Al promediar la década de 1970, Estados Unidos estaba en crisis. La economía no andaba bien, la inseguridad en las grandes ciudades era muy marcada y la gente desconfiaba de las instituciones. El caso Watergate había puesto a la luz la corrupción y la oscuridad de la dirigencia. El "sueño americano", una especie de faro rector en las décadas previas, estaba partido en mil pedazos.
"Yo soy Rocky": la historia de vida detrás de la película que hizo de Stallone una superestrella
Dirigida por Peter Farrelly y protagonizada por Anthony Ippolito, la nueva biopic reconstruye el arduo camino que recorrió Sylvester Stallone para filmar la película de 1976. Detrás del nacimiento de Rocky Balboa hubo una batalla tan dura como la del propio personaje.

El cine reflejó ese estado. No es casual que en este lapso hayan surgido "La conversación", "Barrio chino", "El padrino II" y "Los tres días del cóndor". Todas muestran el desconcierto generalizado. Las más representativas son "Tarde de perros" y "Taxi Driver", donde Travis (Robert De Niro) directamente dice "algún día llegará una lluvia de verdad que limpiará toda esta escoria de las calles".
No quiere decir que la gente haya estado feliz con este panorama. Hacía falta volver a tener confianza en que el "american way of life" (el estilo de vida estadounidense) tenía algún sentido. Y entonces apareció "Rocky" para poner las cosas en su lugar. En medio de la desilusión, el film subrayó la posibilidad de creer en el esfuerzo y en la redención personal.
Cualquiera puede ser un ganador
La clave está en la simpleza. Rocky no es un triunfador ni un personaje excepcional. Es un boxeador anónimo que vive de cobrar deudas para un prestamista. Pero lo potente es que incluso este desconocido tiene una oportunidad en esa tierra de sueños que es Norteamérica. La referencia a una época dorada, anterior a esos horribles años 70, caló profundo en el público.

Pero hay algo más: "Rocky" es también la historia de su protagonista, el actor Sylvester Stallone, que se convirtió en una estrella a partir de su intervención en esta cinta, que en noviembre cumplirá 50 años. La historia es conocida: Stallone, creador del guión, se empecinó en reservarse el papel principal. Defendió esta postura contra todos los obstáculos y el tiempo le dio la razón.
Cuenta la leyenda que para concebir la gesta de Rocky se inspiró viendo a Muhammad Ali pelear contra Chuck Wepner, pero también pudo tener influencias de la mítica pelea en la cual Luis Ángel Firpo sacó del ring a Jack Dempsey. Lo cierto es que logró una historia perfecta, sobre un ignoto que ve la oportunidad de su vida y decide agarrarla con uñas y dientes.

La otra hazaña
Esa historia de Stallone es el punto de partida para "Yo soy Rocky", dirigida por Peter Farrelly, que se estrenará el mes que viene en las salas de la República Argentina. Anthony Ippolito es el encargado de interpretar a Sylvester y la historia se centra en el arduo camino que tuvo que recorrer para poder lograr su sueño de filmar "Rocky" y dar inicio a una saga que todavía hoy se mantiene viva.
"Yo soy Rocky" obtuvo buenas críticas. "La película biográfica de Peter Farrelly sobre el rodaje del clásico de Stallone es tan inspiradora como la película original", señaló Peter Hammond en Deadline. "El éxito de 'Rocky' es motivo suficiente para que se rodara, pero son el espíritu y las interpretaciones lo que hace que merezca la pena verla", dijo Therese Lacson en Collider.

En 1976, cuando el sueño americano parecía obstruido, "Rocky" devolvió a la pantalla la posibilidad de empezar de nuevo. La historia real de Stallone tuvo esa misma épica, un actor que se resistió a ceder el papel que había escrito y que apostó todo a una oportunidad improbable. "Yo soy Rocky" recobra esa premisa de que la perseverancia vale la pena.








