Cada 23 de enero se conmemora el Día de la Escritura a Mano, una jornada que busca revalorar la práctica tradicional de escribir con bolígrafo y papel en un mundo dominado por teclados y pantallas. La fecha, que coincide con el aniversario del nacimiento del histórico firmante John Hancock, invita a reflexionar sobre la importancia de la caligrafía como forma de expresión, memoria y desarrollo cognitivo.
¿Qué se celebra y por qué?
El Día de la Escritura a Mano tiene lugar cada 23 de enero y fue establecido en 1977 por la Writing Instrument Manufacturers Association (WIMA), una organización estadounidense que agrupa a fabricantes de instrumentos de escritura como lápices y bolígrafos. La elección de esta fecha no es casual: coincide con el cumpleaños de John Hancock, célebre por su distintiva firma en la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, símbolo universal del acto de escribir a mano.
La celebración propone rescatar una práctica que, aunque cotidiana en el pasado, ha ido perdiendo terreno frente a los dispositivos digitales, y recordar el valor humano y personal que tiene cada trazo sobre el papel.
Educadores y especialistas defienden que la práctica de escribir a mano debería continuar siendo parte de la alfabetización básica.
Importancia cultural y educativa
Aunque la comunicación escrita moderna esté dominada por teclados y pantallas, la escritura a mano conserva beneficios únicos:
Personalidad y expresión: cada letra manuscrita es única y revela rasgos del autor, algo que no ocurre con la tipografía digital.
Cognición y aprendizaje: estudios señalan que la escritura manual activa conexiones neuronales vinculadas con la memoria, la comprensión y el desarrollo motor fino.
Vínculo histórico: documentos históricos —como cartas, acuerdos y textos que marcaron épocas— fueron escritos a mano y constituyen parte del legado cultural de la humanidad.
Por estas razones, educadores y especialistas defienden que la práctica de escribir a mano debería continuar siendo parte de la alfabetización básica, incluso en entornos donde la tecnología se ha vuelto omnipresente.
La idea es reconectar con el ritmo, la sensibilidad y la creatividad que implica tomar un lápiz o bolígrafo, detenerse y dejar que las palabras fluyan directamente de la mente a la mano.
¿Cómo se celebra esta fecha?
El Día de la Escritura a Mano se presta tanto para actividades individuales como colectivas. Algunas formas de conmemorarlo incluyen:
Escribir cartas, diarios o poemas a mano.
Talleres de caligrafía o cursos de escritura.
Compartir en redes sociales textos manuscritos acompañados de hashtags como #HandwritingDay o #DíaDeLaEscrituraAMano.
La idea es reconectar con el ritmo, la sensibilidad y la creatividad que implica tomar un lápiz o bolígrafo, detenerse y dejar que las palabras fluyan directamente de la mente a la mano.
En una época marcada por la inmediatez y la tecnología, el Día de la Escritura a Mano surge como un recordatorio de la riqueza y singularidad del trazo humano. Más que una celebración nostálgica, es una invitación a valorar una habilidad que enlaza creatividad, memoria y expresión personal, y que sigue vigente en su aporte a la comunicación y al pensamiento.