, la película tomó la histeria colectiva para derivar hacia un slapstick frenético. Fue cuestionada por la crítica, pero hoy es una obra de culto.

Había dirigido "Tiburón", que actualizó los parámetros del cine de terror y luego se había adentrado en uno de los tópicos que luego mostraría como uno de sus favoritos, el de los extraterrestres, en "Encuentros cercanos del tercer tipo", al que volvió incluso este año en "El día de la revelación".
Pero en 1979 rodó una película que todavía se siente extraña dentro de su filmografía. Una cinta que Netflix acaba de sumar a su catálogo, como si quisiera volver la mirada sobre uno de los capítulos menos conocidos del director. Se trata de "1941" una mezcla de comedia con cine bélico.
La película más extraña de Spielberg
Con un elenco lleno de figuras (John Belushi, Dan Aykroyd, Ned Beatty, Toshiro Mifune, Christopher Lee y Nancy Allen) "1941" fue la primera gran incursión de Spielberg en el género que podría definirse como "comedia descontrolada".
Se alejó del clima de suspenso a lo Hitchcock y aventura al mejor estilo Howard Hawks de "Tiburón" y del asombro de "Encuentros cercanos del tercer tipo", para ir a un relato coral, frenético y exagerado que dividió aguas entre la crítica.
La historia transcurre durante la Segunda Guerra Mundial, unos días después del ataque japonés a Pearl Harbor, cuando el miedo a una invasión sobre la costa oeste de Estados Unidos deriva en paranoia colectiva.

A partir de ahí, la película desarrolla una sátira sobre el patriotismo exacerbado, la histeria y el caos que puede provocar el miedo en una comunidad.
En ese escenario aparecen personajes disparatados: un piloto obsesionado con entrar en combate y un grupo de civiles que desencadenan explosiones, persecuciones y malentendidos que llevan la historia al borde del delirio.
El guión fue escrito por Robert Zemeckis y Bob Gale (más tarde los artífices de "Volver al futuro") y no hay un intento de reconstrucción histórica rigurosa. Se usa la guerra como punto de partida para la comedia de enredos donde todo parece salirse de control.
Los disparos, las falsas alarmas, los accidentes y las persecuciones se suceden a un ritmo vertiginoso, en una escalada que recuerdan al cine de los hermanos Marx y a las comedias que Hollywood produjo en los 40 y 50.
Un fracaso que se revirtió
Aunque hoy resulta difícil imaginarlo, "1941" fue considerada un traspié en la carrera del director. Recaudó una cifra importante, pero estuvo lejos de recuperar la inversión realizada y las expectativas generadas después de los éxitos anteriores de Spielberg.
Sin embargo, el paso de los años modificó la percepción sobre el film. Su despliegue técnico, las secuencias de acción y la energía de su puesta en escena comenzaron a ser revalorizadas tanto por el público como por especialistas.

La época dorada
Lo más llamativo es que ese revés no hizo más que fortalecer su carrera. Apenas dos años después Spielberg estrenó "Indiana Jones y los cazadores del arca perdida" (1981), el comienzo de la exitosa saga. Y, desde entonces, ya nada volvió a ser igual.
A partir de allí llegarían "E.T.", "El color púrpura", "El imperio del sol", "Jurassic Park", "La lista de Schindler" y una sucesión de películas que terminaron por convertirlo en uno de los directores más influyentes de Hollywood.








